¿Qué hizo el Profeta? Una evaluación de las “bases islámicas” de la oración liderada por una mujer
El Imám Abdul Aziz bin Baz (رحمه الله) (habla) acerca de la Sutrah en la oración
Serie de Preguntas a Sh. Abdullah Bin Baz
Traducido del arabe al español por: Grupo de Traduccion del Centro Salafi de Mexico
Para: http://www.islammexico.net
Hermanos, les envío de una serie de preguntas hechas al Shaijj Bin Baz sobre el
salat, que constituyen una Fatawa de este sabio. Quiera Allah que esto nos sirva
para mejorar nuestro salat. Doy gracias a la hermana que nos tradujo esta Fatawa,
que Allah te bendiga hermana.
Se preguntó al Shaijj Bin Baz, Rahimahullah:
Pregunta 1:
¿Cuál es el juicio si resulta que el salat no se hizo en dirección a la qibla y
después de procurar un efuerzo en hacerla?, y ¿hay diferencia entre si la
persona está en un país muslim, káfir o si está en el desierto?
Respuesta 1:
Si el muslim está de viaje o en un país en el que no se le facilita quién le
diga hacia dónde está la qibla, su salat es correcto, ya que hizo un esfuerzo
por procurarlo, sin embargo, resultó que no rezó en dirección de la qibla.
Mientras que si la persona está en un país muslim y rezó no
estando orientado a la qibla, su salat no es correcto, porque pudo preguntar a
alguien o saber la dirección en una mezquita.
Pregunta 2:
Escuchamos que mucha gente pronuncia la Nía (intención) cuando empieza el salat,
¿cuál es el juicio sobre esto y tiene origen en la religión?
Respuesta 2:
Pronunciar la Nía no tiene origen en la religión y no se aprendió ni del Profeta
(La Paz y Las Bendiciones de Allah sean sobre él) ni de sus compañeros (Allah
esté complacido con ellos). La Nía se debe pronunciar en el corazón, ya que el
Profeta (La Paz y Las Bendiciones de Allah sean sobre él) dijo: "Ciertamente las
obras dependen de las intenciones, y cada hombre tendrá según su intención".
(Bujari y Muslim).
Pregunta 3:
¿Debe repetir su salat quien encuentra en su ropa suciedad después de
terminarla?
Respuesta 3:
Quien reza y hay suciedad en su cuerpo o en su ropa, y no supo de ella hasta
después de terminar su salat, su salat es correcto. También es correcto si lo
sabía antes de iniciar el salat, pero se le olvidó y rezó así acordándose hasta
después de terminar, porque Allah, Alabado Sea, Dice: "¡Señor nuestro! No nos
tomes en cuenta si olvidamos o erramos". (La vaca 286).
El Profeta (La Paz y Las Bendiciones de Allah sean sobre él)
rezó en una ocasión y tenía suciedad en su calzado, entonces se lo informó
Yibril, y el Profeta (La Paz y Las Bendiciones de Allah sean sobre él) se lo
quitó y continúo su salat sin repetirlo.
Esto es facilidad y Misericordia de Allah, Subhanahu wa Ta'la.
Sin embargo, aquél que se encuentra rezando y recuerda que tiene impureza y
además no tiene ablución, tiene que repetir el salat, según un acuerdo de los
Ulema, y añadió shaijj Al Uthaymeen, Rahimahullah: "Pero si la persona recordó
la suciedad
durante el salat, si puede quitarla sin que se vea su aura, que lo haga, pero si
se verá el aura al quitarla, se retira del salat y se pone otra ropa".
Pregunta 4:
¿Cuál es su opinión sobre rezar el salat obligatorio detrás de una persona cuyo
salat no es náfila (no obligatorio)?
Respuesta 4:
No hay problema para la persona que está haciendo su salat obligatorio, rezar
detrás de una persona cuyo salat es náfila, ya que se aseguró que el Profeta (La
Paz y Las Bendiciones de Allah sean con él) que en unos tipos de salat del
miedo, rezó con un grupo 2 rak'as e hizo el taslim (decir assalamu alaikum),
luego rezó con otro grupo 2 rak'as e hizo el taslim. Entonces el primer salat
era para él obligatoria y segunda náfila, no obligatoria, mientras que para los
demás su salat era obligatorio.
Se aseguró también en Sahih Al Bujari y Sahih Muslim que
Mu'adh Ibn Yabal (Allah esté complacido con él) rezaba el Ishaa con el Profeta
(La Paz y Las Bendiciones de Allah sean con él), y regresaba con su gente y la
dirigía con el mismo salat, entonces para él era náfila y obligatoria para los
demás.
Igual a esto, si una persona en Ramadán va a la mezquita y ya
están haciendo salat Attarawih y esta persona aún no reza el Ishaa, entonces la
persona reza con el grupo el Ishaa para que tenga el beneficio de rezar en
congregación, pero cuando el Imam hace el taslim (decir assalamu alaikum), la
persona se levanta y
continúa su salat.
Pregunta 5:
¿Qué opina de levantar las manos para hacer Du'a después del salat?. Y ¿hay
diferencia entre el salat obligatorio y no obligatorio (náfila)?
Respuesta 5:
Levantar las manos en el Du'a es Sunna, y es de las causas de la respuesta, pero
no se permite levantarlas en los casos que habían en la época del Profeta (La
Paz y Las Bendiciones de Allah sean con él), y en esos casos él no las
levantaba. Estos casos fueron después de las cinco oraciones, entre las dos
saydas, antes del Taslim (decir assalamu alaikum), en la Jutba del Yumua y en
los Id. El Profeta (La Paz y Las Bendiciones de Allah sean con él) es nuestro
ejemplo en lo que hacía y no hacía. Sin embargo, cuando se invoca la lluvia en
el Jutba del Yumua o en la Jutba del Id, se permite levantar las manos como hizo
en Profeta (La Paz y Las Bendiciones de Allah sean con él).
Subhanaka Allahumma wa bihamdik, ash-hadu an la ilaha illa Anta, Astaghfiruka w
atubu Ilayk.
La oración usando zapatos y la Orden de hacerlo así
Contribuido por: el Sheik Muhammad Nasir ud-Din Al-Albani.
Extractos de “La oración del Profeta: “del principio al final como ustedes lo vieron” ”.
