Bukhari || Muslim || Nawawiya || Hadices Qudsi || Abu Dawud || Otras Colecciones

 

 

 

INICIO                     FINAL                   

 


Clarificación con respecto al hadith del beduino

Por: Al-Hafidh Zaynud-Din al-Iraqi (muerto en el 806 H).

Tomado de: www.troid.org.

Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.

Para: www.islammexico.net

 

De Abu Hurayrah: “Un beduino árabe entró a la mezquita y rezó dos Rakát. Él luego dijo: “Oh Alláh ten misericordia sobre mí y Muhammad y no seas misericordioso hacia nadie junto a nosotros”. Así que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) se volteó y dijo: “Tú efectivamente has pedido por algo que excluye a muchos”. Luego no había pasado mucho tiempo para que él se orinara en la mezquita, así que la gente se apresuró hacia él. Así que el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) dijo: “Verdaderamente fui enviado para hacer las cosas fáciles y no fui enviado para hacer las cosas difíciles y él la derramó en un balde de agua”[1].

 

Los puntos de beneficio que pueden ser derivados de este Hadith son como sigue:

 

1.- Llevar a cabo dos Rakát (unidades) de “Tahiyatul Masyid” (oración para saludar a la mezquita) al entrar a la mezquita es una oración que es altamente recomendada. Por lo tanto esto fue algo bien conocido entre los Compañeros (رضي الله عنهم), aún el beduino árabe quien orinó en la mezquita estaba advertido de la regla de esta oración. De cualquier manera esta oración debería ser abandonada solamente cuando la oración obligatoria ya haya sido declarada o cuando uno entra en el Masyid-ul-Haram, entonces es sobre tal persona el realizar el Tawaf porque esto será respectivamente su saludo de la mezquita. De cualquier manera, si uno entra al Masyid-ul-Haram y uno es incapaz de hacer el Tawaf, porque el tiempo de la oración está cerca o hay un sermón en curso, entonces en este caso el “Tahiyatul Masyid” (oración para saludar a la mezquita) sería suficiente.

 

2.- Es de la apropiada Adab (manera) de hacer Duá (suplicación) que aquel quien hace Duá públicamente no debería hacer Duá para él mismo o para unos pocos selectos (incluyéndose a él mismo); para la exclusión de los otros quienes están presentes. Con respecto a la Duá del beduino, de que no tuviera misericordia sobre el resto de ellos, de que no los perdonara, entonces esto es impermisible si está basado sobre una razón inválida. Y esto es exactamente lo que el beduino hizo por su ignorancia, por lo tanto el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) objetó lo que él dijo. Aún más, el hadith de Thawban confirma el principio de que el Imám debería incluir en su Duá a todos aquellos quienes están presentes y no restringir la Duá a solo él mismo. De Abu Dawud: “El Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) dijo: Tres cosas uno no está permitido para hacer: suplicar a Alláh específicamente por él mismo e ignorar a los otros mientras se dirige a la gente en la oración, si él lo hace, los defrauda”[2]. Con respecto al asunto de hacer Duá para todos los musulmanes pidiendo que ellos sean perdonados y que tengan misericordia conferida sobre ellos, el Sheik Shihabud-Din al-Qarafi declaró que esto es impermisible, porque es sabido que algunos de los musulmanes pecadores deben ser castigados. De cualquier manera, esta opinión de él es inaceptable, debido a las muchas narraciones de los Salaf y el Khalaf que los musulmanes pecadores eventualmente abandonarán el Fuego y entrarán al Paraíso después de ser castigados por un periodo de tiempo, como un resultado de la misericordia y perdón de Alláh. Por lo tanto no hay nada malo en hacer tal Duá.

 

3.- Uno debería ser inmediato cuando se corrija un error o cuando se enseña a uno quien no sabe una vez que él se vuelve advertido de ese error. De cualquier manera, si esta persona está en su oración, como en la narración de Al-Bukhari, entonces aquel quien está haciendo la corrección debería esperar hasta después de la oración para corregir el error de esa persona como está indicado en el resto del hadith. De cualquier manera, este apresuramiento (a corregir a otro) es bajo la condición de que el daño sea (como en esta situación) restringido solamente a esa persona en particular. De cualquier manera, si el daño es sobre alguien más, por ejemplo, que mientras se está en la oración uno vea a alguien matando a otra persona injustamente, en tal situación se vuelve obligatorio para uno el romper la oración y detener esta maldad hasta (donde llegue) lo mejor de su habilidad.

