Khutbah
o
Sermón del Viernes
Agradecimiento a Alláh, la paciencia y el alejamiento del orgullo y de la soberbia
As Salam Aleikum Wa Rahmatulahi wa Barakatuhu:
La alabanza es para Alláh, a él pedimos ayuda, a Él pedimos perdón y en Él buscamos refugio del mal de nuestro propio ser. Aquél a quien Alláh guía, nadie podrá extraviarlo y aquél a quien Alláh desvía nadie podrá guiarlo. Atestiguo que no hay más dios salvo Alláh y que Mohammed SAW es su último Profeta y Mensajero.
Quien se someta a Alláh y siga las enseñanzas del Profeta Mohammed SAW y el entendimiento de las Tres Primeras Generaciones de Musulmanes, está en el camino correcto y quien lo rechace, Alláh lo rechazará.
El día del Yuma es el mejor día de la semana, ya que Abu Huraira RDA dijo que el Profeta SAW dijo: “El día en que el sol nace con más alegría es en Yuma y en un Yuma Alláh también creó al Profeta Adán AS y en un Yuma entraremos en el Paraíso y otros serán excluidos de él”.
Comentó l Profeta SAW: “Cuando Alláh quiere un vien para alguien, lo fortalece con el conocimiento del Dinn”.
Alláhumma Sali Alláh Mohammed; Wa ala ali Mohammed; Kama salaita ala Ibrahim; Wa ala ali Ibrahim; Innaka hamidun mayid
El tema de hoy es el agradecimiento a Alláh, la paciencia y el alejamiento del orgullo y de la soberbia. Recordemos que el creyente siempre es agradecido.
El musulmán siempre debe ser agradecido con su Creador y ante la adversidad debe ser paciente y no quejarse ni rasgarse las vestiduras por ella.
Abu Yahya Suhaib bin Sinan reportó que el Mensajero de Alláh SAW dijo: “¡Qué maravilloso es el caso del creyente! Hay bien para él en todo y esto es aplicable solamente al creyente. Si llega a ser próspero, él le expresa su agradecimiento a Alláh y eso es bueno para él; y si la adversidad le aflige, él lo soporta pacientemente y eso es mejor para él”. (Sahih Muslim)
Alláh, el Altísimo dice en el Corán, en la Sura de los Coligados (33:35):
Es verdad que a los musulmanes y a las musulmanas, a los creyentes y a las creyentes, a los obedientes y a las obedientes, a los humildes y a las humildes, a los que dan con sinceridad y a las que dan con sinceridad, a los que ayunan y a las que ayunan, a los que guardan sus partes íntimas y a las que guardan sus partes íntimas, a los que recuerdan mucho a Alláh y a las que recuerdan mucho a Alláh, Alláh les ha preparado un Perdón y una enorme recompensa.
Tanto el alimentar al pobre como saludar tanto a los conocidos como a los desconocidos es un acto de caridad. Abdulláh bin Amr bin Al As reportó que un hombre le preguntó al Mensajero de Alláh SAW: “¿Qué acto en el Islam es mejor?” Él contestó: “Dar comida y saludar a todos, si ustedes les conocen o no les conocen”. (Bukhari y Muslim).
Alláh, el Altísimo dice en la Sura 51, Aleyas 24 y 25:
“Ha llegado hasta ti el relato de los honorables huéspedes de Ibrahim, cuando se presentaron ante él y dijeron: Paz. Contestó: Paz, gente desconocida”.
Abu Huraira RDA reportó que el Mensajero de Alláh SAW dijo: “Por Él en cuya mano mi vida está, ustedes no entrarán en el Jennah hasta que ustedes no crean y ustedes no creerán hasta que ustedes se amen entre sí. Les informaré yo e algo que si ustedes lo hacen, ustedes se amarán entre sí: promuevan los saludos entre ustedes mismos” (Muslim).
La forma de ganar el amor de Alláh es contentándose con lo que uno posee y librándose de la y la envidia. Sahl bin As Saida RDA reportó que un hombre vino al Mensajero de Alláh SAW y dijo. “Oh, Mensajero de Alláh, guíeme a semejante acción, que si yo la hago Alláh me amará y las personas también me amarán” Él dijo: “no tener deseo de este mundo. Alláh lo amará y al no tener deseo de lo que posean las personas, las personas lo amarán”. (Ibn Majah).
Hermanos, ahora hagamos duá para que Alláh perdone nuestros pecados y errores.
El musulmán debe evitar tener orgullo ya que el orgullo obstruye la entrada al Jennah.
Alláh, el Altísimo dice en la Sura del Viaje Nocturno (17:36-38)
Y no persigáis aquello de lo que no tienen conocimiento, pues es cierto que del oído, la vista y el corazón, de todo ello se pedirá cuentas.
Y no caminéis por la tierra con arrogancia porque no podrás traspasar la tierra ni alcanzar la altura de las montañas.
Todo esto es una maldad detestable para tu Señor.
Alláh, el Altísimo dice en la Sura de la Postración (32:15-16)
Solo creen en nuestros signos aquellos que cuando se les mencionan caen postrados, glorifican a su Señor con las alabanzas que les son debidas y no tienen soberbia.
Levantan su costado de los lechos para invocar a su Señor con temor y anhelo y dan de la provisión que les damos.
Abdulláh ibn Masud reportó que el Profeta SAW dijo: “El que en su corazón tiene el peso de una hormiga de arrogancia, nunca entrará en el Jennah”. Entonces alguien dijo: “A un hombre le gusta utilizar buena ropa y buenos zapatos”. El Profeta SAW dijo: “Ciertamente Alláh es bello y ama la belleza. La soberbia es despreciar la verdad y desdeñar a la gente”
Hermanos, que todos nuestros miembros ayunen de lo ilícito, nada de dirigir los ojos a lo ilícito, nada de insultos ni habladurías sobre quien está ausente, nada de calumnias ni mentiras, amarremos nuestra lengua.