Por el Sheik Muhammad Nasir ud-Din Al-Albani.
“Él acostumbraba levantarse (en oración) descalzo y usando zapatos algunas veces”[1].
Él permitió esto para su Ummah diciendo: “Cuando uno de ustedes reza, él debería usar sus zapatos o quitárselos y ponerlos entre sus pies, y no dañar a otros son ellos”[2].
Él animó a rezar usándolos algunas veces, diciendo: “Sean diferentes de los judíos, porque ellos no rezan con sus zapatos ni con sus Khuffs (calcetines de cuero)”[3].
Ocasionalmente él se los removía de sus pies mientras estaba en la oración y luego continuaba su oración, como Abu Said Al-Khudri ha dicho:
“El Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) rezó con nosotros un día. Mientras él estaba ocupado en la oración él sacó sus zapatos y los puso a su izquierda. Cuando la gente vio esto, ellos se quitaron sus zapatos. Cuando él terminó su oración él dijo: “¿Por qué se quitaron sus zapatos?”. Ellos dijeron: “Nosotros te vimos quitándote los zapatos, así que nosotros nos quitamos nuestros zapatos”. Él dijo: “Verdaderamente Yibril vino a mí y me informó estaba sucio; o él dijo: algo dañino; (en otra narración: suciedad) sobre mis zapatos, así que yo me los quité. Por lo tanto cuando uno de ustedes vaya a la mezquita, él debería mirar en sus zapatos y si él ve en ellos polvo, o él dijo: algo dañino (en otra narración: suciedad) él debería limpiarlos y rezar con ellos[4].
Cuando él los removía, él los ponía sobre su izquierda[5] y también decía: “Cuando uno de ustedes rece; él no debería poner sus zapatos sobre su derecha ni sobre su izquierda; donde ellos estarán sobre el derecho de alguien más; excepto si no hay nadie sobre su izquierda; pero él debería ponerlos entre sus pies”[6].
Tomado de: http://www.salafisocietydc.org/index.php?option=com_content&task=view&id=25&Itemid=24
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.
[1] Abu Dawud e Ibn Mayah; ello es un Hadith Mutawatir como Tahawi ha mencionado.
[2] Abu Dawud y Bazar (53, Az-Zawaid); Hakim lo declaró Sahih y Dhabi estuvo de acuerdo.
[3] Ibid.
[4] Abu Dawud, Ibn Khuzaimah y Hakim, quien lo declaró Sahih y Dhabi y Nawawi estuvieron de acuerdo. El primero es dado en Irwa (284).
[5] Ibid.
[6] Abu Dawud, Nasai e Ibn Khuzaimah (1/110/2) con un Isnad Sahid.
Clarificando la evidencia en referir y verificar el Hadith: "No hay Itikaf excepto en las Tres Mezquitas"
Autor: Sheik Muhammad bin Abdil-Wahab Al-Wasabi.
Traducido (del árabe al inglés) por: Al-Ibaanah Book Publishing.
Producido por: www.al-Ibaanah.com.
Traducido (del inglés al español) por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.
Acerca del Libro: Este libro es una traducción completa de un pequeño librillo titulado: “Idah-ud-Dalalah fi Takhrij wa Tahqiq "La 'Itikaf Illa fil-Masajid ath-Thalathah” (Clarificando la evidencia en referir y verificar el Hadith: "No hay Itikaf excepto en las Tres Mezquitas") impreso por Dar-ul-Athar, Sana en 2003.
En esta breve discusión, el autor, Sheik Muhammad bin Abdil-Wahab Al-Wasabi, presenta las referencias y graduación del Hadith: "No hay Itikaf excepto en las Tres Mezquitas" a través de un discurso sobre los narradores del Hadith y las fuentes. Él también alude a los puntos de beneficio derivados de la discusión sobre la verificación del hadith y la presenta a los lectores con la advertencia concerniente al Itikaf.
El Itikaf es un tópico importante, especialmente en este mes de Ramadán, debido a las muchas bendiciones y recompensas contenidas en ello. El asunto de ello siendo legislado en solo las tres Mezquitas, (Masyid al-Haram en Makkah, Masyid An-Nabawi en Madinah y Masyid Al-Aqsa en Jerusalén, o en cada mezquita en la cual la Oración del Yumuah sea establecida, es un asunto que ha estado largamente en el debate. De cualquier forma, a través de la presentación de la evidencia en este tratado, es esperado que los lectores ganen la perspicacia sobre la posición correcta con respecto a este tremendo acto de adoración. También es esperado que este libro ayudara a aquel quien lo lea en preservar y soportar por esta sagrada práctica del Islam, por la cual el corazón de uno crece atado al Masyid y a los sirvientes dedicados por sí mismos enteramente por un monto específico de tiempo al servicio y la adoración de Su Señor.
Acerca del Autor: El Sheik Muqbil bin Hadi Al Wadi-i dijo en su introducción al libro: “Como para el autor de estos tres tratados, luego él es el Sheik Muhammad bin Abdil-Wahab Al-Wasabi, el maestro de Tawhid y Fiqh, y de buenas maneras, abstinencia y piedad, el educador compasivo, el llamador a la unidad musulmana, el advertidos contra el partidismo repulsivo, aquel quien es extremadamente paciente con la pobreza y las dificultades, y aquel quien es sabio con respecto al campo de la Dawah (llamado a Alláh). Él ama a los predecesores (los Salaf) de esta Ummah y odia a los innovadores, cada uno de acuerdo a la forma de su innovación”.
Citas del libro: “En el reporte de Said, ocurren las palabras: “o un Masyid congregacional”. Esta adición no ha sido mencionada por aquellos quienes lo reportaron en una forma Marfu u aquellos quienes lo reportaron en una forma Mawquf. Sí, la adición ocurre en algunas vías de narración de Ibrahim bin Yazid An-Nakhai-i. De cualquier forma, ustedes han leído que la vía de la narración de Ibrahim bin –Yazid está rota”.
Cuando un Compañero declarar: “Tal y tal es de la Sunnah”, el hadith se toma sobre la regla de ser elevado a la declaración del Profeta. Esto ha sido acordado en los libros sobre los Principios del Hadith. Así que basados en este hadith, el Itikaf es por lo tanto permisible en cada Masyid en el cual la oración del Yumuah esté establecido. De cualquier forma, llevarlo a cabo en las Tres Mezquitas es mejor y más completo”.