 

4.- Su declaración: “Tú efectivamente has pedido por algo que excluye a muchos” significa que él buscó restringir para sí mismo algo que Alláh ha hecho que sus puertas estén abiertas para todos.

 

5.- Si alguien comete un pecado que viola los derechos de Alláh, el Hadd (castigo) no es cargado sobre esa persona si él era ignorante de esa prohibición en particular. Esto es porque esta persona puede ser un musulmán nuevo, o creció en el desierto, o no tiene acceso a los escolares debido a la gran distancia a la que él vive de ellos. Porque este beduino creció en el desierto y él no sabía que no es permisible el orinar en la mezquita, así que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) no lo castigó, ni permitió a nadie más que lo distrajera de orinar.

 

6.- La declaración de Abu Hurayrah: “Así que la gente se apresuró hacia él”, significa que ellos fueron para golpearlo, como en algunas narraciones de Al-Bukhari: “La gente se levantó y fue hacia él para pegarle, así que el Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) les dijo que lo dejaran”.

 

7.- Mostrar bondad al ser gentil y evitar la severidad cuando se corrija un error o se enseña a una persona ignorante. Por lo tanto, el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) dijo a sus Compañeros: “Verdaderamente fui enviado para hacer las cosas fáciles y no fui enviado para hacer las cosas difíciles” y en otra narración, por Ibn Mayah, declara: “Después de que el beduino árabe hubo aprendido que lo que hizo es incorrecto, él se levantó y fue hacia el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) y dijo. “Por mi padre y por mi madre”. Él no fue severo con él ni abusó de él; más bien dijo: “Verdaderamente la mezquita no es para ser orinada dentro de ella, efectivamente, fue construida para la remembranza de Alláh”[3]. Su declaración: “Verdaderamente la mezquita” se aplica a todas las mezquitas y no solo a la mezquita del Profeta (صلى الله عليه وسلم). Como el reporte de Anas narrado por Imám Muslim declara: “Entonces el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) lo llamó y le dijo: “Verdaderamente la inmundicia y la orina no están permitidas en estas mezquitas, efectivamente ellas son para la remembranza de Alláh, la oración y recitar el Corán”[4].

 

