En el nombre de Dios, el Misericordiosísimo, el Compasivo.
LA VERDAD DEL ISLAM
حقيقة الإسلام
Primer capítulo: El propósito de la creación
· El reflexionar sobre la creación es el primer paso para obtener la felicidad.
· ¿Quién es el Creador y el Protector de este mundo?
· El propósito de la creación
· ¿Cómo es que el hombre se desvía de su naturaleza?
· La sabiduría presente en el envío de los Mensajeros por Dios.
Segundo capítulo: Afirmación de la veracidad del mensaje profético de Muhammad
· Obligación de creer en todos los Profetas y que fueron mandados con el mismo Mensaje.
· Profecías de los Mensajeros anteriores sobre Muhammad.
· Conocimiento de los judíos y los cristianos sobre el Mensaje Profético.
· Heraclio, Emperador de Roma, y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
· Negus, Emperador de Abisinia y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
· Algunos milagros que prueban la veracidad de la Profecía.
· El milagro del Noble Corán.
Tercer capítulo: Jesús y Su Mensaje original
·
Jesús, el ser humano· La lógica y religiosa falacia de la Trinidad
· El juicio concerniente a la fe de la Trinidad
· El retorno de Jesús hacia el Final de los Tiempos
Cuarto capítulo: Manifestaciones de la belleza del Islam
·
El Islam es compatible con el intelecto y la naturaleza humana· La ideología del Islam es comprensiva, cubre todas las esferas de la vida
· Protección de Dios de la religión del Islam
· El Islam, la religión moderada
· El Islam es una religión de compasión y misericordia
· El Islam ha tenido una gran y noble historia
Quinto capítulo: La realidad del Yihâd
·
La sabiduría detrás de la legislación del Yihâd· La encomienda de evitar el derramamiento de sangre aun en el campo de batalla
· La justicia de los musulmanes sobre sus enemigos incluso después de la victoria
· El propósito de los movimientos modernos de Yihâd
Sexto capítulo: La mujer entre el Islam y la civilización occidental
·
La verdadera civilización· La mujer en las civilizaciones occidentales
· Lo perfecto del Islam respecto a la protección de los derechos de la mujer
· Malos entendimientos acerca de los derechos de la mujer en el Islam
1) El asunto de la herencia
2) La ropa de la mujer musulmana
3) El permiso de tener más de una esposa
Una invitación al Islam
La Verdad del Islam
Autor: Shaijs de Madinah y estudiantes de posgado de la Universidad de Islamica de MadinahTraduccion: Muyahid Rojas (egresado) y Salim D.Revision: Sulayman Zabib
Alabado sea Dios, el Señor de los mundos. Y que la paz y la misericordia sean sobre Sus Profetas y Mensajeros, y sobre quienes han seguido sus pasos hasta el Día de la Resurrección.
Querido lector: La mayoría de la gente en un momento de sus vidas se hace una importante pregunta « ¿Quién nos ha creado? Y ¿Por qué? ». Preguntas sobre el origen de la creación, el propósito de la vida, y de la sabiduría detrás de todo esto. Muchos nunca encuentran las respuestas satisfactorias a estas preguntas cruciales, y como resultado viven una vida con un propósito incierto, una espiritualidad insatisfecha, y a la espera innata de un Día del Juicio para el cual no están preparados. Ciertamente haz sido designado al bien, y haz obtenido en tus manos la llave de la felicidad, por ser de tu decisión leer este libro, y porque se te mostrará tu esencia y a tu Creador, todo lo que tenga que ver contigo, se te librará de las respuestas sobre los secretos de tu existencia y de la vida, haciendo de tu futuro; un futuro claro y sin incertidumbres, y se te presenta en forma de respuestas de una de las religiones más grandes del mundo – la religión del Islam -.
Te pedimos que al momento de tu lectura, lo hagas con un corazón abierto y sincero, con una mente limpia de los prejuicios que te hayan mostrado, y con la confianza en que El Creador siempre guiará al sincero buscador de la verdad. (Decirlo en la plática).
Primer capítulo: El propósito de la creación
En este capítulo, trataremos lo siguiente:
· El reflexionar sobre la creación es el primer paso para obtener la felicidad.
· ¿Quién es el Creador y el Protector de este mundo?
· El propósito de la creación
· ¿Cómo es que el hombre se desvía de su naturaleza?
· La sabiduría presente en el envío de los Mensajeros por Dios.
El reflexionar sobre la creación es el primer paso para obtener la felicidad
Añado esto para quien está en busca de la tranquilidad y la felicidad dentro de este mundo material y envanecido en el que vivimos hoy en día. Esto será de corazón a corazón porque tengo la certeza que el mensaje que sale del corazón es el único que puede llegar a otros corazones.
No tengo duda alguna que tú, al igual que yo y que la mayoría de la humanidad piensas continuamente acerca de la vida. Nosotros nos preguntamos constantemente sobre el mundo que nos rodea: ¿De dónde es que proviene? ¿Quién es quien lo ha creado? O ¿Nunca ha sido creado? Si es que existe un Creador ¿Qué es lo que quiere de mí? Docenas de preguntas similares se mantienen en nuestras mentes durante todo el tiempo. Déjame decirte francamente que si tu mente reflexiona en esto con un estado de inquietud: esta inquietud es una clara indicación que tú eventualmente te estás acercando a la verdad. Cada vez que alguien da un paso más, se acerca a su destino. Por lo tanto déjame ofrecerte mi propia perspectiva y mis repuestas sobre estos asuntos. Escucha lo que he de decir, y escoge tu propia decisión, pues cada quien es responsable de sí mismo.