“El sumario de este estudio es que el Itikaf es prescrito en cada Masyid en el cual la oración del Yumuah sea establecido. De cualquier forma, llevarlo a cabo en las Tres Mezquitas es mejor y más completo. Esta fue la opinión favorecida de nuestro maestro, el gran escolar, el Muhadith, el Faqih, Abu Abdir-Rahman Muqbil bin Hadi Al-Wadi, que Alláh tenga misericordia sobre él”.
Rezar el Eid en la Musala es la Sunnah
Autor: Imám Muhammad Nasir-ud-Din Al-Albani.
Traducido (del árabe al inglés) por: Al-Ibaanah Book Publishing.
Producido por: www.al-Ibaanah.com.
Traducido (del inglés al español) por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.
Acerca del libro: este libro es una completa traducción del librillo Salat-ul-Eidayn fil-Musalla hiya as-Sunnah (Rezar el Eid en the Musala es la Sunnah) del Imám Muhammad Nasir-ud-Din Al-Albani, publicado por Al-Maktab-ul-Islami (3ª. Edición, 1986).
Nosotros presentamos este tratado a nuestros nobles lectores, en la esperanza de compartir conocimiento de esta Sunnah perdida, la cual es: Rezar el Eid en la Musala. Imám Al-Albani, en su propio estilo único discute este tópico a profundidad proveyendo las evidencias y dichos de los escolares para apoyar su punto de vista, todo mientras es breve y conciso en su presentación. Este es uno de los trabajos celebrados del Imám Al-Albani que reflejan su vasto conocimiento y alto entendimiento.
Pedimos a Alláh que beneficie a los musulmanes con este libro, y que reviva este importante aspecto de la Sunnah en las tierras del occidente.
Citas del libro. “Si nosotros asumimos que el Masyid del Profeta no era lo suficientemente grande para ellos, entonces ellos hubieran sido capaces de rezar en estos otros Masyids que existían (en el tiempo del Profeta), como la gente lo hace hoy. Así que abandonar la oración es estos Masyids a favor de rezar en la Musala es una clara prueba de que la Sunnah es rezar en la Musala y no en el Masyid. Así que el asunto actual ha sido establecido y lo que ellos deseaban de negar (de esta Sunnah) ha sido anulado”.
“Así que vamos a decir que si nosotros estuviéramos de acuerdo con ellos que el Masyid del Profeta no era lo suficientemente grande para los hombres y las mujeres, entonces este es el mismo caso con nuestros Masyids actuales en las que ninguno de ellos es capaz de sostener todo lo de estas oraciones. Así que lo que queda como válido el la legalidad de salir a llevar a cabo la oración en la Musala. Esto es lo requerido (de ese argumento). Además, de acuerdo a ellos no es correcto par alas mujeres quienes están menstruando el asistir al Masyid. Entonces esto es un reconocimiento sobre su parte que ello es correcto para ellas el asistir a la Musala. Así que cuando ellas requieran que la oración del Eid sea llevada a cabo en el Masyid, entonces esto significa que ellos están previniendo a estas mujeres (menstruantes) de “atestiguar el bien y la suplicación de los musulmanes”. Esto es contrario a la orden del Mensajero de Alláh encontrada en el Hadith, el cual ellos atribuyeron a Al-Bukhari, porque el Hadith es una de nuestras pruebas que indican que la oración del Eid debería ser llevada a cabo en la Musala y no en el Masyid. Esto es porque el Masyid, no importa qué tan grande sea, es incapaz de acomodar a la asistencia de todos los hombres y mujeres en ella, de acuerdo a su propio reconocimiento”.
“Lo que además apoya lo que hemos declarado arriba es que: si rezar los dos Eids en el Masyid fueran mejores que rezarlos en la Musala, pero el Mayid fuera muy pequeña, el Profeta hubiera tomado los pasos necesarios para expandirla, justo como algunos de los Khalifahs después de él lo hicieron, porque él tenía más derecho para expandirlas que ellos. Así que si el Masyid no fuera lo suficientemente amplio para ello, pero aún el Profeta dejara de expandirlo, no es posible imaginar esto (que el Masyid no fuera lo suficientemente amplio), junto con el punto de vista que rezar en el Masyid es superior a la Musala. Esto es a menos que alguien reclame que hay algo que lo previno de expandirla. Pero yo no pienso que una persona de conocimiento hubiera tenido los nervios para hacer tal reclamo”.
“Los musulmanes hoy, con respecto a esta oración, se han dividido en numerosos Yama-at (congregaciones), en contradicción a la Sunnah, como ha sido declarado previamente. Así que cuando nosotros deseamos unirlos en una congregación, luego no hay forma posible para nosotros para hacerlo a menos que salgamos al área de tierra abierta, el cual es suficientemente amplio para acomodar a todos aquellos rezando, ambos hombres y mujeres. Ellos pueden tomar esta tierra como Musala, donde ellos pueden llevar a cabo este gran acto de adoración (la Oración del Eid). Esto es lo que la Sunnah ordena. Así que ¿Cómo puede ser dicho después de esto: “Implementar esta Sunnah causará división entre el Yama-a”? Sí. Efectivamente de las cosas en las cuales no hay duda es que revivir esta Sunnah requiere la creación de un nuevo Yama-a (congregación), el cual se separará de aquellos otros Yama-at que están divididos en muchas Masyids. De cualquier forma, desde que la meta de este nuevo Yama-a es unir a aquellos otros Yama-at en una congregación unificada, como la vía usada durante el tiempo del Mensajero de Alláh y sus correctamente guiados Khalifahs, debe existir este Yama-a. Esto es desde que el Yama-a unificado nunca será establecido en un solo destino., y ello nunca será establecido sino a través de ellos (aquellos quienes se alejan y rezan en la Musala)”.
La oración en ropas trasparentes
Tomado de: Fatawa Selectas sobre el Salah.
Localizado en: http://www.fatwaislam.com/fis/index.cfm?scn=fd&ID=293.
Traducido (del árabe al inglés) por: Abul Irbad Abid Zargar.
Traducido (del inglés al español) por: Musa Abdullah Reyes.
Para: www.islammexico.net.