8.- Soportar el menor de dos males, fuera del temor de que el más grande de los dos pueda ocurrir. Así, el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) ordenó a los Compañeros (رضي الله عنهم) que dejaran al hombre hasta que acabara de orinar en la mezquita, a pesar del hecho de que no es permisible orinar en la mezquita, ya sea poco o mucho. Por lo tanto, por el ordenar del Mensajero (صلى الله عليه وسلم) a sus Compañeros (رضي الله عنهم) el dejarlo solo nosotros aprendemos dos lecciones: (1) Él ya había profanado a la mezquita al levantarse para orinar en ella, y si ellos lo hubieran detenido, ello lo hubiera llevado a profanar otro lugar en la mezquita o hubiera causado que ensuciara sus ropas y a él mismo. Así, fue mejor para él dejarlo orinar en el mismo lugar donde él comenzó y reduciendo por lo tanto el nivel del daño. (2) Detener su orina hubiera incrementado (físicamente) la dificultad que ya estaba sobre él después de profanar la mezquita. Esto es de la bondad del Mensajero (صلى الله عليه وسلم) sobre su Ummah. Quizá aquel quien excedió los límites fue rebajado por el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) cuando corregía a alguien quien podía caer en algo más grande que aquello del ignorante a quien corregía. Como mi amigo, el Sheik, el Imám, el ejemplo, Shamsud-Din Muhammad Ibn Sidiq al-Yinani me dijo: “Yo estaba en el Masyid-ul-Haram y vi a un hombre orinar en la mezquita, así que yo me enojé mucho y lo traté de una manera muy severa. Luego hice que cargara en su Thawb (camisa) el polvo sobre el que había orinado hacia fuera de la mezquita porque estaba muy repleto y yo temí que alguien pudiera pasarse en él y hacerse a sí mismos impuros (para la oración). Entonces yo recordé las palabras del hadith “Y no lo molesten” y comencé a arrepentirme de la manera en la cual traté con aquella persona, porque quizá el era ignorante o él pudo no haber controlado su orina. Luego en el mismo día yo fui afligido por orinar sobre mí mismo ensuciando mi Izar (vestimenta de abajo) y rida (capa) y yo estaba en estado de Ihram, y soy una persona quien es extremadamente cuidadosa cuando se refiere a los asuntos de la purificación. Algunas veces alcanzaba hasta el punto de que aún dudaba acerca de si tenía ablución o no después de haberla hecho así que yo abandoné la mezquita y me quedé confundido ¿Dónde podría llevar a cabo mi ablución y lavar mi Ihram con toda esta gente alrededor del agua de Makkah? Yo luego fui ante uno de aquellos hombres quienes estaban dando agua y estaba muy lleno alrededor de él. Uno de ellos vino a mí pero yo no lo conocía ni podía recordar haberlo visto antes. Entonces él me dijo: “La bienvenida a nuestro amado, el muwaswis (uno quien constantemente duda acerca de si tiene ablución o no después de haberla hecho) ¿parece que quieres limpiarte a ti mismo?”. Yo dije que sí. Lugo él me dio algo que usé para velarme, entonces me quité mi Izar y rida y llamé a uno de los muchachos para que los sostuviera por mí. Él dijo a uno de ellos que limpiara mi ropa mientras yo tomaba un baño, así que ellos vertieron mucha agua sobre ello, hasta que yo estuve satisfecho. Posteriormente, el muchazo se quedó con mi ropa dejando que la brisa soplara en ella hasta que estuvo seca. Cuando mis ropas estuvieron secas y yo las tenía de regreso otra vez, el hombre me dijo: “Tú fuiste recibido cortésmente hoy”. Este buen trato que recibí de ellos verdaderamente me asombró especialmente de aquellos quienes llevan a cabo tal trabajo. Entonces yo reconocí que este trato que recibí fue como un resultado por mi arrepentimiento de la manera poco complaciente con la cual yo traté con el hombre quien orinó en el Masyid-ul-Haram”.

 

9.- En ello está la evidencia de que la orina de los humanos es impura, y esto es por el consenso de todos los Escolares[5].


 

[1] Relatado por Al-Bukhari (no. 6128).

[2] Daif: Refiérase a Daif Abi Dawud (nos. 11 y 12) del Imám Al-Albani.

[3] Sahih: relatado por Ibn Mayah (no. 529). Fue autentificado por el Imám Al-Albani en “Sahih Sunan Ibn Mayah” (no. 428).

[4] Relatado por Muslim (no. 285).

[5] Tomado de “Tarhut-Tathrib” (1/123-128) el cual fue escrito por Al-Hafidh al-Iraqi (muerto en el 806 H) y completado por su hijo Al-Hafidh Abu Zurah al-Iraqi (muerto en el 862 H).

 

INICIO                     FINAL

 


La existencia del creyente en este mundo
 

El 40 Hadith de “Al-Arbaun An-Nawawiyah”.
Explicado por: Al Allamah Muhammad Ibn Salih al-Uthaymin (muerto en el 1421 H).
Tomado de:
www.troid.org.
Traducido (del árabe al inglés) por: Abu Ibrahim al-Canadi.
Traducido (del inglés al español) por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net.


 

    Sobre la autoridad de Ibn Umar (رضي الله عنه) quien dijo: “El Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) me tomó por los hombros y dijo: “Sé en este mundo como si fueras un extraño o un caminante” ”.

E Ibn Umar (رضي الله عنه) acostumbraba decir: “Si alcanzas la tarde, entonces no esperes por la mañana, y si alcanzas la mañana, entonces no esperes por la tarde. Y toma (ventaja) de tu salud antes de los tiempos de enfermedad y toma (ventaja) de tu vida antes de tu muerte” .

El Sheik Ibnul-Uthaymin (رحمه الله) explicó:

    El 40 Hadith (de “Al-Arbain An-Nawawiyah” de An-Nawawi): Sobre la autoridad de Ibn Umar (رضي الله عنه) quien dijo:
“El Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) me tomó por los hombros”.