Antes de continuar, no tengas duda en preguntarme: « ¿Quién eres tú? ¿Qué es lo que te hace tener la razón, -o tal vez sea peor- , o la audacia para resolver estas preguntas cruciales? Mi respuesta podría ser: « Sí, tienes razón por preguntarme esto. Déjame responderte que mi situación era la misma de un hombre que se encontraba preocupado para resolver estas preguntas, yo también estaba buscando un sentido en la vida, trataba de buscar un propósito a mi existencia, trataba de proveer tranquilidad a mi corazón. Eventualmente fui encontrando las soluciones a aquello que me era tan difícil comprender. Es por ello es que deseo compartir esta experiencia contigo y con todo aquel que quiera prestarme atención y escucharme, Tú al igual que yo tienes la oportunidad de experimentar lo que yo he experimentado».
¿Quien es el Creador y el Protector de este mundo?
Mira la creación que se encuentra a tu alrededor… voltea hacia arriba y fíjate en el enorme cielo, en lo bello de sus nubes y en lo azul del horizonte. Fíjate en la tierra que se encuentra a tu alrededor, y en todo el césped donde se puede caminar. Ve los árboles y las plantas, y en todos los tipos de fruto que pueden salir de ellos. Piensa en los animales, y en como es la variedad de su creación. Reflexiona sobre ti mismo y sobre tu cuerpo…en que tan perfecto es. Considera que la armonía de toda esta creación, sincronizada y perfecta, hace que cada objeto de la creación entre en una perfecta relación el uno con el otro.
¿Acaso todo esto llego a existir de la nada? ¿Realmente crees en la teoría de que todo esto fue el resultado y que llegó a pasar por una serie de big bans (explosiones) y coincidencias? Pregúntate a ti mismo honestamente, y usa tu intelecto con el que fuiste bendecido. ¿Acaso nos creamos a nosotros mismos? o ¿Fuimos creados de la nada? Si pasaras por en medio del desierto o de la jungla y vieras una casa en ruinas, sin signos de vida por ningún lugar ¿Me creyeras si te dijera que esta casa se formó por sí misma con la madera y la roca? De hecho ¿Si pasaras por piedras preciosas que han sido arregladas en un bello patrimonio, me creyeras si te dijera que se hizo por coincidencia? No, tu no me creerías, y ninguna otra persona. De hecho, si alguien clama algo de esto solamente se burla de la insensibilidad de los demás. Entonces ¿Cuál es la diferencia en el estado de la creación si es que tiene un Creador?
Es una realidad, que hay alguien más perfecto y bello que la creación, con mucho más poder y sabiduría. Entonces, quien ha creado la vida por Sí mismo, es seguramente más sabio y poderoso que cualquier criatura. Él es Dios – el único digno de ser adorado-.
El propósito de la creación
En efecto, es muy seguro que digas: “Si, estoy de acuerdo que soy creado por Dios, y qué Él es mi Señor y el Señor del Universo, siempre he creído que hay una divinidad Suprema que ha hecho que todo esto exista”. Pero la siguiente cuestión que se debe preguntar es ¿Por qué?
Déjame preguntarte, supón que alguien comience una compañía, o una planta de manufactura. Después de haber construido las oficinas y las fábricas, ¿Qué dirías si la dejara completamente, sin preocuparse por pagar los salarios y la abandonara? ¿Acaso esta persona podría considerarse sabia? Obviamente que no. Si es que concuerdas con esto, si hay un Omnisapiente creador -y seguramente este Creador ha creado todo conforme a su perfecta sabiduría – Él nos tendría que dar todo para ordenar la vida en la que vivimos. ¿Acaso Él no te proveía cuando te encontrabas en el vientre de tu madre? ¿Quién es Él que te ha provisto de comida hasta que llegaras a ser una persona fuerte y segura? ¿Y quién te cuidará hasta que debilites y te llegue el momento de la muerte? ¿Acaso Él no te ha proveído de inteligencia – la bendición magnífica que nos distingue de los animales? Sí, lo ha hecho, lo que es una tristeza es que muchas personas hoy en día actúan como simples animales porque no contemplan el verdadero propósito de la vida.
Es así como que Aquél que te ha proveído de todas tus necesidades físicas, y te ha bendecido reflexionar sobre la creación, también te ha proveído de las necesidades espirituales. Simplemente no es posible que te haya creado sin un propósito en la vida. Definitivamente, es esencial que te haya creado para el más grande propósito, y los más nobles fines. Como Dios dice en el Corán a quienes piensan que fueron creados sin razón alguna:
﴾¿Acaso creíais que os creamos sin ningún fin, y que no ibais a comparecer ante Nosotros? ¡Exaltado sea Dios! El único Soberano real, no hay otra divinidad salvo Él, Señor del Trono grandioso ﴿ (Corán 23:115,116).
Dios nos ha creado para un noble propósito. Y es el mismo propósito por el que ha enviado a los Profetas para guiarnos, y ha revelado las Escrituras para instruirnos y recordarnos acerca de este noble fin y la sabiduría por la que nos ha creado. ¿Sabes cuál es ese propósito? Es la adoración a Dios el Altísimo, Único, sin asociado o equivalente alguno, pues no tiene asociado en Su creación, reino, ni en la organización de todo. Si Él no tiene socios en todo esto, es al Único que debemos adorarle. Esta verdad se encuentra dentro de la naturaleza humana de cada individuo, y todo aquél que establezca esta naturaleza – adorar únicamente a Dios y particularizarlo en la creación, organización y adoración – será el poseedor del origen de la felicidad y se le clarificará el secreto de la vida, pero quien se desvíe de esta naturaleza, no dejará de permanecer en la infelicidad y perplejidad en su existencia, aún así sea poseedor de los tesoros de este mundo y no importa cuanto trate, hasta que regrese a esta naturaleza orientándose a sí mismo a la meta por la que ha sido creado.