Pregunta: Mucha gente reza en ropas ligeras a través de las cuales se puede ver, y debajo de estas ropas ellos usan shorts los cuales no van más allá de la mitad del muslo, tal que la mitad del muslo es visible a través del thob. Así que ¿cuál es la regla respecto a la oración de estos individuos?
Respuesta: la regla respecto a su oración es la misma que respecto a aquel quien reza en shorts sin el thob; porque las ropas transparentes que describen el cuerpo no son suficientes y vestirlas es equivalente a no vestir nada. Basado sobre esto, su oración no es válida de acuerdo a la más correcta opinión de los escolares y es bien conocida la opinión den Madhab de Imám Ahmad. Esto es porque es obligatorio para los hombres el cubrir lo que está entre el ombligo y las rodillas durante la oración. Y esta es la forma más baja por la cual ocurre el cumplimiento del icho de Alláh, el Altísimo y Majestuoso: “¡Oh Niños de Adam! Tomen sus adornos mientras rezan” (Surah Al-Araf:31).
Así que uno de dos asuntos es obligatorio sobre ellos; ya sea que ellos deberían usar shorts los cuales cubran lo que está entre el ombligo y las rodillas; o ellos deberían usar un thob no transparente el cual no revele el cuerpo. Y esta acción la cual el que pregunta ha mencionado es un error y muy peligroso; así que es sobre ellos el arrepentirse hacia Alláh, el Más Alto, y ser entusiastas en procurar cubrirse completamente ellos mismos en la oración. Nosotros pedimos a Alláh, el Más Alto, por la guía para nosotros y nuestros hermanos musulmanes y el éxito para aquello lo cual Él ama y con lo que está complacido. Efectivamente Él es el Más Noble, el Más Generoso.
Sheik Muhammad bin Salih al-Uthaymin.
Vestir ropa prohibida podría invalidar la oración de uno
Pregunta: Una mujer usa una ropa particular para rezar y esta es una ropa para hombres. ¿Es su oración permisible? ¿Esto es considerado parte de imitar a los hombres?
Respuesta: Si la ropa es algo particular para los hombres, entonces es prohibido para ella el vestir eso, sin cuidado de si ella está en la oración o fuera de ella. Esto es porque está confirmado del Profeta (SAW) que él maldijo a aquellas mujeres quienes imitan y aparentar ser como los hombres, tanto como a aquellos hombres quienes imitan y aparentan ser como las mujeres. No está permitido para una mujer el vestir ropas que son particulares para hombres y no es permitido para los hombres el vestir ropas que son particulares para mujeres. De cualquier forma, debemos entender el concepto de “particularidad”. La particularidad no es con respecto al color sino con respecto al color y a la descripción. Es, entonces, permisible para las mujeres el vestir ropas blancas tanto como no sea la misma ropa blanca de los hombres. Si ello es claro, pensamos, que una mujer que vista ropas de hombre es prohibido, entonces su oración con tal ropa no es válida de acuerdo a aquellos escolares quienes dicen que la cobertura de la oración debe ser una cobertura la cual sea permisible. Esta es una pregunta en la cual hay una diferencia de opinión entre los escolares. Algunos escolares dicen que esta es una condición que la cobertura o la ropa sea ropa que en sí misma sea permisible. Algunos no deponen esto como una condición. La prueba para aquellos quienes deponen tal condición es que la cobertura de la Aurah (lo que debe ser cubierto) en la oración es una de las condiciones para la oración y la cobertura debe ser algo que Alláh haya permitido. Si ello es algo que Alláh no ha permitido, entonces no es considerada una cobertura legal, desde que ello va contra lo que es ordenado. La prueba de aquellos quienes dicen que la oración es aún válida mientras la persona está cometiendo un pecado es que la mujer actualmente se ha cubierto a sí misma y el aspecto pecaminoso es algo que es externo y no está particularmente relacionado a la oración. En cualquier caso, la persona quien reza con ropas prohibidas está en una situación peligrosa desde que su oración puede ser rechazada y no aceptada de ella.
Sheik Ibn Uthaymin.
Fatwa al-Marah.
Traducido por: Mussa Abdullah Reyes H.
¿En qué lengua debe ser pronunciado el Khutbah?
Tomado de: http://www.fatwaislam.com/fis/index.cfm?scn=fd&ID=693
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.
Pregunta: ¿Cuál es la regla sobre pronunciar el sermón en otra lengua que el árabe?
Respuesta: La correcta opinión en este asunto es que no es permisible para aquel quien pronuncia el sermón del viernes hacerlo en una lengua la cual aquellos quienes estén presentes no entiendan. Así que si las gentes no son árabes, y no conocen la lengua árabe, entonces él debería pronunciar el sermón en su lengua; porque esto es lo que significa el comunicarles el mensaje a ellos, y el punto del sermón es explicar los límites puestos por Alláh, el Más Glorificado, el Más Alto, a los adoradores y advertirles y guiarlos a ellos. De cualquier forma, los versos coránicos deben ser recitados en la lengua árabe y luego explicados en la lengua de la gente. La evidencia de que él debería pronunciar el sermón en la lengua de la gente está en las Palabras de Alláh, el Más Alto:
“Y Nosotros no enviamos a un Mensajero, excepto con la lengua de su gente, en orden de que él pudiera hacer (el Mensaje) claro para ellos”.
Así que Alláh, el Más Alto ha hecho claro que el significado de la explicación debe solamente estar en una lengua la cual aquellos a quienes está siendo dirigida, puedan entender.
Sheik Muhammad bin Salih al-Uthaymin.
Fatawa Arkanul Islam, Darussalam, vol. 2, p. 557.
¿Qué hizo el Profeta? Una evaluación de las “bases islámicas” de la oración
liderada por una mujer
Investigado y preparado por Ali Yahya[1].
Tomado de: www.troid.org.
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.
Una respuesta al artículo de Nevin Reda “¿Qué haría el Profeta?” acerca de las mujeres liderando las oraciones.
En marzo de 2005, por quizá la primera vez en la historia del Islam, una mujer entregó un Khutbah y lideró una congregación mixta en las oraciones del Yumuah. Aunque esta acción estuvo claramente difiriendo de las enseñanzas islámicas y el consenso de la Ummah musulmana, varios intentos han sido hechos para legitimarlo. El más notable de esto es un discurso por Nevin Reda, disponible en el Internet.