Significando: él lo mantuvo tomado de los dos hombros para que así él pudiera atraer su atención (la de Ibn Umar) para que pudiera memorizar lo que decía.

Entonces él dijo:

“Sé en este mundo como si fueras un extraño o un caminante”.

Significando: un extraño es uno quien reside en una tierra mientras no es de entre su gente. Un caminante es uno quien pasa por una tierra mientras viaja a pie. Y lo parecido de aquellos: “Yo quiero decir el extraño o el caminante” no toman aquella tierra como para ser una última residencia, porque él es un viajero.

Esta admonición afectó a Abdullah Ibn Umar (رضي الله عنه) y por esta razón, él acostumbraba decir:

“Si alcanzas la tarde, entonces no esperes por la mañana, y si alcanzas la mañana, entonces no esperes por la tarde”.

Significando: si ustedes han alcanzado la tarde, entonces no digan: “Yo permaneceré hasta en la tarde”. ¿Cuánta gente ha alcanzado la tarde sin alcanzar la mañana? Y similarmente su dicho: “Y si ustedes alcanzan la mañana, entonces no esperen por la tarde”. ¿Y cuánta gente ha alcanzado la mañana sin alcanzar la tarde? Y lo que Ibn Umar quiso decir con respecto a esto es que la humanidad toma la oportunidad de hacer actos rectos, para que así, él no pierda su tiempo en este mundo mientras él no lo lleva a cabo.

Ibn Umar continuó diciendo:

“Y toma (ventaja) de tu salud antes de los tiempos de enfermedad”

Significando: Apresúrense (hacia el bien) durante los tiempos de salud antes de que la enfermedad (te caiga encima). Porque verdaderamente, una persona (encuentra) que tanto como él sea saludable, es fácil para él el llevar a cabo los actos. Esto es porque él está en buena salud, bien complacido y completamente capaz; y uno quien esté enfermo encontrará que él está constreñido, no es completamente capaz y no es fácil para él el llevar a cabo los actos.

Y finalmente:

“Y toma (ventaja) de tu vida antes de tu muerte”

    Que es agarra la oportunidad de la vida tanto como estés vivo antes de que mueras, porque cuando una persona muere, sus actos cesarán; esto ha sido auténticamente relatado del Profeta (صلى الله عليه وسلم) cuando él dijo:

“Cuando una persona muere, todos sus hechos cesarán excepto por tres: La caridad que continúa beneficiando a otros después de que ha sido gastada, o el conocimiento del que se han beneficiado, o la descendencia piados que reza por él” .

De entre los beneficios del Hadith:

    Que uno no debería hacer de este mundo su principal lugar de residencia sobre la cuenta del dicho de Ibn Umar: “Sé en este mundo como si fueras un extraño o un caminante”.

    Que es imperativo para cada individuo sano y perspicaz, tanto como él esté vivo y su salud sea amplia, el persistir en llevar a cabo buenos actos antes de que él muera y sus hechos cesen. Y de entre los beneficios de este hadith están que es necesario para un instructor el crear las formas que llamarán la atención de aquel quien está siendo dirigido, porque el Profeta (صلى الله عليه وسلم) tomó a Abdullah Ibn Umar (رضي الله عنه) por los hombros.

    La virtud de Abdullah Ibn Umar (رضي الله عنه) donde el fue movido profundamente por esta advertencia del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم).
 

 

INICIO                     FINAL

 


Sobre los Ahadith Daif (débiles) y el pasar reglas basados en ellos

Tomado de: http://www.troid.org/articles/hadeeth/weakhadeeth/onethedaeef.htm

Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.

Para: www.islammexico.net

 

Cita principal:

    Y sepan, que Alláh tenga misericordia sobre ustedes, que lo que es obligatorio sobre cada uno quien sea capaz de distinguir entre las narraciones auténticas y las débiles y entre los narradores sospechosos y los confiables, es que él debería narrar sino lo que es conocido para ser auténtico y tener narradores veraces.

 

    Muchos de los primeros escolares sostuvieron la firme opinión de que actuar sobre, o derivar reglas de un hadith el cual ha sido declarado débil, por los escolares del hadith es inaceptable. Su razón es que el Islam no tiene necesidad de nada débil y el auténtico material del Islam será suficiente para todos los tiempos, el hadith débil se cuenta solamente hacia una conjetura la cual tiene la posibilidad de ser correcta.