Que nuestros oídos dejen de escuchar música y el chisme, que atiendan a la recitación y lectura del Corán y de la Sunna del Profeta SAW así como de sus correctos sucesores.
Le pido a Alláh Subhana Watala que nos ayude a ayunar y rezar correctamente en Él y que nos lo acepte. En verdad Él es el más Sabio, el que da éxito y el más Misericordioso.
Pidamos por…
Oremos.
Iqamatul Salat.
Sean las alabanzas para Alláh, el Más Beneficente, el Más Misericordioso. El Bien Conocido por su Última Generosidad, Gran Favor y Su compasión abarca todo. Yo lo alabo a Él, glorificado sea Él, por Sus grandes, abundantes y buenos favores. Yo testifico que no hay dios sino Alláh, con Quien no hay socios, Quien ha hecho el ayuno en Ramadán uno de los pilares del Islam y magnificó la recompensa para aquellos quienes observan el Ayuno y llevan a cabo la oración opcional de la noche (Tarawih).
Yo testifico que Muhammad (صلى الله عليه وسلم) es Su siervo y Mensajero, el ejemplo para ser seguido por todos los creyentes y el líder de los rectos. Él (صلى الله عليه وسلم) era el más generoso de toda la gente, especialmente en el Ramadán cuando él (صلى الله عليه وسلم) encontró a Gabriel y revisó el Sagrado Corán con él. Durante aquellos días, el Profeta (صلى الله عليه وسلم) se volvió más generoso, dando buenas cosas, como los vientos enviados para traer la lluvia.
Que Alláh muestre misericordia sobre él (صلى الله عليه وسلم) y para sus Compañeros, quienes eran como las lámparas que alumbran la oscuridad y los líderes de guía. Ellos acostumbraban apresurarse a hacer buenos hechos y competían en actos de obediencia y hechos que los traían más cerca de Alláh. Ellos eran los más intensos de la gente en atraer la bondad, procuraban esfuerzos loables en hacer el bien. Ellos se mantenían sobre la recitación del Corán, y eran muy cuidadosos en evitar actos que nulificaran sus ayunos. Para lograr eso, ellos acostumbraban liberarse ellos mismos de muchos asuntos mundanos, y ocasionalmente se quedaban en las mezquitas, estudiando el Sagrado Corán y evitando cualquier acto que pudiera estropear su ayuno.
Ellos acostumbraban decir: “Nosotros deberíamos preservar nuestro ayuno y evitar dañar a la gente”. Ellos usaban su tiempo sabiamente y estaban seguros de tomar ventaja de los días y las noches de Ramadán.
Alláh describe el diálogo entre Él mismo y los imprudentes y negligentes sobre el Día del Juicio: 112.- Él (Alláh) dirá: “¿Qué número de años estuvieron en la tierra? 113.- Ellos dirán: “Nosotros hemos estado un día o parte de un día. Pregunten a aquellos quienes guardan la cuenta”. 114.- Él (Alláh) dirá: “Ustedes no se quedaron sino un poco, ¡si solamente ustedes hubieran sabido!”. 115.- “¿Ustedes pensaron que nosotros los habíamos creado en juego (sin ningún propósito), y que ustedes no serían traídos hacia Nosotros?”. 116.- Así que exaltado sea Alláh, el Verdadero Rey, La ilaha ila Huwa (Nadia tiene el derecho de ser adorado sino Él), el Señor del Trono Supremo. (23:112-116).
Uno de los rectos predecesores notó: la vida es corta, no la acorten con la negligencia. Esto es ciertamente, verdad. Porque la negligencia acorta las horas y consume las noches. Por lo tanto el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Dos favores por los que mucha gente ha sido engañada son: la riqueza y el tiempo libre”. La lección es que mucha gente es rica y tiene mucho tiempo en sus manos aún que sus vidas pasa rápidamente ante ellos sin que ellos usen su vida para algo beneficioso o que beneficien a alguien más con ello.
Él también advirtió: “El pie de un creyente no se moverá en el Día del Juicio hasta que él sea preguntado acerca de cuatro cosas y mencione su tramo de vida y cómo él la utilizó”.
La vida es, indudablemente, un tesoro, quienquiera que lo gaste en la obediencia a Alláh encontrará este tesoro en el Día en que la riqueza y los hijos no serán de ningún valor pero en su lugar solamente serán aquellos quienes retornen a Alláh con corazones limpios. Así, aquellos quienes gastaron sus vidas en la negligencia, la desobediencia y el juego en ese Día se arrepentirán en tal manera que ellos nunca serán iguales de ahí en adelante. Ellos dirán: “Alas para nosotros, que nosotros descarriamos nuestras vidas”.
En efecto, ambos la noche y el día son como los animales de montura que transportan al hombre hacia cualquiera, la felicidad o la pérdida eterna. Nuestros rectos antepasados acostumbraban tomar cada iniciativa para preservar su tiempo. Hay historias extraordinarias acerca de ellos concernientes a este asunto. Estaban entre ellos aquellos quienes acostumbraban leer el Corán y ellos estaban sobre el umbral de la muerte. Un ejemplo de esto era Yunaid ibn Muhammad. Sus hijos le dijeron a él: “Tú estás cansándote a ti mismo”. Él replicó: “¿Y debería estar entre la gente uno quien se esfuerza él mismo más que yo?”.
Al Aswad ibn Yazid acostumbraba levantarse en oración por la mayor parte de la noche. Algunos de sus amigos le advirtieron que relajara al menos una porción pequeña de la noche. Él les dijo que esta relajación es en lo que él está en busca de, queriendo decir, en la otra Vida.