Tristemente, los argumentos de Reda han convencido a un buen número de musulmanes de la admisibilidad, o aún de lo deseable, de tales oraciones. Este ensayo es una respuesta a aquellos argumentos.
Tabla de contenido.
Parte 1.- Un principio para guiarse: Adhiriéndose al entendimiento de los Compañeros y rechazando las innovaciones.
Parte 2.- Las evidencias contra los argumentos de Reda.
Parte 3.- Consenso de los Escolares.
Parte 4.- El hadith de Umm Waraqah.
Parte 5.- Conclusión, comparación y contraste.
Parte 1.- Un principio para guiarse: Adhiriéndose al entendimiento de los Compañeros y rechazando las innovaciones.
Abu Dawud y At-Tirmidi reportaron sobre la autoridad de Irbadh bin Sariyah que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Quienquiera de ustedes que viva después de mí verá mucha diferencia de opinión; así que adhiéranse a mi Sunnah y la Sunnah de los Califas correctamente guiados después de mí; aférrense a ello hasta con sus dientes molares; y estén atentos de las innovaciones porque cada innovación es extravío”[2].
Bukhari y Muslim reportaron sobre la autoridad de Ibn Masud, que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Los mejores de la humanidad son mi generación, luego aquellos que vienen después de ellos; luego aquellos que vienen después de ellos”[3].
Estas dos narraciones (y otras de la misma importancia) establecen dos principios muy importantes: Primero: que la única forma de entendimiento correcto de entender e implementar el Islam es aquella de los Compañeros de Muhammad (صلى الله عليه وسلم). Segundo: la obligación de rechazar todas las innovaciones religiosas.
Es posible para casi cualquiera quien desee legitimar una creencia o acción particular y adscribirla al Islam para encontrar, si ellos buscan en el Corán (y en una menor extensión a la Sunnah) aquello lo cual ellos pueden usar para apoyar sus puntos de vista. Por lo tanto nosotros vemos un vasto número de sectas e individuos con una amplia y conflictiva colección de creencias y prácticas, todas de quienes se adscriben a sí mismos al Islam y citan el Corán.
Pero el propósito de un verdadero creyente, cuando estudia el Corán y la Sunnah, no es encontrar apoyo para lo que él ya cree, sino para aprender la voluntad de Alláh y someterse él mismo o ella mismo de acuerdo a ello. Como Imám Ash-Shafi dijo: “Yo creo en Alláh, y (el Libro) de Alláh, y Alláh lo propuso; y yo creo en el Mensajero de Alláh, y (la Sunnah) del Mensajero de Alláh, como el Mensajero de Alláh lo propuso[4].
El criterio para esto es el entendimiento y práctica de los Compañeros. En adición al hecho de que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) los elogió y nos ordenó seguir su vía, ellos fueron aquellos quienes vieron al Corán siendo revelado y atestiguaron que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) lo implementó. Por lo tanto nadie es más conocedor del significado del Corán y de la Sunnah que ellos. Alláh dijo:
“Así que si ellos creen como ustedes creen, ellos están efectivamente sobre la Vía Recta” (Suratul Baqarah, 2:137).
Este verso fue dirigido a los compañeros.
Las narraciones anteriores también apuntan hacia el daño de la innovación en asuntos de la Religión. Alláh nos ha informado que Él ha perfeccionado esta religión[5], y el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Nada queda de aquello que lo trae a uno más cerca del Paraíso, o además, lejos del Fuego del Infierno, que no haya sido explicado para ustedes”[6].
El Imám Malik elucidó este principio en su famoso dicho: “Quienquiera quien introduce una innovación en el Islam, y cree que eso es bueno, ha clamado que Muhammad traicionó el Mensaje. Porque Alláh dice: “Este día, Yo he perfeccionado su Religión para ustedes, completado mi favor sobre ustedes, y he escogido para ustedes el Islam como su Religión” (Suratul Maidah; 5:3). Así que cualquier cosa que no era de la religión en ese día, nunca puede ser de la religión hoy[7].
Cualquiera, por lo tanto, quien intenta introducir ideas o prácticas extrañas en la religión, bajo la guisa del “progresismo”, el “Islam a la americana” o cualquier otra; está implicando, ya sea que la revelación de Alláh es insuficiente o que el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) no comunicó Su Mensaje.
Aún esto no debería ser entendido como un llamado a mantener el status quo. Tristemente la vasta mayoría de la Ummah se ha vuelto profundamente ignorante de esta religión, profundamente negligente en su práctica, y ha sido inundada con ideologías extrañas las cuales son antitéticas hacia el Islam. El estado de la Ummah definitivamente necesita cambiar. Pero el verdadero “progreso” yace en regresar al ejemplo de Muhammad (صلى الله عليه وسلم) y sus Compañeros, no en desviarse lejos de ello.
Con estos puntos establecidos, nosotros podemos examinar ahora la investigación de la señora Reda en detalle.
Reda comienza su pieza con la discusión de que “No hay prohibición que recluya a las mujeres de liderar una oración de ambos géneros”. Esto, aparte de ser inexacto, no es un argumento válido. El principio establecido en el Islam es que, mientras los asuntos mundanos son asumidos para ser permisibles hasta probar otra cosa, todos los actos religiosos son considerados prohibidos a menos que una base para ellos pueda ser establecida en el Corán o la Sunnah[8].
Alláh dice:
“¿O ellos tienen socios quienes ordenaron para ellos una religión la cual Alláh no ha permitido?” (Suratus-Shura; 42:21).
Y el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Quienquiera que introduce en este asunto de nosotros (la religión del Islam) aquello lo cual no es de ella, será rechazado”[9].
Interesantemente Reda titula su pieza “¿Qué haría el Profeta?” como si el Profeta (صلى الله عليه وسلم) fuera alguna criatura imaginaria quien nunca puso un pie sobre la tierra. Lo que deberíamos preguntar es: “¿Qué HIZO el Profeta (صلى الله عليه وسلم)?”. El Profeta (صلى الله عليه وسلم) pasó diez años en Madinah con sus Compañeros, durante los cuales muchos Masyids fueron establecidos. Si las oraciones del viernes lideradas por mujeres fueran permisibles, o deseables, como Reda sostiene ¿Porqué el Profeta (صلى الله عليه وسلم) no señaló a Aishah, Hafsah, Fatimah, Umm Salamah, Umm Sulaym (رضي الله عنهن), o cualquiera de las eminentemente calificadas Compañeras femeninas como Imams? ¿Porqué Abu Bakr, Umar, Uthman o Ali (رضي الله عنهم) no lo hicieron? ¿Nosotros somos para aceptar que este importante asunto fue olvidado por el Profeta (صلى الله عليه وسلم), sus Compañeros (رضي الله عنهم), y luego catorce siglos sucesivos de musulmanes hasta que venimos a poner las cosas en orden, en el Nueva York del siglo 21?