La sabiduría presente en el envío de los Mensajeros por Dios.
Dios ha bendecido al hombre enviándoles Mensajeros que les recuerden su propósito de la vida. Estos Mensajeros invitaron a la gente a adorar a un solo Dios, y al abandono de la adoración de todo lo que no sea Él, como los ídolos, estrellas, muertos, ángeles, santos, y Profetas. Todos los Mensajeros cumplieron su mensaje, y ninguno de ellos tergiversó el mensaje de Dios. Quienes sinceramente buscaban la verdad fueron guiados, respondieron su llamado, y sometieron sus seres a Dios. Otros, soberbiamente los rechazaron, y prefirieron los placeres mundanales temporales por el placer de Dios. Muchos de ellos fueron destruidos por Dios en esta vida. Dice Dios en el Corán:
﴾Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Dios y a evitar a los ídolos. Algunos de ellos fueron guiados por Dios, y a otros se les decretó el extravío. Transitad por la tierra y observad cómo fue el final de quienes desmintieron [Nuestros signos]. ﴿(Corán 16:36).
Segundo capítulo: Afirmación de la veracidad del mensaje profético de Muhammad
· Obligación de creer en todos los Profetas y que fueron mandados con el mismo Mensaje.
· Profecías de los Mensajeros anteriores sobre Muhammad.
· Conocimiento de los judíos y los cristianos sobre el Mensaje Profético.
· Heraclio, Emperador de Roma, y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
· Negus, Emperador de Abisinia y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
· Algunos milagros que prueban la veracidad de la Profecía.
· El milagro del Noble Corán.
Obligación de creer en todos los Profetas y que fueron mandados con el mismo Mensaje.
El Noble Corán nos informa que el verdadero creyente tiene que creer en todos los Profetas y Mensajeros enviados por Dios, así como creer en todas las revelaciones descendidas a todos ellos. Esto es algo esencial para tener una fe incondicional, sin diferenciar entre ninguno de los Profetas creyendo en unos y rechazando a otros. Dios dice en el Corán:
(Decid: Creemos en Dios y en lo que nos fue revelado, en lo que reveló a Abraham, a Ismael, Isaac, Jacobo y las doce tribus [descendientes de los hijos de Jacobo], y lo que reveló a Moisés, Jesús y a los Profetas. No discriminamos entre ellos, y nos sometemos a Él.) (Corán 2:136 ).
También nos informa sobre quien discrimina entre los Profetas creyendo en unos y descreyendo en otros, no es un musulmán. Dice en el Corán:
(Por cierto que quienes no creen en Dios ni en Sus Mensajeros y pretenden hacer distinción entre [la fe en] Dios y Sus Mensajeros diciendo: Creemos en algunos y en otros no, intentando tomar un camino intermedio. Ellos son los verdaderos incrédulos. Les tenemos reservado a los incrédulos un castigo denigrante. Pero quienes crean en Dios y en Sus Mensajeros sin hacer distinción [de fe] entre ellos, les concederá su recompensa. Dios es Absolvedor, Misericordioso. ) (Corán 4:150-152).
Basándonos en esto, el verdadero creyente: Es quien cree en todos los Profetas de Dios, empezando por el primero de ellos (Adán) hasta el último (Muhammad), - que la paz y la misericordia de Dios sea con todos ellos-, y quien crea que todos vinieron con el mismo mensaje y con la misma religión, que es: La invitación a adorar a Dios el Altísimo, únicamente, sin interponer intermediarios, equivalentes o asociados, como dice Dios en el Corán:
(Por cierto que enviamos a cada nación un Mensajero [para que les exhortase a] adorar a Dios y a evitar a los tagût [lo que se adora fuera de Dios y se complace el adorado por ello]) (Corán 6:36).
Las legislaciones correspondientes a cada Mensajero eran diferentes pero su creencia nunca cambió.
Profecías de los Mensajeros anteriores sobre Muhammad
Es obligatorio saber antes que nada, que no es un requisito que exista una profecía anterior para afirmar la veracidad de un Profeta posterior, no hay duda que es una fuerte razón para establecer y aceptar la veracidad del mensaje profético.
De hecho, los judíos y los cristianos esperaban a un Profeta después de Jesús, esto es evidente dentro de sus Escrituras, encontramos en el Evangelio de San Juan:
«Y éste es el testimonio de Juan, cuando los Judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y Levitas, que le preguntasen: ¿Tú, quién eres? Y confesó, y no negó; mas declaró: No soy yo el Cristo. Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. » Evangelio de San Juan 1; 19-21.
Se clarifica con esto que los Judíos esperaban a otro Profeta aparte de Jesús, el hijo de María –que la paz sea con él-, ¿Y quién podría ser sino el Profeta Muhammad, el último de los Mensajeros y Profetas?
El Corán menciona que el Jesús también predicó el advenimiento del Profeta Muhammad:
(Y cuando Jesús, hijo de María, dijo: ¡Oh, hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Dios, enviado a vosotros para corroborar la Torá y anunciar a un Mensajero que vendrá después de mí llamado Aĥmad. Pero cuando se les presentó con las evidencias, dijeron: ¡Esto es pura magia! ¿Existe alguien más inicuo que quien inventa mentiras acerca de Dios cuando es invitado al Islam? Ciertamente Dios no guía a los inicuos. ) (Corán 61:6,7).