Sufiyan al-Thowri una vez se sentó en la Sagrada Mezquita hablando a alguna gente. Entonces repentinamente él se levantó aterrorizado y dijo; nosotros estamos sentándonos aquí y el día está haciendo su trabajo. Estaban entre nosotros aquellos quienes acostumbraban dividir sus días y noches en horas. Por lo tanto ellos establecían horas específicas para las oraciones, la recitación, la remembranza, la suplicación, la ganancia de conocimiento, el trabajo y el dormir. Ellos no adscribían ningún tiempo para la alegría y el juego.
Para sus sucesores, ellos habían sido afligidos por la calamidad de gastar el tiempo. Excepto, por su puesto, aquellos para quienes Alláh ha mostrado misericordia. Ellos son indulgentes en el excesivo dormir, la holgazanería, la vagancia sin propósito, gastar en sonrisas y sentarse en aquello en lo cual no hay beneficio; o en reuniones las cuales, si bien no involucran desobediencia, son definitivamente causa de desobediencia.
Entre las más grandes cosas que organizan el tiempo y el trabajo están las cinco oraciones diarias. Alláh, el Sublime, afirma en el Corán: “Verdaderamente, la oración es exigido sobre los creyentes a horas fijas” (4:103).
El mes de Ramadán es una escuela en la cual el tiempo de los musulmanes es organizado e invertido en asuntos que llevan a la cercanía a Alláh. Sin embargo, alguna gente no sabe el significado del ayuno. Ellos caen en una amplia negligencia y profundo sueño. Ellos gastan sus días durmiendo y sus noches son gastadas desveladamente.
Para algunos, ayunar solamente significa abstenerse de comer comida en el día y hacer sus pecados diarios. Así que cuando vienen actos de adoración, ellos están cansados y flojos. Así que ellos ayunan con dificultad y solamente sueñan acerca de la comida durante el día. Ellos no trabajan en acercarse a Alláh, porque a ellos solo es concerniente que comerán y alimentarán sus propios estómagos.
Y para otros, ayunar significa el obtener la cercanía a Alláh, ellos son aquellos quienes se recogen las mangas y tratan de beneficiarse de los días y las noches de Ramadán. Ellos dan caridad sin miedo de la pobreza.
El Profeta Muhammad (صلى الله عليه وسلم) fue el más generoso de todas las criaturas y su generosidad solamente se incrementaba en el mes de Ramadán. Él acostumbraba dar en caridad como aquel quien nunca ha temido a la pobreza. Su generosidad era asimilada a aquello de una brisa en un día de verano. Porque él acostumbraba dar y dar y él era aquel quien era el de manos más abiertas.
Queridos hermanos, y ahora es su oportunidad para emular el ejemplo del Profeta (صلى الله عليه وسلم). Ahora es su oportunidad para donar de o que han esperado que Alláh les perdonará de sus pecados e incrementará su rango y entrarán al paraíso. Hay una hermana en nuestra comunidad quien está en la necesidad y ello es sobre nosotros, como musulmanes, el ayudar a esta hermana y darle el apoyo financiero que ella necesita.
La caridad es algo que nunca disminuirá su riqueza, solamente puede purificarla. Alláh les ha dado muchas bendiciones, y muchas de estas bendiciones las cuales ustedes tienen, ustedes serán probados son ellas. Así que ahora es su oportunidad para ayudar a una hermana musulmana de nosotros quien está en la necesidad. No permitan que el Shaytán murmure en sus corazones. Hagan esto por Alláh y ustedes verán su recompensa cuando ustedes lo encuentren a Él, inshaAlláh.
Y por último para recordar a todos ustedes, que uno de los pilares del Islam es dar su Zakat anual de 2.5%, así que no se vuelvan descuidados de ello y esto es una de las obligaciones que es debida sobre ustedes.
¡Oh Alláh! Preserva nuestras vidas. Planta nuestros pies firmemente en tu vía y haznos obedecerte siempre.
Que Alláh nos beneficie por los versos coránicos recitados en el mes de Ramadán. Yo busco el Perdón de Alláh para ustedes y para mí mismo de todos los pecados, así que busco Su Perdón, que Él los perdone; porque Él es el Perdonador, el Más Misericordioso.
El aspecto serio de la innovación en el Islam.
Categoría: Khutbas / Innovaciones.
Duración: 30 minutos.
Tomado de: www.fatwa-online.com
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net
Verdaderamente toda la Alabanza es debida a Alláh, el Más Alto. Nosotros lo alabamos y buscamos Su ayuda y perdón y nos arrepentimos ante Él. Y nosotros buscamos refugio en Alláh, el Más Alto, de la maldad de nuestros seres y de nuestros hechos malvados. Quienquiera a quien Alláh guía, nadie puede desviarlo. Y quienquiera a quien Alláh desvía, nadie puede guiarlo. Y yo atestiguo que no hay dios merecedor de la adoración, excepto Alláh solo, sin socio o asociado. I además atestiguo que Muhammad es Su verdadero Adorador y Mensajero. Que Alláh, el Exaltado confiera Su paz y bendiciones sobre el Mensajero Final y sobre su familia.
Efectivamente, el discurso más veraz es el Libro de Alláh, el Más Alto, y la mejor guía es la guía la de Muhammad (صلى الله عليه وسلم); y los peores de los asuntos son los asuntos introducidos como nuevos, y en cada asunto nuevo introducido es una innovación y cada innovación es desvío y el desvío lleva al Infierno.
Mis hermanos y hermanas en Islam, As Salam Aleikum Wa Rahmatulahi Wa Barakatuhu.
Yo ofrezco este Khutbah como una advertencia primeramente para mí mismo, y luego para todos ustedes respecto a los aspectos serios de la innovación en Islam.
La gente de conocimiento, de entre los Compañeros, los Tabiún y los Imams de los musulmanes quienes siguieron en sus pasos; cuya excelencia ha sido testificada, están todos de acuerdo sobre la culpabilidad de la innovación y de su maldad, y que uno debería estar libre de innovaciones y (lejos de) aquellos conectados a ella. No hay duda acerca de esto de ninguno de ellos, ni de nada que ellos nieguen.
