¡En
el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso!
¿Qué es el Islam?
Escrito por
la Universidad Islámica
de Madinah
Procedencia http://www.iu.edu.sa/arabic/
Traducción por la Universidad Islámica de Madinah
En el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso
Alabado sea Dios, que Su paz y Sus bendiciones sean sobre Su último profeta y mensajero Muhammad hijo de Abdullah, su familia, sus compañeros y sobre todo aquel que le siga, en la forma correcta, hasta el Día del Juicio Final.
¿Qué es el Islam?
En su origen idiomático, la palabra Islam significa 'sometimiento', es decir el sometimiento total a la voluntad divina.
Una definición mas detallada de lo que es el Islam, sería el definirlo como: Dar testimonio de que no existe divinidad alguna fuera de Alá (El Único Dios verdadero que merece ser adorado) y Muhammad es Su profeta y Su mensajero.
Quien crea en estos dos conceptos con su corazón, los afirme con sus palabras y los practique con sus acciones, será considerado un musulmán; es decir un sometido. La creencia en estos dos testimonios, incluye también el creer en los seis pilares de la Fé (Al-imán) y la práctica de los cinco pilares del Islam, esto teniendo en mente el Ihsán; que significa adorar a Dios y temerle como si se le estuviera viendo, ya que si bien no se le ve, El si nos esta viendo.
El Islam es el sello de los mensajes celestiales, el cual Dios, alabado sea, descendió a Su último mensajero Muhammad hijo de Abdullah (que la paz y las bendiciones de Dios sean con el). El Islam es la religión verdadera y la única que Dios acepta. Dios ciertamente hizo del Islam una religión fácil de practicar y sin dificultades; así pues, no les exige a sus seguidores mas de lo que pueden soportar, ni los agobia con lo que no pueden cumplir.
El Islam es una religión basada en el monoteísmo (Unicidad de Dios), siendo su lema la veracidad, su objetivo la justicia, su espíritu la misericordia y su fortaleza la verdad. Es una religión que guía a sus seguidores hacia todo lo que les beneficia en esta vida y en la otra, así como los previene contra todo lo que los perjudica en su religión y en su vida terrenal. Es la religión con la que Dios purifica las diferentes creencias y las buenas costumbres y con la cual purifica la vida terrenal y la vida de mas allá.
El Islam es la religión con la cual Dios unió y une los diferentes y dispersos corazones, liberándolos de la oscuridad de la falsedad y guiándolos hacia la verdad y hacia el camino recto.
El mensaje del Islam busca alcanzar tres objetivos:
1. Enseñarle a la gente la verdadera naturaleza de su Señor y Creador, dándoles a conocer Sus bellos nombres, los cuales no comparte con criatura alguna, Sus elevados atributos, los cuales lo diferencian de toda la creación, Sus sabias acciones en las cuales no tiene socios y las obligaciones de sus siervos para con El, las cuales no se le deben a nadie más si no El.
2. Llamar a las criaturas hacia la adoración de Dios, sin asociarle nada ni nadie. A adorarlo obedeciendo las leyes que El ha dictado en su Santo Libro: El Sagrado Corán y en la tradición (Sunna) de Su Santo Profeta; apartándose de lo que El prohibió y practicando lo que El ordeno, pues esto les traerá la prosperidad y la felicidad en esta vida en la otra.
3. Recordar y advertir a las criaturas acerca de su destino después de la muerte, de lo que encontraran en sus tumbas y durante la resurrección, su rendimiento de cuentas y su destino final de acuerdo a sus acciones e intenciones: el paraíso o el infierno.
Podemos resumir los más importantes fundamentos del Islam en los siguientes puntos:
Los pilares de la Fé
El primer pilar: la creencia en Dios. Este pilar incluye los siguientes puntos:
1. La creencia en la soberanía absoluta de Dios; es decir que Dios es el creador, el Señor y el único que dicta el destino de sus criaturas.
2. La creencia en la divinidad de Dios; es decir que Dios es la única divinidad verdadera y todo lo que sea adorado fuera de El, es falso.