 

    Yo cito de la introducción de “La Oración del Profeta Descrita”, del Sheik Al-Albani: “Esto es porque yo sostengo que los Ahadith auténticos son suficientes, no dejando necesidad para nada débil, porque lo último no se monta en nada excepto en el Dhan (la conjetura, la sospecha), y la incorrecta conjetura en ello, como el Exaltado dice: “… y la conjetura no es para usar contra le verdad” ”.

Y ahora las siguientes citas mostrarán la posición de los primeros escolares del hadith sobre este asunto:

 

Imám Ash-Shafi[1] dice en su “Risalah” (394-403: 1090-1105):

 

(1090) Seguramente, el más grande de los mentirosos es aquel quien me adscribe aquello lo cual yo no he dicho y quien clama haber soñado lo que él no ha soñado, y quien clama que él es el hijo de alguno otro que su propio padre.

 

(1091) Quienquiera que me adscriba aquello lo cual yo no dije, seguramente tiene que ocupar su asiento en el Fuego (del Infierno).

 

(1092) Seguramente, quienquiera que diga mentiras acerca de mí, tendrá una casa construida para él en el Fuego (del Infierno).

 

(1093) Quienquiera que diga mentiras acerca de mí está seguramente buscando para sí mismo un lugar de descanso en el Fuego (del Infierno). El Mensajero de Alláh comenzó a decir eso que mientras estaba limpiando el polvo con su mano.

 

(1094) De Abu Hurayrah: “Ustedes pueden reportar acerca de los Niños de Israel y ahí no hay culpa (Haray). Reporten acerca (proveniente de) Mí, pero no digan mentiras acerca de mí”.

 

(1095) Este es el Hadith más enfático jamás transmitido del Mensajero de Alláh sobre este asunto. Nosotros nos hemos fiado sobre ello tanto como sobre otros (Ahadith o evidencias) en no aceptar ningún reporte (hadithan) excepto de un (transmisor) veraz, y que nosotros conocemos la veracidad de aquellos quienes transmitieron el Hadith desde que ello comenzó hasta que fin es alcanzado.

 

(1096) Si alguien dijera: “¿Qué evidencia hay en este hadith para lo que tú has declarado?”.

 

(1097) Sería dicho: “El conocimiento seguramente ha hecho cierto que el Profeta nunca, en ninguna circunstancia, ordenaría a alguien mentir acerca de los Niños de Israel, ni acerca de nada más. Así que cuando él ha permitido reportar (al-hadithan) acerca de los niños de Israel, ello no fue aceptando la mentira acerca de los Niños de Israel que él ha permitido, sino él solamente ha permitido aceptar aquello de quienes lo reportaron, cuya veracidad o falta de veracidad no es conocida”.

 

    Imám Muslim declara en la introducción de su Sahih, bajo el capítulo introductorio “Los Ahadith débiles son para ser descartados y solamente los Ahadith auténticos son para ser narrados”.

 

“Procedamos, que Alláh tenga misericordia sobre ustedes. Si no fuera de entre las prácticas malvadas que nosotros hemos visto de muchos quienes toman sobre sí mismos la posición de Muhadith, en su abandono de la obligación de descartar los Ahadith débiles y las narraciones Munkar y para satisfacer solamente con los Ahadith auténticos, bien conocidas y transmitidas de narradores confiables, bien conocidos por su veracidad y certeza. Después de saber y admitir con sus lenguas que mucho de lo que ellos arrojan a los ignorantes es para ser rechazado y es transmitido por narradores no satisfactorios, cuyas narraciones son censuradas por los Escolares de Hadith como Malik, Yahya bin Said al-Qatan y otros.

 

    Y sepan, que Alláh tenga misericordia sobre ustedes, que lo que es obligatorio sobre cada uno quien sea capaz para distinguir entre las narraciones auténticas y las débiles y entre los narradores sospechosos y los confiables, es que él debería narrar más que lo que es conocido para ser auténtico y que tiene narradores veraces”.

 

Imám Ibn Rayab al-Hanbali[2] dice: “Y es claro de lo que Muslim menciona en la introducción de su libro (Sahih Muslim), que es necesario que los Ahadith que tienen que ver con Targhib wat Tarhib (ánimo y desánimo) no son narrados, excepto de aquellos cuyo Ahkam (reglas y regulaciones) son narrados (significando los Ahadith auténticos).