Así que aquí hay algunos dichos reportados de ellos, y ejemplos de sus vidas y claras acciones. Así que si tomamos algunos ejemplos del nivel de los Compañeros, nosotros encontramos aquello lo cual trae alegría al corazón de uno quien busca seguir a su Mensajero (صلى الله عليه وسلم), mientras también refuta la opinión de los innovadores:
(Waki en Az-Zuhd, Abu Kaythamah en el Kitabul-Ilm y At-Tabarani en al-Kabir relataron que) Abdullah Ibn Masud (رضي الله عنه) dijo:
Sigan y no innoven; para ustedes les ha sido dado aquello lo cual es suficiente y cada innovación es desvío.
(AL-Bayhaqi en Al-Madkhal ilas Sunan e Ibn Nasir en As-Sunnah relató que) Abdullah Ibn Umar (رضي الله عنه) dijo:
Cada innovación es desvío, aún si la gente lo considera como algo bueno.
¡Nosotros necesitamos entender este punto muy claramente ahora!
CADA innovación es desvío, AÚN si la gente lo considera como algo bueno.
(¡Y con respecto a su autenticidad, ellos declaran que ello es auténtico como el sol!).
Para ilustrar este punto necesitamos mirar un ejemplo, y qué mejor ejemplo que la siguiente narración de Amr ibn Salamah (رضي الله عنه) el cual ha sido relatado por Ad-Darimi en su Sunan, At-Tabarani en Al-Kabir y Abu Nuaym en Hilyatul Awliya y que ha sido autenticado por Al-Haythami en Maymauz Zawaid. Amr ibn Salamah (رضي الله عنه) dijo:
Nosotros acostumbrábamos sentarnos a la puerta de Abdullah Ibn Masud antes de la oración de la mañana, así que cuando él saliera, nosotros caminaríamos con él hacia la Masyid. Un día Abu Musa Al-Ash-Shari vino a nosotros y dijo: ¿Ya ha salido Abu Abdur-Rahman (Ibn Masud)? Nosotros replicamos: No. Así que él se sentó con nosotros hasta que él saliera. Cuando él salió, todos nosotros nos paramos junto con él, así que Abu Musa le dijo: ¡Oh Abdur-Rahman! He visto algo en el Masyid lo cual he juzgado como perverso, pero (y toda la alabanza es para Alláh) no vi nada, excepto el bien. Ibn Masud, preguntó: ¿Qué viste? Abu Musa replicó: Si tú vives, tú también lo verás. En el Masyid vi gente sentada en círculos esperando la oración. En cada círculo, ellos tenían guijarros en sus manos y un hombre decía: “Repitan “Alláh hu Akbar” cien veces”. Así que ellos lo repetían cien veces. Luego él decía: “Repitan: “La ilaha ila Alláh” cien veces”. Así que ellos lo repetían cien veces. Luego él decía: “Repitan: “Subhana Alláh” cien veces”. Así que ellos lo repetían cien veces. Ibn Masud entonces preguntó: ¿Qué les dijiste a ellos? Abu Musa dijo: Yo no les dije nada a ellos. En vez de eso esperé a escuchar tu punto de vista, o lo que tu declarabas. Entonces fuimos junto con él. Hasta que él vino a uno de estos círculos, se levantó y dijo: ¿Qué es esto que yo veo que ustedes están haciendo? Ellos replicaron: ¡Oh Abdur Rahman! Estos sn guijarros sobre los cuales estamos contando el Takbir (el decir “Alláh hu Akbar”), el Tahlil (el decir “La ilaha ila Alláh”) y el Tasbih (el decir: “Subhana Alláh”). Él les dijo a ellos: Más bien, cuentan sus actos malvados. Porque yo les aseguro que ninguno de sus acto estará perdido. ¡La aflicción sea para ustedes, oh Ummah de Muhammad (صلى الله عليه وسلم)! ¡Qué rápidamente ustedes se dirigen a la destrucción! Éstos son los Compañeros de su Profeta (صلى الله عليه وسلم) y quienes son extensos, estas son sus ropas las cuales no han decaído y su tazón el cual no está roto. ¡Por Él en cuyas Manos está mi alma! Cualquiera de ustedes está sobre una religión mejor guiada que la Religión de Muhammad (صلى الله عليه وسلم) o está abriendo las puertas del desvío. Ellos dijeron: ¡Oh Abdur Rahman! ¡Por Alláh! Nosotros solamente intentábamos el bien. Él les dijo a ellos: Cuántos hay que intentan el bien, pero no lo logran. Efectivamente, el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) nos ha dicho a nosotros: “Una gente recitará el Corán, pero ello no pasará más allá de sus gargantas. Por Alláh, yo no sé, pero quizá la mayoría de ellos son de entre ustedes” Luego él se fue. Amr Ibn Salamah dijo: Nosotros vimos a la mayoría de aquella gente peleando contra nosotros en el día de Nahrawan, junto a los Khawanj.
Así que esta excelente narración encuadra muchos grandes principios, los cuales no son conocidos, excepto para aquellos quienes siguen al Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم); aquellos quienes no ponen nada antes que a Alláh y su Mensajero; sino que más bien dicen: “Escuchamos y obedecemos”.
Así que de los muchos grandes principios están:
Primeramente: Que aquel quien prescribió los fines, no olvidó prescribir los significados. Así que cuando Alláh prescribió para Sus sirvientes la remembranza de Alláh, Él NO olvidó el prescribir los significados y la forma de hacer esto. Así que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) acostumbraba contar el Tasbih (el decir “SubhanAlláh”) sobre su mano derecha y Él dijo que los dedos serán cuestionados en el Día del Juicio y ellos hablarían, siendo testigos para esto. Esto es relatado por Abu Dawud sobre la autoridad de Abdullah Ibn Amr (رضي الله عنه) y Yusayrah (رضي الله عنه).