Este Profeta mencionado por Jesús es el Profeta Muhammad –que la paz y la misericordia de Dios sean con él- , Ahmad es uno de sus tantos nombres. Sus nombres son muy similares en su sentido, e implican su gran alto rango.
Hay numerosas profecías dentro de las Escrituras correspondientes al Profeta Muhammad, algunas hechas por Moises y otras por Jesús –que la paz sea con ellos- .Estas siguen presentes tanto en el Antiguo Testamento y en el Nuevo, aún con todas las tergiversaciones que se les hayan hecho a lo largo de los siglos, y que no están auténticamente preservadas desde el tiempo en que se revelaron, estas son una prueba del extravío de aquel que no crea en el último de los Profetas Muhammad y sus hermanos los Mensajeros, encontramos en Deuteronomio, Capítulo 18:
« Y el Señor me dijo: Bien han dicho. Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré.» Deuteronomio, 18:17-19.
Este Profeta que sería similar a Moisés en medio de sus hermanos –significa: de los descendientes del hermano Isaac, Ismael- no cabe duda que es Muhammad, porque es el único similar a Moisés, y es el único de los descendientes de Ismael. La frase: « y pondré mis palabras en su boca » es una referencia al Noble Corán que Dios reveló y protegió en el corazón del Profeta Muhammad y enseño a sus compañeros, y « él les hablará todo lo que yo le mandare.» concuerda con lo que dice el Noble Corán cuando Dios le dice al Profeta:
﴾¡Oh, Mensajero! Transmite lo que te ha sido revelado por tu Señor. ﴿ (Corán 5:67).
La frase: « Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré.» Significa que el será llamado acerca sobre si creyó en el Profeta o no, en el Día del Juicio, aquel que lo obedezca entrará al Paraíso y aquel que lo rechace obtendrá el castigo y el Fuego.
Otro versículo en Deuteronomio que avisa acerca de la llegada del Profeta Muhammad es el siguiente:
« Y dijo: El Señor vino de Sinaí, Y de Seir les esclareció; Resplandeció del monte de Parán, Y vino con diez mil santos: A su diestra la ley de fuego para ellos. » Deuteronomio 33:2.
«El Señor vino de Sinaí» es una referencia a Moisés y la revelación de la Torá que le fue otorgada, «Y de Seir les esclareció» es una montaña en Palestina, esto es una referencia a Jesús y la revelación del Evangelio, «Resplandeció del monte de Parán» es referencia a las montañas de Makkah pues Parán es uno de sus nombres, en ella se encuentra la cava de Hira, en la montaña Nur, situada en un valle de Makkah, donde empezó la revelación del Corán al Profeta Muhammad –que la paz y la misericordia de Dios sean a todos Sus Profetas-.
En el Libro del Génesis podemos leer:
.
«No será quitado el cetro de Judá, Y el legislador de entre sus píes, Hasta que venga Shiloh; Y á él se congregarán los pueblos. » Génesis 49:10.
Muchos comentaristas tienen explicaciones contradictorias acerca de este versículo, y el significado de la palabra “Shiloh” y su propósito, el problema de esto es su aferración inconsciente, son pocos los valientes y honestos comentadores de los sabios entre sus eruditos que han dicho: “El propósito de esta frase es Muhammad sin duda alguna” La traducción del significado de la palabra “Shiloh” es “Aquel que lidera a la gente”, por lo tanto este versículo menciona el tiempo en que los judíos perderían su gran estatus en el camino del Señor, y la Profecía ya no surgiría entre ellos. Esto es también una clara referencia a Muhammad.
También podemos leer en Hageo, Capítulo 2:6-9 los siguientes versículos:
«Porque así dice el Señor de los ejércitos: De aquí á poco aun haré yo temblar los cielos y la tierra, y la mar y la seca: Y haré temblar á todas las gentes, y vendrá el Deseado de todas las gentes; y henchiré esta casa de gloria, ha dicho el Señor de los ejércitos. Mía es la plata, y mío el oro, dice Dios de los ejércitos. La gloria de aquesta casa postrera será mayor que la de la primera, ha dicho el Señor de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice el Señor de los ejércitos.».
La frase Deseado de todas las gentes es una transliteración de la palabra hebrea hamdoon, que significa “El que es elogiado” Entonces el hamdoon de todas las gentes es precisamente el significado de “Muhammad”: Quien es elogiado por todos.
También hay referencias en el Nuevo testamento acerca del advenimiento del Profeta Muhammad. En un verso del Evangelio de Juan, leemos:
« Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría á vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré.» (Evangelio de Juan 16:7).
Aquí ahí una frase que frecuentemente es traducida como consolador o confortador (paráclito), que en el griego original es muy similar a periclytos, y esta: Es la traducción en griego del nombre de Muhammad, aquel que es elogiado por todos. La mayoría de los comentadores tratan de explicar que este versículo se refiere al Espíritu Santo, esta explicación simplemente no tiene validez. El Espíritu Santo estuvo presente durante el tiempo de Jesús y lo consoló y a sus discípulos, no había necesidad que Jesús “partiera” antes de la llegada del Espíritu Santo. Además, no se refiere en ningún momento al Espíritu Santo con este nombre. Los musulmanes saben que esta es una clara y directa referencia de la llegada de otro Profeta después de Jesús, el Profeta que Jesús anunció de su venida, y que llegaría después de su partida, ese Profeta es Muhammad.