 

    Al-Allamah Yamal-ud-Din al-Qasimi narra de un grupo de los Imams del hadith que ellos no aceptaban actuar por un hadith débil del todo, como Ibn Main, Al-Bukhari, Muslim, Abu Bakr Ibn Al-Arabi, Al-Maliki, Ibn Hazim y otros[3].

 

    Abu Bakr Ibn Arabi[4] dijo, mientras comentaba el hadith: “Lo Halal es claro y lo Haram es claro”.

 

“Lo que yo tengo (como la razón) con respecto a eso, y Alláh sabe mejor, es aquello lo cual nosotros hemos transmitido de Ahmad Ibn Hanbal que él permite Ahadith débiles con respecto a Al-Wara (abstenerse de los asuntos dudosos). Que Alláh esté complacido con Al-Bukhari quien no buscaba algo para ser sostenido por el corazón, ni por que la religión estuviera conectada a través de nada, excepto los (Ahadith) auténticos, y esa es nuestra posición. Si nosotros nos inclináramos hacia la posición de Ahmad, entonces sostener que los Ahadith Daif no pueden ser (aceptados) excepto en las lecciones/amonestaciones las cuales suavizan el corazón, pro como para la base (Usul) no hay manera de (aceptar) eso”[5].

 

Ibn Hazim[6] dice en “Al-Milal”: “No es permisible para nosotros que nosotros digamos como estos Ahadith dicen (aquellas narraciones débiles y fabricadas) o confiar en ellas, o tomar nada de ellas”.

 

Ibn Taymiyah dice: “No es permisible el depender en la Sharíah sobre Ahadith Daif, los cuales no son Sahih o Hasan. Pero Ahmad Ibn Hanbal y otros escolares lo consideraron permisible para reportar con respecto a Fadail al-Amal (recompensas y la excelencia de las acciones) aquello lo cual ellos no sabían para ser afirmado, cuando sea conocido que ello no es una mentira. Y esto es porque cuando la acción es conocida para ser legislada con una evidencia en la Sharíah, es posible que la recompensa sea un hecho. Y ninguno de los Imams dijo que él consideraba permisible el hacer algo obligatorio o recomendado basado sobre un Hadith Daif”[7].

 

Luego, Ibn Taymiyah dice: “Y Ahmad Ibn Hanbal u otros como él de entre los Imams no confían sobre este tipo de Ahadith en la Sharíah. Y aquel quien relata de Ahmad que él acostumbraba confiar sobre los Ahadith débiles, los cuales no son Sahih o Hasan, ha errado.

 

    Así que las narraciones de él, de que él actuaba sobre un Hadith Daif cuando no había nada más presente en los textos sobre ese asunto, o nada que contradijera a ese Hadith Daif, no significa que Imám Ahmad los usara como prueba en la Sharíah. Y Alláh sabe mejor.

 

Al-Allamah Ahmad Shakir dice: “Y como para lo que Imám Ahmad Ibn Hanbal y Abdur-Rahman bin Mahdi y Abdullah bin Al-Mubarak dijeron: “Cuando es narrado a nosotros lo perteneciente a los Halal wal Haram, nosotros somos estrictos. Y cuando es narrado a nosotros lo perteneciente al Fadail Al-Amal (la recompensa de la excelencia de las acciones) entonces nosotros somos indulgentes”; entonces ellos quisieron decir, de acuerdo a lo que yo encuentro para ser lo más convincente (y Alláh sabe mejor) que la indulgencia era en su tomar el Hadith Hasan, aquel que no alcanza el nivel de Sahih. Porque la convención de distinguir entre el Sahih y el Hasan no estaba presente en su tiempo, más bien muchos de los primeros escolares no describieron un hadith, excepto para ser Sahih o Daif, solamente[8].

 

    Así que lo que es claro es que el término Hasan no estaba presente en ese tiempo, y un gran trato de lo que estos Escolares acostumbraban narrar en términos de Fadail Al-Amal era del nivel de lo que los Escolares posteriores llamaron Hasan.