El segundo punto es: que la Bidah Al-Idhafiyah es desvío. Y la Bidah Al-Idhafiyah es: ese tipo de innovación la cual está basada sobre una prueba con respecto a este fundamento, pero que no tiene prueba con respecto a la manera o la forma. Esto es el porqué es llamado Al-Idafiyah (algo adherido sobre). Y este tipo de innovación es, desde un ángulo, directamente contra la guía correcta; y desde otro ángulo está en acuerdo con ella. Así que esta gente no decía nada lo cual sea incredulidad, ni hacían algo que fuera por sí mismo perverso, más bien ellos estaban recordando a Alláh (y esto es algo lo cual está prescrito por la Revelación). De cualquier forma, la manera en la que ellos llevaban a cabo esta acción iba contra la guía bajada por el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم), y así que, los Compañeros se opusieron a ellos y les dijeron que, en su lugar, contaran esto entre sus acciones perversas.
El tercer punto es: Alláh (عز و جل) no es para ser adorado, excepto por lo que Él prescriba. Así que Él no es para ser adorado de acuerdo a deseos, costumbres o innovaciones.
Tristemente, nosotros estamos en una era donde los musulmanes se han vuelto confiados y perezosos sobre las declaraciones y ellos son incapaces de distinguir la verdad de la falsedad.
El musulmán comienza su oración, al levantarse de la posición del Rukú, él falla en levantar sus manos en línea con sus oídos; él me dice que esto es lo que el Imám de su Madhab ha declarado.
Pero Imám Bukhari en su Sahih declara incontables narraciones indicando que el levantar de las manos de la posición del Rukú llamada “Rafu-yadayn) es una tradición establecida del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم), como en su narración él declara:
Siempre que Umar comenzaba la oración con Takbir (el decir: “Alláh hu Akbar” al principio de la oración), él acostumbraba levantar sus manos, siempre que él se inclinaba, él acostumbraba levantar sus manos (antes de inclinarse); y él también acostumbraba levantar sus manos al decir “Sami Alláh huliman hamida” (y él acostumbraba hacer lo mismo al levantarse del segundo Raká (para comenzar el tercer Raká)).
Ibn Umar dijo:
El Profeta acostumbraba hacer lo mismo.
Ahora, ¿A cuál Imám nosotros seguimos?
No hay competencia mis hermanos y hermanas en Islam; Alláh ha escogido a su Último Mensajero y al Imám de la Ummah y ese es Muhammad (صلى الله عليه وسلم).
Ibn Asakir relata en Tarikh Damishq la siguiente declaración del Imám Ash-Shafi (رحمه الله):
Los musulmanes están unánimemente de acuerdo en que si una Sunnah del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) es hecha clara para alguien, no es permitido para él, abandonarlo por el dicho de alguien más.
E Ibn Al-Yawzi nota que el Imám Ahmad Ibn Hanbal (رحمه الله) (muerto en el 241 H) declaró:
Quienquiera que rechaza una declaración del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) ello está en el borde de la destrucción.
E Ibn Al-Shahna Al-Kabir en el Sharh Al-Hidayah nota que el Imám Abu Hanifah (رحمه الله) declaró:
Cuando un Hadith es encontrado Sahih, entonces ello es mi Madhab.
¡Por Alláh! Yo aún no sé porqué es esta consistente ignorancia y absoluta obstinación de parte de muchos para adherirse a las prescripciones de otro que el más Grande de los Imams, Nuestro Amado Profeta, Muhammad (صلى الله عليه وسلم).
El cuarto punto es: que las innovaciones matan a la Sunnah. Así que este grupo de gente innovó una nueva forma de recordar a Alláh, la cual no fue reportada del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) y al hacer esto, ellos mataron la vía de Muhammad (صلى الله عليه وسلم). Y esto es un principio el cual los Compañeros, los Tabiún y sus seguidores entendieron bien, y ellos sabían por cierto que las innovaciones y la Sunnah no pueden nunca estar unidas.
Ad-Darimi relata que Hasan Ibn Atiyah (muerto en el 120 H) (رحمه الله) dijo:
Ninguna gente introduce una innovación en su religión, excepto que su similar de la Sunnah sea removido de ella.
El quinto punto es: las innovaciones son causa para la destrucción, desde que ello lleva a abandonar la Sunnah y esto causa una tremenda desviación.
Imám Muslim, en su Sahih relata que el Noble Compañero Abdullah Ibn Masud (رضي الله عنه) dijo:
Si ustedes abandonaran la Sunnah de su Profeta entonces ustedes irían al extravío.
Así que si la Ummah se extravía, entonces es destruida. Por lo tanto, Abdullah Ibn Masud dijo a ese grupo:
¡Oh Ummah de Muhammad (صلى الله عليه وسلم)! ¡Que rápidamente se dirigen a su destrucción!
Así que, la particular relevancia del entendimiento de Ibn Masud es reflejado en el contexto de la narración anterior. Así que, Abu Musa Al-Ashari (رضي الله عنه) no los criticó, más bien, él esperó por el punto de vista o la orden de Abdullah Ibn Masud (رضي الله عنه) y esta postura no fue tomada meramente por el amor o por de la exhibición del falso afecto a Ibn Masud. Más bien, Abu Musa estaba complacido por él mismo con aquello con lo cual el Mensajero de Alláh estaba complacido para esta Ummah desde que él (صلى الله عليه وسلم) dijo
“Yo estoy complacido para mi Ummah con aquello con lo que Ibn Masud está complacido para ella”.
Esto fue relatado por Al-Hakim e Ibn Asakir en Al-Maylis.
También en la narración está una prueba de que todos los Compañeros estab de acuerdo en oponerse a esta acción, desde que Abdullah Ibn Masud (رضي الله عنه) usaba como una prueba el hecho de que los Compañeros (رضي الله عنهم) estaban ampliamente expandidos (y por lo tanto pudiera ser fácilmente preguntado).