3. La creencia en sus nobles nombres y elevados atributos; es decir creer que Suyos son los mas nobles nombres, los atributos perfectos y que todo atributo o nombre que le podamos atribuir debe ser confirmado por el Corán o la Sunna del profeta de Dios.
El segundo pilar: la creencia en los Angeles. Los angeles son siervos honorables y puros. Creaciones de Dios, elevado sea, que le adoran día y noche y nunca le desobedecen, les han sido asignadas tareas específicas; entre ellos: Gabriel, que es el encargado de descender la revelación a quien Dios escoge de sus criaturas para profetas y mensajeros, Miguel, encargado de la lluvia y las plantas, Azrael, encargado de soplar el cuerno el Día de la Resurrección, también el ángel de la muerte que se encarga de recoger las almas durante la agonía.
El tercer pilar: La creencia en los libros. Dios, elevado sea, ha hecho descender a sus profetas y mensajeros libros, en los cuales hay guía para la humanidad así como el bien y la prosperidad. Muchos de estos libros fueron cambiados o perdidos, algunos fueron mencionados en el Corán:
1. La Tora, que Dios descendiera a Moisés (la paz sea con el) y que es el principal libro revelado al pueblo de Israel.
2. El Evangelio revelado a Jesús (la paz sea con el).
3. Los Salmos (Azzabur) que le fuera revelado a David (la paz sea con el).
4. Los pergaminos (Assuhuf) de Abraham (la paz sea con el).
5. El Sagrado Corán, que Dios descendió a Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con el) el último de Sus profetas y el sello de sus mensajeros. Con la revelación del Corán quedaron abrogadas todos los libros anteriores y Dios mismo se ha encargado de su preservación, pues este se mantendrá como una prueba irrefutable contra quien no crea hasta el Día del Juicio Final.
El cuarto pilar: La creencia (Fé) en los profetas y mensajeros que Dios, elevado sea, envió a la humanidad, el primero de los enviados fue Noé (la paz sea con el) y el último de ellos Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con el). Todos los profetas y enviados, incluyendo a Jesús y 'Uzair (Ezra) (que la paz sea con ellos dos), son seres humanos, creaciones y no poseen ninguna característica divina, pues son siervos de Dios de entre los muchos siervos de Dios, distinguiéndose de los demás porque Dios los agració con un mensaje. El último de estos mensajeros fue Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con el), pues fue enviado para toda la humanidad, y no vendrá después de el profeta alguno.
El quinto pilar: La Fé en el Día del Juicio Final. Este día es el día de la resurrección, después del cual no habrán más días. En ese día, Dios resucitara a la gente, las hará salir de sus tumbas y se decidirá su próxima estadía, que será eterna, ya sea esta en el paraíso o el fuego del infierno. La creencia en el Día del Juicio Final incluye creer en todos los acontecimientos que ocurrirán después de la muerte, tales como la tribulación de la tumba, tanto el castigo en ella como la tranquilidad de la misma, lo que viene después de la tumba: la resurrección y la rendición de cuentas y finalmente el paraíso o el fuego del infierno.
El sexto pilar: La creencia en el Destino (Al-Qadr). Creer en el destino significa creer en Dios, alabado sea, es el que decide y crea los acontecimientos y las criaturas de acuerdo con su conocimiento previo y absoluto y como lo decidiera su absoluta sabiduría. Así, a Dios solamente pertenece el conocimiento de todas las cosas desde siempre. Dios mantiene el destino de toda creación registrado en el Lauh Al-Mahfudh (La Tabla preservada), que El mismo creó. Todas las criaturas y acontecimientos han sido creados por Su voluntad y nada es o existe sin que Sea su voluntad.
Los pilares del Islam
Los pilares de la fé están relacionados con la creencia y los pilares del Islam son la aplicación de esa creencia en actos. Así, quien niegue alguno de estos pilares no puede ser llamado musulmán pues no se ha sometido totalmente a la Voluntad Divina.