 

    Así que la opinión de los Escolares mencionados anteriormente es la de dejar de actuar sobre el hadith débil en su totalidad, excepto donde haya un consenso de los Escolares Islámicos sobre el asunto a la mano, y Alláh sabe mejor. Como para los reclamos de alguno, de que Imám Ahmad entre otros de los primeros Escolares permitieron que hadith débiles fueran usados en las reglas de la Sharíah, entonces eso no tiene bases firmes como se ha mencionado anteriormente[9].

 

    Y especialmente en este día y época, cuando tantas y tantas innovaciones y malos entendimientos acerca de la Religión están presentes; muchos de ellos teniendo sus raíces en estos Ahadith Daif, se vuelve más esencial el narrar solamente Ahadith auténticos como parte del proceso de purificar el entendimiento de la Religión.

 

    Lo precedente era con respecto a actuar sobre el Hadith Daif, como con respecto a usar el Hadith Daif en ciertas ciencias islámicas como en la ciencia del hadith, en la cual los Ahadith débiles son usados para apoyar o reforzar a otros Ahadith, entonces esto ha sido hecho y está siendo hecho por todos los Escolares de Hadith.

 

Para aquellos que siguen la opinión de que actuar sobre un Hadith Daif es permisible, sería bueno mencionar las tres condiciones para actuar sobre un Hadith Daif como fue puesto por Ibn Hayr Al-Asqalani:

 

1) Sobre aquello lo cual todos ellos están de acuerdo, eso no debería ser muy débil tanto como para que excluya aquello narrado solamente por un mentiroso, uno acusado de mentir y uno quien comete errores serios.

 

2) Que es que caiga bajo una prueba general ya presente, la cual excluye aquello lo cual es inventado y que no tiene bases.

 

3) Que actuando sobre ello, la persona no piense que eso es algo establecido, en orden de que aquello no se atribuya al Profeta lo que él no dijo[10].

 

 

Nosotros podemos ver de estas tres condiciones lo siguiente: el primer principio pone la obligación de hacer conocido el hadith débil del hadith auténtico, aún en el Fadail Al-Amal. Algo lo cual mucha gente quien sigue esta opinión no hace, no solamente eso, sino que muchos de los escolares quienes siguen esta opinión aún hoy no son capaces de discernir si los Ahadith que ellos están citando contiene los tipos de debilidad indicados arriba.

 

    El segundo principio establece que en realidad la persona no está actuando por el hadith débil, sino más bien por la prueba general ya presente[11].


 

[1] Él es el Muytahid Imám y el Muyadid de este tiempo, Muhammad bin Idris ash-Shafi. Él estudio bajo una galaxia de prominentes Imams, entre ellos Imám Malik.

[2] Sharh at-Tirmidhi (2/112). Él es el Imám ejemplar y gran Escolar Muytahid, Ibn Rayab al-Hanbali, un estudiante de ambos, Ibn Taymiyah e Ibn al-Qayim entre otros.

[3] Qawaid al-Hadith (pg. 113) de al-Qasimi.

[4] Aridat al-Ahwadhi Sharh Sunan at-Tirmidhi (5/201).

[5] Citado de la introducción de Abu Ghudas para “Risalah al-Mustarshidin” de Al-Muhasibi (pp. 58) donde él declara que él ha tomado la cita de Ibn al-Arabi.

[6] Él es el gran Imám quien apoyó a la escuela Dhahiri de pensamiento y escribió muchos tratados invaluables, entre ellos su “Muhala” en Usul al-Fiqh y “Milal wa Nahl” sobre diferentes sectas.

[7] “Al-Qaidah al-Yalilah” (pg. 82) de Ibn Taymiyah.

[8] “Al-Baith al-Hadith” (pg. 101) de Ahmad Shakir.

[9] Así que; ¿qué diría el autor de “Al-Albani Desvelado” acerca de la posición de todos estos escolares, los pondría como ignorantes también, como lo ha hecho en su sorprendente “trabajo escolar”?

[10] Como fue mencionado por su estudiante as-Sakhawi.

[11] Las citas son tomadas de “Sahih al-Yami as-Saghir”, “Tamam al-Mina”, “Silsilah ad-Daifah” (Vol. 1) de Al-Albani, con la excepción de las citas de Imám ash-Shafei e Ibn al-Arabi.

 

 

INICIO