Desafortunadamente, muchos eruditos de la tradición Judeo-Cristiana niegan estas profecías sobre el Profeta del Islam, y tergiversan sus significados del significado original.
Adicionalmente, existe el problema de la traducción sobre los dichos originales de Jesús en su idioma original, pues no fueron preservados así (desde que los Evangelios fueron escritos en griego, y no en arameo, la lengua de Jesús). Porque una palabra puede tener un gran significado de parentescos o connotaciones, y solo una es escrita por el traductor, es natural que el traductor coloque la traducción que va de acuerdo a su fe y a sus preconceptos, así como que descarte las otras posibilidades y alternativas al traducir. De esta manera, los lectores de las Escrituras en Español (¡Aún así en griego!) actualmente no leen las palabras originales de los Profetas de Dios, leen interpretaciones de esas palabras por un traductor o un grupo de traductores. De hecho, en muchas ocasiones (como en el Español), están leyendo las traducciones de las traducciones, entonces, se ha poder imaginar cuantas palabras y verdaderas connotaciones se han descartado de los textos presentes hoy en día.
El Profeta Muhammad ha sido enviado por Dios para toda la humanidad, vino a confirmar el mensaje de los Profetas anteriores, no a destruirlos. Él fue enviado con el mismo mensaje que todos los Profetas anteriores fueron enviados: Que la humanidad adore al Único Dios. A él se le fue revelado el Corán, el Libro más grandioso de todas las revelaciones, el más completo y preservado de ellos. En verdad el Profeta llamó a los hombres al mismo mensaje que los Profetas llamaron anteriormente, dice el Corán:
(Dispusimos para vosotros la misma religión [monoteísta] que le habíamos encomendado a Noé, y que te revelamos a ti [en el Corán], y que le encomendamos a Abraham, Moisés y Jesús; para que seáis firmes en la práctica de la religión, y no os dividáis en ella. Pero a los idólatras les parece difícil aquello a lo que tú les invitas [al monoteísmo]. Dios elige [para que acepte la fe] a quien quiere, y guía hacia Él a quien se arrepiente) (Corán 42:13).
Y también Dios el Altísimo dice:
(Y por cierto que a todos los Mensajeros que envié antes de ti [¡Oh, Muhammad!] les revelé que no existe más divinidad que Yo, [y les ordené:] ¡Adoradme sólo a Mí!) (Corán 21:25).
Conocimiento de los judíos y los cristianos sobre el Mensaje Profético.
Hay numerosas narraciones en los libros de historia y narraciones del Profeta Muhammad que muestran como muchos sabios de los judíos y cristianos estaban a la espera del surgimiento de Muhammad –que la paz y la misericordia de Dios sean con él-.
Dentro de estas historias se encuentra el asombroso relato del gran Sahâbi Salman el persa. Salman originalmente era zoroastriano, pero se sintió atraído por el Cristianismo. Eventualmente se encontraba bajo la tutela de un monje sabio y estudioso –que permanecía sobre la verdadera religión de Jesús- . Cuando el monje estaba cerca de morir, Salman pidió de él que le aconsejara acerca del viaje que iba a realizar y el monje le dijo: « No conozco a nadie que siga creyendo en lo que nosotros creemos, te ordeno que vayas a él. Aún así estás muy cerca del tiempo en que el Profeta será enviado. El vendrá de una tierra santa, emigrará a una tierra entre dos llanuras volcánicas y fértiles, llena de árboles de dátiles. Tendrá signos que no se ocultan; Entre sus hombros podrás ver el signo de la Profecía, comerá de los regalos pero no de la caridad. Si es posible que te dirijas hacia ese territorio hazlo, porque su tiempo en el que se acerca está por llegar ».
Salman narra una larga historia, menciona como fue tomado por esclavo, y después fue llevado hacia Madinah (una ciudad situada entre dos llanuras volcánicas, y que es conocida por sus palmeras de dátiles). Se encontraba en Madinah cuando llegaron noticias que una persona clamaba ser Profeta y había emigrado desde Makkah. Salman consiguió visitarlo y le ofreció algunos dátiles para que comiera, clamando que esos dátiles eran de caridad, el Profeta no comió de ellos, pero le dijo a Sus compañeros que si lo hicieran. Salam fue en otra ocasión y le volvió a presentar otros dátiles, pero esta vez como un regalo, y el Profeta comió de ellos junto con sus compañeros. Cuando Salman intento echar un vistazo al Sello de la Profecía que tenía entre sus hombros, el Profeta permitió por sí mismo que lo viera. Es así como Salman aceptó el Islam y narró su historia a los musulmanes. [Compilado por Imâm Ahmad en Al Musnad (5/441-444) y Al-Hâkim, (Al Mustadrak 2/16) y los clasificó como (Sahîh -auténtico) de acuerdo a la condición de Muslim y concordó con él Ad-Dhahabi.]