Al-Lalikai en su Sharh Usul Al-Itiqa nota que Imám Ahmed Ibn Hanbal (muerto en el 241 H) (رحمه الله) declaró:
Los principios fundamentales de la Sunnah con nosotros son: aferrarse rápido a aquello sobre lo que los Compañeros del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) estaban, buscarlos a ellos (y a su vía) como un modelo de guía y abandonar la innovación, porque cada innovación es extravío. Abandonar las controversias y abandonar el sentarse con la Gente de los Deseos. Y abandonar las disputas, la argumentación (vana) y las controversias en la religión.
El sexto punto es: las innovaciones rápidamente llevan a la incredulidad. Esto es porque el innovador se ha puesto a sí mismo por encima de uno quien es capaz de legislar y prescribir cosas; y así se ha puesto a sí mismo arriba, como un socio para Alláh, añadiendo cosas a las reglas dadas por Alláh, pensando que él está sobre una religión de mejor guía que la Religión de Muhammad (صلى الله عليه وسلم).
Alláh (عز و جل) dice en el Corán, en la Surah Al-Maidah, aleya 3:
“…este día, Yo he perfeccionado su religión para ustedes, completado Mi favor sobre ustedes, y he escogido para ustedes el Islam como religión…”
¿Esto no es prueba suficiente para todos los innovadores, para que cesen sus actos malvados de innovación y se adhieran a la religión no adulterada del Islam como fue prescrito por Alláh (عز و جل) y explicada a nosotros por Muhammad (صلى الله عليه وسلم) por vía de sus tradiciones auténticas? ¡Por Alláh, lo es! ¡Por Alláh, lo es!
El séptimo punto es: que las innovaciones abren las puertas ampliamente para que los desacuerdos ocurran, y esta es una puerta para el extravío. Así que, quienquiera que coloca una manera malvada en Islam, entonces él soporta en pecado de ello y el pecado de aquellos quienes actúan sobre ello, hasta el Día del Juicio, sin que su pecado sea reducido por nada. Y esto es porque aquel quien guía hacia una acción malvada es como aquel quien lo hace.
Así que, mis hermanos y hermanas en Islam, nosotros tenemos el ejemplo de un musulmán quien enseña a otro musulmán una acción la cual no ha sido prescrita por Alláh (عز و جل) ni explicada a nosotros por vía de ninguna de las tradiciones autenticadas de Muhammad (صلى الله عليه وسلم), él enseña a otro musulmán a adorar a Alláh en una manera tal como ha sido representada en la narración mencionada más arriba. Así aquel enseñado actúa sobre esto y enseñar a otros; o que los otros ignorantes lo vean haciendo este acto y actuar sobre ello, entonces el maestro en el principio toma la culpa y está sujeto al pecado de la gente quien continua este acto como también lo hace la gente quien actúa sobre tal extravío.
Mis hermanos y hermanas en Islam, todos nosotros somos agobiados con nuestros propios pecados y podemos no ser capaces de contarlos en el Día del Juicio, dejen solo a los pecados de otra gente. Yo aviso que debemos estar seguros y estrictamente dejar los asuntos dudosos para que los Escolares del Islam nos adviertan sobre ello, y no adherirnos a nuestros caprichos y deseos.
Alláh (عز و جل) nos dice en la Surah Al-Imran, aleya 30:
Sobre el Día cuando cada persona será confrontada con todo el bien que él ha hecho, todo el mal que él ha hecho, él deseará que hubiera una gran distancia entre él y su maldad…
En corto, no nos dejemos innovar; más bien adhirámonos al Corán y la Sunnah autenticada de Abul Qasim Muhammad (صلى الله عليه وسلم).
El octavo punto es: no dar importancia al asunto de esquivar las innovaciones, lleva a la maldad y a los pecados. ¿Ustedes no ven que esta gente vino a estar entre los rangos del grupo desviado llamado los Khawarish en el día de Nahrawan, peleando contra los Compañeros (رضي الله عنهم), quienes fueron dejados por el Amir al-Muminin Ali (رضي الله عنه), quien cortó a este grupo desviado, en aquel memorable día?
Imám al-Barbahari (muerto en el 329 h) (رحمه الله) en su Sharhus Sunnah dijo:
Cuídense de las innovaciones pequeñas, porque ellas crecen y se vuelven grandes. Esto fue el caso con cada innovación introducida en esta Ummah. Ello comenzó como algo pequeño llevando a asemejarse a la verdad, lo cual es porque aquellos quienes entraron en ello fueron despistados, y luego fueron incapaces de abandonarlo. Así que eso creció y se volvió la religión la cual ellos siguieron, así que ellos se desviaron del Camino Recto y así abandonaron el Islam. ¡Que Alláh tenga misericordia sobre ustedes! Examinen cuidadosamente el discurso de cada uno de quien ustedes escuchen, en su tiempo particularmente. Así que no actúen con prisa, no entren en nada de ello, hasta que ustedes pregunten y vean: ¿Alguno de los Compañeros del Profeta hablaron acerca de ello, o alguno de los primeros escolares? Así que si ustedes encuentran una narración (que venga) de ellos acerca de eso, péguense a ello y no vayan más allá de ello por nada, ni den precedencia a nada sobre ello y así no caerán en el Fuego
El noveno punto es: las acciones rectas son solamente de acuerdo a las intenciones rectas y una buena intención no hace algo lo cual es fútil, correcto. Esto es porque las intenciones solas no pueden hacer que una acción sea correcta, sino más bien, el cumplir con las Leyes Prescritas debe ser adherido a ello.