El primer pilar: Atestiguar que no hay mas divinidad aparte de Dios y que Muhammad es Su siervo y mensajero. Este testimonio, es el principal fundamento del Islam. El significado de "no hay más divinidad aparte de Dios" es que: no existe nada que merezca ser adorado sino Dios, pues El es el Dios verdadero y toda otra divinidad es falsa, con divinidad, queremos decir lo que es adorado, ya sea que lo merezca o no.
El significado de testificar que Muhammad es el siervo y mensajero de Dios, implicá creer en lo que nos informó acerca de Dios y su religión. Implica también obedecer todas sus ordenes y abstenerse de todo lo que prohibió. La implicación más importante de este testimonio es que no se debe adorar a Dios sino de la forma que el (Muhammad) nos enseño.
El segundo pilar: La Oración (Assalá). Dios ha prescrito a los musulmanes cinco oraciones al día, a ser practicadas en cinco horarios determinados. La oración es la obligación divina que vincula al musulmán con su Señor. Sus beneficios son grandísimos; purifica el alma de los errores, la preserva de toda cosa ilícita y reprobable, es una de las mejores formas de agradecer las infinitas bendiciones de Dios, etc.
El tercer pilar: Azzaká (El Azzaque) o Limosna a los pobres. Es el pilar que obliga al hombre musulmán, hábil por derecho, a purificar su riqueza pagando una cierta cantidad de sus bienes (el 2.5%) anual. La riqueza recaudada del zakat, está destinada a los pobres a lo necesitados, etc, a todos aquellos que han sido especificados en el Corán. Los pobres no están obligados a pagarlo y es para los ricos una forma de purificación, tanto material como espiritual. También en una forma de inversión en el bienestar social y económico, pues ayuda en gran manera a disminuir la pobreza y los problemas que esta acarrea.
El cuarto pilar: El ayuno. El ayuno en el mes de Ramadan, que es el noveno mes del calendario lunar. En este mes se reúnen los musulmanes, absteniéndose todos de sus deseos mas básicos, como son la comida, la bebida y las relaciones sexuales durante el día; desde el amanecer hasta el ocaso, Dios, alabado sea, los recompensa por su ayuno haciéndolos mejores musulmanes y aumentando su fé, perdonándoles sus errores, malas acciones, etc.
El quinto pilar: La Peregrinación (al-Hajj). La peregrinación, o visita a la Sagrada Casa de Dios en Meca, es una obligación para todo musulmán hábil y con los medios para realizar el viaje. Durante la peregrinación el peregrino realiza una serie de ritos religiosos, en lugares determinados en días determinados por la ley islámica. La peregrinación es obligatoria una vez en la vida. Durante la peregrinación se reúnen los musulmanes de todo el mundo y de todas las razas para adorar a un solo Dios, todos portando una sola vestimenta, sin diferencias entre ricos y pobres.
El Ihsán
El Ihsán significa el adorar a Dios, alabado sea, cumpliendo con los pilares de la Fé y el Islam, como si se lo estuviera viendo, pues si bien no se lo puede ver ciertamente El ve.
Es decir el Ihsán significa sentir esa realidad en nuestros corazones durante la adoración y aplicarla en nuestras acciones, esto, siguiendo las directivas dadas por la Sunna (tradición profética) y no contradiciéndolas.
Todo lo anteriormente mencionado es, en forma resumida, lo que significa el Islam. El Islam organiza la vida tanto privada como pública de los musulmanes, asegurándoles de esta forma la felicidad tanto en esta vida como en la próxima. Así pues, el Islam hizo lícito el matrimonio y lo aconseja fuertemente, así como prohibió el adulterio, la homosexualidad y el resto de las abominaciones. Hizo obligatorio el mantener buenas relaciones con los parientes y ayudarlos, la simpatía para con los pobres y los desposeídos, el ayudarlos y cuidarlos. También promueve la práctica de toda buena costumbre y prohíbe toda mala costumbre. Permite al musulmán el ganarse la vida en el comercio en forma licita, claro está, prohibió la usura, así como todo tipo de comercio ilícito y todo lo que este relacionado con el engaño y la estafa.