Los judíos en Madinah también tenían conocimiento sobre un Profeta que iba a ser enviado, como es mencionado en el Corán. Los judíos asumían que el Profeta sería un judío de sus mismas tribus y alardeaban de esto a los árabes. Al enterarse que el Profeta no venía de los hijos de Israel sino de la descendencia de Ismael, lo rechazaron, a pesar que conocían sus características proféticas encontradas en la persona de Muhammad –que la paz y la misericordia de Dios sean con él-. El Corán dice que los judíos reconocían al Profeta claramente como reconocían a sus propios hijos:
(Aquellos a quienes concedimos el Libro [judíos y cristianos] conocen al Mensajero como conocen a sus propios hijos, y por cierto que parte de ellos, a pesar de saberlo, ocultan la verdad. La verdad proviene de tu Señor, no seas pues, de los que dudan.) (Corán 2:146,147)
En otra parte explica la razón de su rechazo:
(Y cuando les llegó [a los judíos] el Libro de Dios [el Corán] que confirmaba lo que ya tenían [en la Torá], a pesar que imploraban el auxilio contra los incrédulos, cuando se les presentó [el Mensajero] que ya conocían, no creyeron en él. ¡La maldición de Dios sea sobre los incrédulos! Que mal que obraron al no creer en lo que Dios reveló, por envidia debido a que Dios favoreció a quien quiso de Sus siervos, incurriendo repetidamente en su ira. Y los incrédulos tendrán un castigo degradante) (Corán 2:89,90).
En otras palabras, antes del advenimiento del Profeta que iba a ser enviado, ellos aclamaban que sería quien les trajera la victoria sobre los árabes, pero cuando el Profeta surgió de entre los mismo árabes, lo rechazaron por no ser de su raza, aun así tuviera todos los signos del Profeta que esperaban.
Dijo uno de los nuevos musulmanes de la ciudad de Madinah: «Algo que hizo interesarnos en el Islam después de la misericordia y guía de Dios el Altísimo, fue que escuchábamos lo que solían decir los judíos. En ese entonces éramos paganos y adoradores de ídolos, ellos eran gente de la Escritura y tenían un conocimiento que nosotros carecíamos de él. En ocasiones había discusiones entre nosotros, y cada vez que hacíamos algo que les molestaba nos decían: “El tiempo en el que surgirá nuestro Profeta está muy cercano. Nosotros pelearemos con él en contra de ustedes y los mataremos como las tribus anteriores fueron matadas». (Sirah de Ibn Hishâm 1/231).
Heraclio, Emperador de Roma, y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
Uno de los grandes incidentes que muestra claramente el conocimiento sobre el advenimiento del Profeta Muhammad –que la paz y la misericordia de Dios sean con él- es que era conocido por Heraclio, el Emperador bizantino (610-640). El era un hombre educado, y estudioso de las Escrituras. El Profeta Muhammad había escrito una carta a uno de los gobernadores de las provincias bajo el gobierno de Heraclio que la haría llegar la carta al emperador. Heraclio se encontraba por la tierra de Shâm (Este territorio abarca Palestina, Jordania, Líbano y Siria, que antes eran una sola región. También se la denominaba: “Gran Siria”) y mando pedir a árabes comerciantes presentes en ese territorio para preguntarles sobre el acontecimiento. Durante ese suceso se encontraba Abû Sufiân – un tío lejano y al mismo tiempo en ese entonces acérrimo enemigo del Profeta Muhammad- con una caravana de comerciantes. Heraclio los llamó a su corte en presencia de los mayores dignatarios bizantinos; luego pidió la presencia de su intérprete, el cuál tradujo la pregunta de Heraclio así:
« ¿Quién de vosotros tiene el parentesco más cercano con el hombre que se declara Profeta? »
Abû Sufyân dijo: « Yo soy su pariente más cercano (de entre los presentes)».
Heraclio dijo: « Que se acerque a mí y que sus compañeros se paren cerca y detrás de él».
Abû Sufyân añadió: «Heraclio dijo a su intérprete que diga a mis compañeros que él deseaba interrogarme acerca de aquel hombre (el Profeta) y que si mentía ellos debían corregirme. ¡Por Dios! Si no fuese el temor a que mis compañeros me tacharan de mentiroso, hubiese mentido acerca de Muhammad -que la paz y la misericordia de Dios sean con él-.
La primera pregunta que me hizo sobre él fue: « ¿Cómo consideráis su origen?»
Yo respondí: «Es de buena familia».
Luego me preguntó: « ¿Alguien ha reclamado algo así antes (La Profecía)? ».
Respondí: «No».
Heraclio preguntó: « ¿Le siguen los nobles o los humildes?».
Le respondí: «Le siguen los humildes».
Heraclio preguntó: « ¿Alguno de sus ancestros ha sido rey? ».
Respondí: «No».
Dijo: « ¿Y estos aumentan o disminuyen?».
Respondí: «Aumentan»
Luego preguntó: « ¿Alguno de sus seguidores le ha abandonado y ha renunciado a su religión por descontento de la misma?».
Respondí: «No».
Dijo: «¿Lo habéis acusado de mentir antes de su reclamo (de la profecía)?’».
Respondí: «No».
Dijo: « ¿Ha traicionado alguna vez su palabra?».
Respondí «No. Hicimos una tregua con él pero no se qué hará en ese tiempo. No encontré oportunidad de decir algo en contra de Muhammad que la paz y la misericordia de Dios sean con él- excepto eso».
Heraclio preguntó: « ¿Le habéis combatido?»
Dije: «Si».
Dijo: « ¿Y cómo habéis salido del combate?».
Dije: «Ha sido una guerra pareja; a veces triunfa él y a veces nosotros».
Dijo: « ¿Y qué os prescribe?».
Respondí: «Dice: “Adorad sólo a Dios; no le atribuyáis copartícipes y dejad de adorar lo que adoraban vuestros padres”. Y nos recomienda la oración, la sinceridad, la castidad y el buen trato a los parientes».
Entonces dijo al intérprete: «Dile: “Te pregunté por su origen y me dijiste que era noble entre vosotros. Así también, los Profetas surgen entre los nobles de su pueblo.