Así, por ejemplo, yo me estoy sintiendo muy feliz hoy y quiero expresar mi agradecimiento a Alláh, y decido rezar 5 Rakás para la oración del Asr, sabiendo que 4 Rakás es la posición correcta prescrita para esta oración. El acto de rezar aquí es una acción obligatoria recta, de cualquier manera, la manera en la que está siendo llevada a cabo no está legislada por las Leyes Prescritas, por lo tanto este acto se vuelve nulo y vacío y se vuelve por sí mismo una innovación. Más bien, déjennos expresar nuestro agradecimiento a Alláh en la manera en que Su Amado Mensajero Muhammad (صلى الله عليه وسلم) acostumbraba hacerlo. Como Alláh (عز و جل) menciona en Surah Al-Imran, aleya 31:
Di (¡Oh Muhammad!): “Si ustedes realmente aman a Alláh, entonces síganme, Alláh los amará y les perdonará sus pecados. Alláh es el Más Perdonador, el Más Misericordioso”.
Además, Alláh (عز و جل) menciona el la Surah Al-Azhab, aleya 21:
Efectivamente en el Mensajero de Alláh ustedes tienen un buen ejemplo a seguir.
Y finalmente: añadir a algo bueno, no es bueno, porque la adición en lo bueno es maldad, y esto es algo que es atestiguado en todo. Así, un asunto, cuando va más allá de sus límites, cambia a su opuesto. Así que, la valentía cuando le es añadido algo, se torna en precipitación, y si algo es rebajado de ella, se vuelve cobardía. Y la generosidad, si sus límites son excedidos, entonces ello se vuelve derroche; y si algo es recortado, entonces se vuelve avaricia. Así que, los mejores de los asuntos son aquellos justamente balanceados.
Y Abdullah Ibn Masud (رضي الله عنه) no estaba solo entre los Compañeros en condenar las innovaciones.
Así que, aquí encontramos a At-Tirmidi y a Al- Mizi relatando en Tahdhibul-Kamal que Abdullah Ibn Umar رضي الله عنهما)) quien era uno de los más severos de entre los Compañeros en condenar las innovaciones y abandonar a los innovadores. Así que, él una vez escuchó a un hombre estornudar y decir:
“Toda la alabanza es para Alláh y que el Salah y el Salam sean sobre el Mensajero de Alláh”.
Así que él le dijo:
¿Qué es esto? Esto no es lo que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) nos enseñó, más bien él dijo: “Cuando uno de ustedes estornude, entonces déjenlo alabar a Alláh diciendo: “Toda la alabanza es para Alláh”. Y él no dijo: y también envíen Salah y Salam sobre el Mensajero de Alláh diciendo: “y que el Salah y el Salam sean sobre el Mensajero de Alláh”.
Asimismo, era la práctica de los Tabiun (aquellos quienes encontraron a los Compañeros y se pegaron a su vía). Así que, en este respecto, está lo que es relatado por Al-Bayhaqi en As-Sunanul-kubra sobre la autoridad de Said Ibn Al-Musayib (muerto en el 90 H) (رحمه الله) que él vió a un hombre rezar después de la aparición del ocaso, más de 2 Rakás, haciendo muchos Rukús (inclinaciones) y Saydahs (postraciones) así que él le prohibió de hacer esto. Así que el hombre dijo:
¡Qh Abu Muhammad (Ibn al-Musayib)! ¿Alláh me castigará por mi oración?
Él dijo:
¡No! Pero Él te castigará por oponerte a la Sunnah.
Fin de la primera parte del khutbah (hay que sentarse).
Así que, hermanos y hermanas en Islam, de estas narraciones, nosotros tenemos buenos puntos de beneficio, y de entre ellos están los que siguen:
Primero: los Compañeros refutaban a cada uno quien iba en contra de la Sunnah auténtica, algunas veces siendo muy severos en su refutación, aún si ello era en contra de sus propios padres e hijos.
Segundo: que la Al-Bidah At-Tarkiyah es extravío. Y este tipo de innovación es uno para el cual hay prueba para declarar la acción, excepto que la gente deliberadamente abandone la acción, pensando que ello es una parte de la religión o alo similar a eso. Por ejemplo, algunos de los Sufis quienes abandonan el matrimonio en orden de emascularse a sí mismos. La prueba para decir que esto es extravío es del dicho de Alláh (عز و جل) en la Surah Al-Maidah, aleyas 87-88:
¡Oh ustedes quienes creen! No hagan ilícitas las cosas buenas las cuales Alláh ha hecho lícitas para ustedes; y no transgredan. Efectivamente, Alláh no ama a los transgresores. Y coman de las cosas que Alláh ha provisto para ustedes, lícito y bueno; y teman a Alláh, en quien ustedes creen.
Así que esta aleya está interesada con un solo significado, el cual es: hacer prohibido lo que Alláh ha permitido de las cosas buenas y puras, y hacer esto como un asunto de religión. Y Alláh ha prohibido esto y lo ha considerado como ir más allá de los límites, desde que ello es transgredir sobre el derecho de Alláh, en que solo Él tiene el derecho para prescribir y legislar. Y Alláh no ama a aquellos quienes transgreden los límites. Entonces Alláh afirmó la asignación de estas cosas con un énfasis aún más grande por su dicho:
Y coman de las cosas que Alláh ha provisto para ustedes, lícito y bueno; y teman a Alláh, en quien ustedes creen.
Entonces Él les ordenó tener Taqwa (piedad y obediencia a Él). Así que esto muestra que la prohibición de lo que Alláh ha hecho lícito, en alguna forma, está fiera de los límites de la Taqwa. Por lo tanto, es relatado por Al-Bukhari y Muslim, que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo a aquellos tres hombres quienes vinieron a las casas del Profeta (صلى الله عليه وسلم), preguntando acerca de su adoración y entonces siendo informados acerca de ello, consideraron su propia adoración para ser muy pequeña, así que ellos dijeron:
¡Qué gran diferencia hay entre nosotros y el Profeta (صلى الله عليه وسلم), cuyos pecados previos y posteriores han sido perdonados por Alláh!