Parte 2.- Las evidencias contra los argumentos de Reda.
Se dijo que hay amplia evidencia, como veremos, de que es impermisible para las mujeres el dirigir las oraciones de ambos géneros:
1.- El hadith de Abu Bakrah, quien reportó que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Una gente quien pone a cargo de ellos a una mujer nunca tendrá éxito”.
Esta es una narración auténtica, reportada por Al-Bukhari[10]. Aunque fue dicho en un contexto particular, su palabra es general, y como tal, los escolares lo han usado como evidencia de que una mujer no debe no debería liderar a los hombres en la oración[11].
Reda rechaza esta narración, impugnando la credibilidad de su narrador, el noble Compañero Abu Bakrah. Abu Bakrah es conocido, fue azotado durante el Califato de Umar por acusar a al-Mughirah bin Shubah por adulterio sin el requisito del número de testigos[12]. Abu Bakrah rechazó retractar su deposición, así que de acuerdo con el interdicto coránico, Umar no aceptaría su testimonio de ahí en adelante. Reda argumenta que desde que su testimonio en asuntos legales no fue aceptado; las narraciones que él narre deberían similarmente ser rechazadas.
Su argumento, nosotros encontramos que, es erróneo. Hay una diferencia bien definida entre el testimonio en asuntos legales y la narración de asuntos religiosos, como los escolares han hecho abundantemente claro[13]. Uno no puede ser medido por el otro: por ejemplo, dos o cuatro testigos pueden ser requeridos en asuntos legales, mientras que en narraciones religiosas, un narrador confiable es suficiente. Lo que es más, los escolares han declarado específicamente que el que Abu Bakrah haya sido azotado, no deja a sus narraciones como inaceptables, como vemos en la siguiente cita de Ibn Qudamah:
“Uno quien ha sido castigado por Qathf (acusar a otro de adulterio), si él lo ha hecho como un testigo, no debería tener sus narraciones rechazadas, tanto como él no es responsable de la carencia de testigos. Por lo tanto, la gente ha narrado de Abu Bakrah y lo ha hecho unánimemente, aunque él haya sido castigado por Qathf”[14].
Abu Bakrah fue un Compañero eminente, notorio por su piedad y su rectitud. Es el consenso de la Ahlus-Sunnah wal-Yama-ah, basado sobre numerosos textos del Corán y la Sunnah que todos los Compañeros son de confiar y que sus narraciones son para ser aceptadas[15]. Contemplen la siguiente cita del famoso escolar de hadith, Abu Zurah ar-Razi (muerto en el 264):
“Si ustedes escuchan a una persona menospreciando a cualquiera de los Compañeros del Mensajero de Alláh, sepan que él es un Zindiq (herético). Porque el Mensajero es verdadero, el Corán verdadero y su mensaje es verdadero; y estos fueron solamente transmitidos a nosotros a través de los Compañeros. Pero estos heréticos quieren desafiar a nuestros testimonios para nulificar el Corán y la Sunnah, así que ellos son quienes deberían ser desacreditados”[16].
¿Y es posible, que si la biografía de Abu Bakrah estuviera verdaderamente dañada, que hubiera escapado no solo a Al-Bukhari, sino a todas las sucesivas generaciones de escolares quienes unánimemente aceptaron sus narraciones?
Después de traducir a este noble Compañero, Reda procede a cuestionar la autoridad del libro más auténtico en el Islam, después del Corán, Sahih Al-Bukhari, donde el hadith precedente fue relatado. En corto, Reda clama que desde que Al-Bukhari fue humano y por lo tanto propenso al error él no debería aceptar sus juicios ciegamente.
Otra vez, Reda ha malentendido el asunto. Sí, Al-Bukhari no era infalible y sus pronunciamientos sobre las narraciones y los narradores fuera de su Sahih están abiertos al escrutinio. Pero con respecto al Sahih, no es el juicio de Al-Bukhari solo sobre el que nosotros nos estamos basando. La Ummah entera, con todos sus escolares, por siglos después de Al-Bukhari, han acordado sobre la autenticidad del Sahih, y este es el consenso de la Ummah, el cual es infalible.
2.- El hadith narrado por ambos, Abu Hurayrah y Sahl Ibn Had, y reportado por ambos Al-Bukhari[17] y Muslim[18], que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Decir SubhanAlláh es para los hombres y aplaudir es para las mujeres”.
Muslim añadió en una narración: “en la oración”.
El significado de este hadith, como es claro del contexto de la narración de Sahl Ibn Had, es que si el Imám comete un error en su oración, los hombres deberían corregirlo diciendo “SubhanAlláh”, mientras las mujeres deberían alertarlo aplaudiendo.
El Profeta (صلى الله عليه وسلم), vemos, dijo a las mujeres que aplaudieran en vez de hablar para que así sus voces no fueran escuchadas en la oración por los hombres. ¿Es concebible, entonces, que a ellas se les hubiera solicitado el liderar la oración y dar el sermón del viernes?
3.- El hadith reportado por Muslim[19] sobre la autoridad de Ibn Umar, que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“No prevengan a las sirvientes femeninas de Alláh, del Masyid de Alláh”.
La narración de Abu Dawud añade: “Pero sus casas son mejores para ellas”[20].
Y el hadith narrado por ambos Umm Salamah e Ibn Masud, y reportado respectivamente por Al-Hakim y Abu Dawud, que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Una oración de una mujer en su recámara es mejor que su oración en su sala de espera, y su oración en su cámara interna es mejor que su oración en su recámara”[21].
El Profeta (صلى الله عليه وسلم) no solamente exhortaba a las mujeres a rezar en casa, él las exhortaba a rezar en los aposentos más internos de sus casas, tanto como aquello sea lo más privado y seguro. El “progresismo”, en agudo contraste, no solamente exhorta a las mujeres a rezar en el Masyid, sino a liderar la oración y a dar el Khutbah.