Te pregunté si alguien había reclamado lo mismo que él antes y me dijiste que no. Si hubieras respondido que sí, habría pensado que no hace más que seguir el reclamo de alguien más.
Te pregunté si hubo entre sus ancestros algún rey y dijiste que no. Si hubieses dicho que sí habría pensado que es un hombre buscando recuperar el reino de sus ancestros.
Te pregunté si lo habíais acusado de mentir antes de reclamar la profecía y dijiste que no; así es que no pregunto ¿Cómo un hombre que no miente sobre otros hombres mentiría sobre Dios?
Luego te pregunté si le siguen los ricos o los pobres; me dijiste que eran los pobres y, de hecho, éstos son los que siempre siguen a los Enviados.
Luego te pregunté si sus seguidores van en aumento; me dijiste que sí. Así sucede con la verdadera fe hasta que se completa.
Te pregunté si alguno de sus seguidores reniega descontento de su religión y dijiste que no. Pues así es con la fe cuando sus deleites invaden los corazones.
Te pregunté si es que traiciona y me dijiste que no, pues tampoco los Enviados traicionan. Luego te pregunté qué os prescribe y me dijiste que os ordena que adoréis sólo a Dios y que no le atribuyáis copartícipes, que os prohíbe adorar ídolos y que os ordena practicar la oración, la sinceridad y la castidad. Si es verdad lo que dices pues pronto ocupará este lugar. Sabía que vendría, pero nunca pensé que surgiría entre vosotros. Si estuviese seguro de tener que encontrarlo me apresuraría a hacerlo y si lo encontrase lavaría sus pies».
Luego pidió la carta del Mensajero de Dios -que la paz y la misericordia de Dios sean con él-, que Dihya (Enviado del Mensajero de Dios al Emperador de los bizantinos) había entregado al Gobernador de Busra y este a su vez entregó al Emperador para que la lea.
Heraclio la leyó y contenía lo siguiente:
“En el nombre de Dios, el Misericordiosísimo y el Compasivo.
De Muhammad, hijo de ‘Abdullah y Enviado de Dios; a Heraclio, Gobernante de los bizantinos:
La Paz sea con quien sigue la guía. Dicho esto: Te invito al mensaje del Islam. Si te haces musulmán serás salvo y Dios te duplicará la recompensa. Y si rechazas la invitación al Islam, cargarás con el pecado de tus súbditos [Y te recitó lo revelado por el Altísimo].
﴾Di: “¡Gente de la Escritura! Convengamos en una fórmula aceptable a nosotros y a vosotros, según la cual no serviremos sino a Dios, no le asociaremos nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como Señor fuera de Dios”. Y, si vuelven la espalda, decid: “¡Sed testigos de nuestra sumisión!” ﴿ (Corán 3:64).
Abû Sufyân añadió luego: «Cuando terminó de leer la carta hubo gran tumulto y voces en la corte y se nos ordenó retirarnos. Luego dije a mis compañeros: “El asunto del hijo de Abi Kabsha (Ibn Abi Kabsha: Apodo despectivo que Abû Sufyân usaba para referirse al Profeta), se ha hecho prominente. Hasta el Emperador de los bizantinos le teme». De allí en adelante supe que triunfaría hasta que Dios introdujo el Islam en mi corazón. Compilado por Bujâri (1/6) y Muslim (3/1395) Bujâri en español hadiz 7.
Negus, Emperador de Abisinia y su conocimiento sobre la veracidad de la Profecía.
Otro incidente que demuestra claramente que algunos estudiosos de la tradición Judeo-Cristiana sabían la acerca de la veracidad del Profeta Muhammad, es la historia del Emperador de Abisinia, conocido como Negus. Negus y sus seguidores eran cristianos.
Durante la primera etapa del Islam, cuando los musulmanes de Makkah eran perseguidos, un pequeño grupo de ellos emigraron a la tierra cercana de Abisinia. Uno de estos emigrantes era Umu Salamah –que Dios esté complacido de ella- . Ella narra: « Cuando nosotros llegamos a Abisinia, fuimos tratados muy hospitalariamente por Negus. Él nos garantizó la seguridad en nuestra religión, por lo tanto podíamos adorar a Dios sin ninguna persecución u obstáculo. ¡De hecho nunca escuchamos un comentario en nuestra contra! Cuando los Quraish (de Makkah) escucharon esto, conspiraron contra nosotros, y decidieron mandar a dos fuertes hombres a Negus. (‘Amr bin Al-‘Âs y ‘Abdul-lah bin Rabî’ah) Ellos le llevaban de los regalos más preciosos de Makkah. Partieron de Makkah con todos estos regalos y emprendieron el viaje hacia Negus, mientras que nosotros vivíamos con él de una manera muy amistosa y hospitalaria. Antes de hablar con Negus, a cada patriarca le dieron su regalo correspondiente y después les dijeron: “Algunos jóvenes insolentes de nuestra gente han emigrado hacia el territorio de su Rey, se han dividido de la religión de su gente y no han entrado a su religión (Cristianismo), han llegado con una nueva creencia que no conocen ustedes, ni nosotros. Hemos sido enviados por los líderes de nuestra comunidad para hablar con su Rey, al hablar con él, les pedimos que le aconsejen que nos devuelva a esos emigrantes, sin que hable con ellos. Pues su comunidad sabe más acerca de su estado y están más familiarizados con sus faltas” Los patriarcas estuvieron de acuerdo con este plan.