Así que uno de ellos dijo: Yo siempre rezaré durante la noche.
El otro dijo: Yo siempre ayunaré durante el día y no romperé mi ayuno.
Y el tercero de ellos dijo: Yo me mantendré lejos de las mujeres y nunca me casaré.
Entonces el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) vino a ellos y dijo:
¿Ustedes son la gente que dijo tal y tal? Por Alláh, yo soy aquel quien es el más conocedor acerca de Alláh de entre ustedes, y aquel quien tiene la mayor Taqwa de Él. Aún yo ayuno y rompo mi ayuno, yo rezo y duermo, y me caso con las mujeres. Así que quienquiera que se aleje de mi Sunnah (guía) no es de los míos.
Así que, si los Compañeros dejaron para nosotros palabras de profundo entendimiento y las cuales claramente alumbran los corazones, entonces los hombres después de ellos, quienes así mismo, se ataron a la verdad de esta luz, también nos han dejado palabras, las cuales son casi como las palabras de los Compañeros. Y esto es porque ellos fueron aquellos quienes siguieron muy de cerca los pasos de los Compañeros, y lo similar de sus dichos ya ha precedido. Sin embargo, nosotros añadimos aquí un ejemplo final de su postura de la verdad:
Así, el Imám Ash-Shatibi en Al-Itisam relata que un hombre vino al Imám Malik (muerto en el 179 H) y dijo: Oh Abu Abdullah ¿dónde debería de entrar en el estado de Ihram (el vestido para aquel quien intenta hacer la Peregrinación)?
Así que Imám Malik replicó: Desde Dhul-Hulayfah, donde el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) entró en el estado de Ihram.
El hombre entonces dijo: Pero yo deseo entrar en el estado de Ihram en la mezquita por su tumba.
Así que Imám Malik dijo: No hagas eso, porque temo para ti la tribulación.
Así que el hombre dijo: ¿A cual tribulación te estás refiriendo, desde que eso es solamente unas millas extras?
Así que Imám Malik dijo: ¿Y qué tribulación puede ser más grande que el que tú pienses que has obtenido una virtud en la cual el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) se sintió bajo? ¿No has escuchado el dicho de Alláh?
Y dejen a aquellos quienes se oponen a las órdenes del Mensajero cuidarse, sobre alguna Fitnah (Surah An-Nur 24:63).
Fin del khutbah, ustedes pueden terminar ahora haciendo algunas suplicaciones auténticas como ustedes lo deseen.
Khutba del Imám de Makka Sheik Hudaifi
¡Oh siervos de Alláh! Sin duda la bendición más grande que Alláh (سبحأ نه و تعألى) le otorgó al hombre es su verdadera fe. A través de ella Alláh (سبحأ نه و تعألى) da vida a los corazones muertos de los Kuffar (incrédulos) e ilumina con el Imán (fe, creencia) al desviado.
Alláh (سبحأ نه و تعألى) dice:
¿Acaso quien estaba muerto y lo devolvimos a la vida dándole Luz con la que puede caminar entre los hombres, es como quien está en la oscuridad y sin salida? (6:122).
Y Él dice:
"¿Acaso el que sabe que lo que te ha descendido de tu Señor es la Verdad, es como el ciego? Ciertamente sólo recapacitan los que saben reconocer lo esencial." (13:19)
El Din de Alláh (سبحأ نه و تعألى) en los Cielos y la Tierra, para los antepasados y contemporáneos es sólo el Din-e-Islam. Las órdenes de la Sharía eran diferentes para cada profeta. Cada profeta recibió órdenes que eran apropiadas para su Ummah en particular. Pero cuando Él envió al Príncipe entre los hombres, (صلى الله عليه وسلم), Él anuló y dejó sin valor las Sharías anteriores, y limitó a todos los hombres y Jinn (genios) para obedecerlo a él. Alláh (سبحأ نه و تعألى) dice:
"Di: Oh hombres! Ciertamente que soy para todos ustedes el Mensajero de Alláh a Quien le pertenece el dominio de los cielos y la tierra: no hay ningún dios excepto Él: es Él quien otorga la vida y la muerte. Así que crean en Alláh y Su Mensajero, el Profeta iletrado que cree en Alláh y Sus palabras: síganlo para que se guíen." (7:158)
Y es un dicho del Santo Profeta (صلى الله عليه وسلم):
"Por Aquel en cuyas manos está el alma de Muhammad, cualquier judío o Cristiano de esta época que oye mi llamada y se muere sin creer en mi, será una de las personas de Jahannam."
Así cualquiera que no cree en Rasululáh (صلى الله عليه وسلم), se quemará para siempre en Yahanam. Alláh (سبحأ نه و تعألى) no acepta ningún otro Din excepto el Islam.
En el Santo Corán Alláh dice: "Y quienquiera que desee una religión que no sea el Islam, nunca le será aceptada; y en la última vida será de los perdedores" (3:85).
Cuando Alláh (سبحأ نه و تعألى) envió a Su Profeta (صلى الله عليه وسلم) con la Sharía que es la más adecuada, la más excelente, con un Din que está completo en cada aspecto, Él ha incluido en ella todos los principios básicos que se habían enviado a todos los profetas anteriores.
Él dice:
"Os ha legislado, dentro de la práctica de adoración, lo que encomendó a Nuh, lo que te hemos inspirado a ti y lo que encomendamos a Abraham, Moisés, y Jesús; que establecierais firmemente la práctica de adoración y no os dividierais en ella: A aquéllos que rinden culto a otras cosas en vez de Alláh, les resulta duro a lo que los llamáis. Alláh escoge para Él a quien quiere y guía hacia Él a quien a Él se vuelve." (42:13)
Los judíos y los Cristianos saben con certeza que el Din de Hadhrat Muhammad (صلى