4.- El hadith de Abu Hurayrah relatado por Muslim[22], que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo:
“Las mejores filas de los hombres son las filas del frente y las peores (filas de los hombres) son las filas de atrás y las mejores filas de las mujeres son las filas de atrás y las peores (filas de las mujeres) son las filas del frente”.
El Profeta (صلى الله عليه وسلم) dijo que las mejores filas para las mujeres son las últimas filas; así que ¿cómo es concebible que ellas puedan ser requeridas no solamente para rezar en las filas del frente, sino para liderar la oración y para dar el Khutbah?
Reda, alegremente sugiere que el significado de “filas” (sufuf)[23] en esta narración no son las filas de la oración, sino las filas de la batalla, sobre la base de que la palabra “saff” no aparece en el Corán en conexión con las oraciones, sino con las filas de la batalla”. “Es posible” argumenta ella “que una tradición (léase hadith) la cual originalmente se erigió en el contexto de la batalla fuera después aplicada a la oración”.
Esto difícilmente amerita rebate. Si ese fuera el contexto de la narración, ello significaría que las mujeres de los Compañeros regularmente formaban parte del ejército y peleaban en filas detrás de los hombres; una absurda sugerencia. La palabra “saff” y sus derivados, es más, son usados dos veces en el Corán con referencia a las filas de la oración, aquellas de los ángeles[24]. (Es usado solamente una vez en el contexto de la batalla). Además de ello, la palabra no es usada para significar las filas de la oración por la simple razón de que el asunto de las filas (humanas) para la oración no es discutido en el Corán. En la Sunnah, aunque (de lo cual esta narración es un ejemplo) nosotros encontramos literalmente cientos de ejemplos de la palabra “saff” y sus derivados siendo usados para significar las filas de la oración[25]. De hecho, en general, ninguna otra palabra es usada”.
No es posible, puedo añadir, que el correcto entendimiento de este hadith fuera ocultado de la Ummah entera, sin excepción, desde el tiempo de los Compañeros hasta hoy, y garantizado para nosotros.
Reda entonces asevera que lo que ella denomina “segregación de género”, es decir la separación de los sexos en el Masyid no fue implementado durante el tiempo de vida del Profeta (صلى الله عليه وسلم), sino que fue introducido después. Nosotros estaríamos agradecidos si ella solo explicara cómo pasó esto: los hombres y las mujeres durante la vida del Profeta (صلى الله عليه وسلم) estaban rezando lado a lado, y entonces algún tiempo después de su muerte, alguien logra instituir la “segregación de género” en cada Masyid sobre la faz de la tierra sin que hubiera un murmuro de protesta. ¿Quién hizo esto, cuándo y dónde esta recolectado?
Como un asunto de hecho, hay una amplia evidencia de la Sunnah de que los hombres y las mujeres deberían rezar separadamente, la mayoría de lo cual es también prueba de lo incorrecto de la oración de los viernes liderada por mujeres. Por ejemplo:
a) El hadith reportado por Abu Dawud[26] bajo el título: “La separación de las mujeres de los hombres en las mezquitas”.
Ibn Umar reportó que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: “¿Por qué no dejamos esta puerta para las mujeres?”. Así que Ibn Umar nunca pasó a través de ella hasta que murió.
b) El largo hadith de Yabir Ibn Abdillah, reportado por Al-Bukhari[27] y Muslim[28], en el cual él describe la oración del Eid del Profeta (صلى الله عليه وسلم). Él menciona que el Profeta, después de entregar el Khutbah, “entonces procedía hasta que él venía a las mujeres y las amonestaba y les recordaba (de Alláh)”.
Es claro de esta narración que las mujeres estaban rezando separadamente de los hombres.
c) Muslim reporta[29] que Sahl bin Sad dijo: “Yo vi a los hombres rezando detrás del Profeta cuyos taparrabos[30] eran tan pequeños que ellos tenían que atarlos a sus cuellos, como lo hacen los niños”. Así que alguno dijo: “Oh mujeres, no levanten sus cabezas hasta que los hombres levanten las suyas”.
Muchos de los Compañeros, debido a su pobreza, no podían encontrar más para vestir que un simple taparrabos. Estos eran tales que cuando estaban postrados, sus áreas privadas algunas veces estaban expuestas. Por lo tanto, las mujeres (quienes estaban detrás de ellos) eran requeridas para no levantar sus cabezas antes que los hombres, a menos que los vieran descubiertos.
d) Al-Bukhari reporta[31] que Abu Said al-Khudri dijo: Las mujeres le dijeron al Profeta (صلى الله عليه وسلم): “¡Los hombres te han robado de nosotras! Haz un día de los tuyos solo para nosotras”. Así que él les prometió un día en el que él las vería…
Esta hadith también muestra que no era costumbre para los sexos el mezclarse en reuniones mixtas, o aún más ¿por qué las mujeres le habrían pedido al Profeta (صلى الله عليه وسلم) el hacer un día especial para ellas?
e) Al-Bukhari[32] reporta que Umm Salamah dijo: “Cuando el Profeta hacía el Salam se levantaban y abandonaban (el lugar) cuando él terminaba su Salam y él esperaba un momento antes de levantarse”. Ibn Shihab (uno de los narradores) dijo: “Yo creo (y Alláh sabe mejor) que él acostumbraba esperar en orden de que el abandonar de las mujeres antes que el de los hombres pudiera adelantarse”.
f) Al-Bukhari[33] y Muslim[34] reportaron sobre la autoridad de Anas Ibn Malik que su abuela invitó al Profeta (صلى الله عليه وسلم) a comer con ellos y que él rezó con ellos en su casa. Dijo Anas:
“El huérfano y yo formamos una fila[35] detrás de él (del Profeta) y la mujer vieja (se levantó) detrás de nosotros; él luego rezó dos Rakás y se fue”.
Este hadith muestra claramente que las filas de las mujeres deberían estar detrás (y separadas) de las de los hombres.
Las narraciones anteriores no solamente muestran que la “segregación de género”, como Reda lo llama, fue aplicada durante la vida del Profeta (صلى الله عليه وسلم); sino que haría claro para cualquiera quien los contemplara que la oración del viernes liderada por una mujer no puede ser de la religión del Islam.
Parte 3.- Consenso de los Escolares.