Después, ellos fueron con Negus y le presentaron los regalos de los líderes de Makkah para él. Negus aceptó los regalos y les pregunto sobre lo que habían hablado con los patriarcas anteriormente. Al haber finalizado, los patriarcas a su alrededor le dijeron: “Ellos han hablado la verdad su Majestad. No hay duda que su gente sabe más acerca de ellos que nosotros y de sus indecencias. Retorna estos emigrantes a su gente y entrégaselos a estos dos hombres para que los lleven de regreso hacia su territorio”.
Negus se enfureció al haber escuchado esto y dijo: “¡No, jamás! ¡Juro por Dios, que nunca se los entregaré hasta que los escuché! Ellos me han escogido sobre de otros, han preferido mi reino sobre todos los reinos alrededor. Entonces tengo que preguntarles ¿Qué es lo que tienen que decir? Y si encuentro que el asunto es como han relatado estos emisarios: Se los entregaré a estos dos. Y si es el caso contrario: Los protejeré para que no se los lleven y seré hospitalario con ellos hasta que permanezca mi reino”.
Después, Negus mando un mensajero para convocar a los compañeros del Profeta. Durante el camino se preguntaban: “¿Qué es lo que se le dirá a Negus?” Otros respondían: “Solamente le diremos lo que nuestro Profeta y Mensajero nos ha encomendado decir, no tergiversaremos la verdad, sin importar lo que nos acontezca”.
Al llegar al palacio, encontraron que Negus estaba junto a sus consejeros y Patriarcas, y que tenían sus escrituras en frente de ellos.
Negus preguntó: “¿Qué religión es la suya que ha causado que dejen la religión de su gente, no han abrazado mi religión, o alguna otra religión de las existentes en las comunidades?”.
Quién respondió fue Ya’far bin Abî Tâlib, primo del Profeta –que la paz y la misericordia de Dios sean con él- dijo: “¡Oh Rey! Éramos gente que vivía en la ignorancia; adorábamos a los ídolos, comíamos de la carne muerta, y cometíamos indecencias., cortábamos los lazos familiares y tratábamos a nuestros vecinos de mala manera. El fuerte entre nosotros comía del débil. Permanecíamos en ese estado hasta que Dios nos envió un Profeta. Un hombre entre nuestra comunidad; sabemos acerca de su linaje, su veracidad, honestidad y castidad. El nos llamó a creer en Dios, a que lo adoráramos únicamente a él, que dejáramos lo que adorábamos y lo que adoraban nuestros padres; como las piedras y los ídolos. Nos encomendó ser veraces al hablar, cumplir con las promesas, mantener los lazos familiares y a tratar al vecino cortésmente. Nos encomendó a dejar todo lo malo, a parar el derramamiento de sangre, dejar el falso testimonio y a no tomar de la propiedad de los huérfanos, y a alejarnos de calumniar a las mujeres de inmoralidad. Nos ordenó adorar a Dios solamente sin asociarle nada, nos encomendó la oración, dar caridad, y el ayuno.
Entonces, nosotros creímos y tuvimos fe en él, y lo seguimos en todo aquello que ha traído. Adoramos a Dios únicamente, prohibimos aquello que nos ha sido prohibido y hacemos lícito lo que se nos ha permitido. Pero nuestra comunidad ha mostrado enemistad hacia nosotros, nos ha torturado, castigado, e intenta regresarnos a la adoración de ídolos. Nos incitan a que regresemos al mal en el que prevalecíamos. Al haber estado en nuestra contra, ser injustos con nosotros, dificultarnos nuestros asuntos, e impedirnos la práctica de nuestra religión: Hemos emigrado hacia Su territorio, y lo hemos elegido sobre todos los gobernantes.
Hemos deseado su hospitalidad, y confiamos en que no seríamos oprimidos en su territorio ¡Oh Rey!
Negus le preguntó a Ya’far: “¿Acaso tienen alguna recitación que su Profeta haya recitado?”.
Ya’far dijo: “Sí”.
Negus dijo: “Recitenmela”.
Ya’far recitó partes del capítulo 19 del Corán, acerca de María y el Profeta Jesús, y lo que recitó fue:
(Y narra [¡Oh, Muhammad!] la historia de María que se menciona en el Libro [el Corán], cuando se apartó de su familia para retirarse a un lugar al este.
Y puso un velo para apartarse de la vista [mientras adoraba a Dios] de los hombres de su pueblo. Entonces le enviamos Nuestro espíritu [el Ángel Gabriel] que se le presentó con forma humana.
Ella dijo: Me refugio de ti en el Clemente si es que temes a Dios.
Le dijo: Soy el enviado de tu Señor para agraciarte con un hijo puro.
Ella dijo: ¿Cómo he de tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre, ni soy una indecente?
Así será, le respondió, pues tu Señor dice: Ello es fácil para Mí. Y lo convertiremos en un signo para la humanidad y una misericordia. Es un asunto decidido.
Lo concibió y decidió retirarse a un lugar apartado.
Los dolores de parto la llevaron junto al tronco de una palmera.
Exclamó: Preferiría haber muerto antes de esto y así se me hubiera olvidado completamente.
Entonces [el Ángel] la llamó desde abajo [del valle]: No te apenes, tu Señor ha hecho fluir debajo de ti un arroyo.
Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y frescos.
Come, bebe y conténtate. Y cuando veas a algún hombre dile: Por cierto que he realizado un voto de silencio por el Clemente, y no hablaré con nadie hoy.
Se presentó ante su pueblo llevándolo en brazos [a Jesús]. Le dijeron: ¡Oh, María! Ciertamente has hecho algo inaudito.
¡Oh, hermana de Aarón! Tu padre no era un hombre de mal, ni t