Los encabezadores de este movimiento claman que no hay consenso sobre este asunto y que hay un precedente de los escolares para su posición. Esto no es enteramente acertado. Mientras es reportado que unos pocos escolares (tres para ser exactos: At-Tabari[36], Abu Thawr y Al-Muzani) sostuvieron que era permisible para una mujer liderar a los hombres, los siguientes puntos deberían ser notados:
1.- Aún si una mayoría de los escolares sostuviera esta opinión, ello no sería válido a la faz de la evidencia clara de la Sunnah.
2.- No tenemos forma de determinar la certeza de adscribir esta opinión a los escolares arriba mencionados. Sus trabajos originales no nos han llegado y no existen cadenas de narración donde nosotros podamos estar seguros de sus posiciones actuales.
3.- Como las declaraciones actuales de estos escolares no nos han llegado, no podemos estar ciertos de si ellos pusieron algunas limitaciones a las mujeres liderando a los hombres en la oración. De cualquier forma, ninguno de ellos ha sido recordado por permitir a las mujeres el liderar el Yumuah y dar el Khutbah. Puede ser seguramente concluido por lo tanto, que hay un absoluto consenso sobre la impermisibilidad de tal acción.
4.- Ninguno de estos escolares inició un movimiento de “liberación de la mujer” ni insistió en poner a mujeres como Imams y Khatibs de las mezquitas.
En su artículo, Reda declara que hubo al menos cuatro escuelas dentro del Sunnismo que permitieron a las mujeres el liderar a los hombres en la oración, diciendo que son las escuelas de At-Tabari, Abu Thawr, Al-Muzani y Dawud Ath-Thahiri. Se declaración, de cualquier forma, carece de certeza en muchos aspectos:
Primero: con respecto a At-Tabari y Abu Thawr, esto no puede ser, como hemos visto, verificado; no obstante el hecho de que ellos no tuvieron escuelas mayores o un número significativo de seguidores.
Segundo: Al-Muzani no tuvo su “propia escuela de jurisprudencia con adherentes en varias partes del mundo islámico”, como Reda clama. Por el contrario, él es ampliamente conocido como un prominente estudiante de Imám Ash-Shafi, y un proponente de su Madhab. Imám Ash-Shafi es recordado diciendo: “Al-Muzani es el protector de mi Madhab”[37]. La biografía de Al-Muzani está bien documentada y no hay mención alguna de que él tuviera una escuela de jurisprudencia o seguidores[38]. Es también dudoso que él sostuviera este punto de vista[39].
Tercero: Esta no era la posición de Dawud Ath-Thahiri. Reda cayó en este error por basar su investigación solamente sobre el “Bulugh Al-Amani” de Ahmed Al-Bana el cual es un trabajo relativamente moderno y no es una fuente autorizada[40]. Nosotros no encontramos esta opinión adscrita a Dawud en ninguna fuente autorizada, y an-Nawawi en su Maymu explícitamente declara que Dawud estaba con la mayoría[41]. La única fuente mayor del Madhab Thahirih el cual nos ha llegado es “Al-Muhala” de Ibn Hazm, y en ello él dice: “No es permisible para una mujer liderar al hombre o a los hombres en la oración. No hay diferencia de opinión acerca de esto”. Luego después de mencionar un número de evidencias, él continúa, “de estos textos, la invalidez de una mujer liderando a los hombres puede ser establecida con certeza”[42].
Reda también clama que si “la mayoría de la población musulmana apoyaría el liderazgo de una mujer o no, es difícil de determinar”. No lo es. Como para los escolares, nosotros hemos visto cómo pocos permitieron a las mujeres liderar a los hombres en la oración. Y como para el público, nosotros no hemos recordado de nadie (antes de PMU) instituyendo a una mujer como el Imám de un Masyid. La mayoría, si no todos, los musulmanes (hombres y mujeres) aceptaron la regla de Alláh y su Mensajero:
“Pero no, por Tu Señor, ellos no pueden tener fe (verdadera) hasta que ellos te hagan (oh, Muhammad) juez en todo lo que se erija entre ellos y no encuentren en sus almas resistencia contra tu decisión, y se sometan (ellos mismos) completamente” (Suratun-Nisa, 4:65).
No importaría mucho para Reda si la Ummah entera acordara sobre el asunto. Ella sin vergüenza llama por una “re-evaluación” de la exención de las mujeres de las oraciones durante sus menstruaciones, a pesar del inatacable consenso sobre este asunto y las montañas de evidencia incontrovertible de la Sunnah. Contrario a su reclamo de que la evidencia de la Sunnah está “mezclada”, no hay ningún hadith (ya sea auténtico, débil, o aún fabricado) de que la mujer debería rezar durante sus menstruaciones o que las esposas del Profeta lo hicieran. Nosotros solamente podemos asumir que Reda ha encontrado algo lo cual ella ha leído mal o malinterpretado[43]. Siendo ese el caso, la Ummah no necesita re-evaluar el asunto, necesita re-educar a Nevin Reda.
Parte 4.- El hadith de Umm Waraqah.
La principal evidencia de los abogados de la oración del Yumuah liderado por mujeres es el hadith de Umm Waraqah. Ello fue relatado por Abu Dawud[44], Ahmad[45] y otros, con varias palabras. En ello, ella relata que el Profeta (صلى الله عليه وسلم) le permitió a ella tener a alguien quien llamara el Adhan en su casa y que ella liderara a la gente de su casa en la oración.
Pero este hadith no es una evidencia válida por muchas razones:
1.- La autenticidad de este hadith es cuestionable. Su cadena de narración gira alrededor de un narrador, al-Walid bin Yumay[46], quien ha sido considerado propenso al error. Por encima de eso, él lo narra a través de dos individuos, Laylat bint Malik y Abdur-Rahman bin Khalad, ambos quienes son desconocidos[47]. Por lo tanto, aunque algunos escolares de hadith han aceptado esta narración, su autenticidad, como decimos, es cuestionable.
2.- La narración de Ad-Daraqutni[48] especifica que Umm Waraqah estaba liderando a las mujeres de su casa en la oración. Eso se vuelve claro cuando nosotros consideramos que las narraciones de Al-Hakim[49], Al-Bayhaqi[50] y Abu Nuaym[51] declaran que ella estaba liderando las oraciones obligatorias. Nosotros conocemos la importancia que el Profeta