El Islam esta conciente de que no todas las personas son iguales con respecto a su temor a Dios y su respeto a los derechos de los demás, así pues instituyo castigos para todos aquellos que no respeten sus normas por ejemplo: la apostasia, el adulterio, el insumo de bebidas embriagantes, etc. También instituyo castigos para todos aquellos que afecten la seguridad pública y privada de las personas, sus propiedades y su honor, por ejemplo: el asesinato, la difamación, el robo, etc.
El Islam también organizó la relación entre los gobernados y el gobernante, así ordenó la obediencia a los gobernantes siempre y cuando estos no ordenen desobedecer a Dios y prohibió el desobedecer sus ordenes debido a las malas consecuencias que eso acarrea para la sociedad en general.
Para finalizar, podemos decir que el Islam establece la relación correcta entre el siervo y su Señor, y entre el ser humano y su sociedad. Así pues, el Islam ordenó todo bien y toda buena costumbre, así como prohibió todo mal y toda costumbre vil.
Fuente:
Tazkiya
El Efecto del Conocimiento y Guía, con el que Muhammad vino, sobre los diferentes tipos de gente
Mudhakkirah al-Hadith an-Nabawi.
Por Rabi Bin Hadi Umayr al-Madkhali.
Trad. árabe a inglés: Abu Nasir Abid Zargar
Trad. inglés al español: Musa Abdullah Reyes
Tomado de: www.salafipublications.com
Id del articulo: SCL100014-tr
De Abu Musa Al-Ashari (RA), del Profeta (SAW) quien dijo:
“El ejemplo de guía y conocimiento con la que Alláh me ha mandado es como la lluvia abundante cayendo sobre la tierra, alguna de la cual es tierra fértil que absorbió el agua de lluvia y trajo una fuerte vegetación y pasto en abundancia. (Y) otra porción de ella fue dura y soportó el agua de lluvia y Alláh benefició a la gente con ella y la utilizaron para beber, hacer que sus animales bebieran de ella y para irrigar la tierra de cultivo. (Y) una porción de ella era árida la cual no pudo soportar el agua ni traer fuerte vegetación (entonces la tierra no dio beneficio).
El primero es el ejemplo de la persona quien comprende la religión de Alláh y se beneficia (del conocimiento) el cual Alláh ha revelado a través de mí y aprende y enseña a otros). El último ejemplo es el de una persona quien no tiene cuidado de ello y no acepta la guía de Alláh con la cual yo he sido enviado (él es como la tierra árida)”.
Reportado por Muslim[1], Ahmad[2] y An-Nasai[3].
El Reportador del Hadith.
Abu Musa Al-Ashari, Abdillah bin Qais bin Salem Bin Hadar, el famoso Compañero. Él emigró a Meca, luego a Etiopía y luego a Medinah. El Profeta (SAW) lo envió como un enviado a Yemen.
Él era valiente, escolar y activo. Umar Ibn al Khatab lo puso a cargo de Kufah y Basrah. Conquistó Al-Ahwaaz, Asbahan y otras numerosas ciudades.
Murió en el año 50 de la Hijra, que Alláh esté complacido con él.
Una clarificación de este ejemplo.
El Profeta (SAW) puso una similitud entre aquello con lo que él vino del Din y la lluvia que viene a la gente mientras ellos están en necesidad de ella. Este era el estado de la gente antes de que él fuera enviado. Así que, como solo la lluvia da vida a la tierra muerta, de manera smiliar, la revelación de Alláh da vida a los corazones muertos.
Él, el Más alto dijo:
“¿Es aquel quien fue muerto (sin Fe) y Nosotros le dimos la vida (por el conocimiento y la Fe) y pusimos para él una luz (de creencia) por la cual él puede caminar entre los hombres, como aquél quien está en la oscuridad (de la incredulidad) del cual él nunca puede salir?” (Al-Anam:122).
Así que la “luz” mencionada aquí es la luz de la revelación y la oscuridad es la oscuridad de la ignorancia, incredulidad y desvío.
Entonces él asimiló a aquellos quienes escuchan con aquello que vino a los diferentes tipos de tierra sobre los cuales cae la lluvia:
1) Así que entre ellos está el escolar, aquél quien hace buenos hechos y enseña a otros. Su status es como la buena tierra la cual absorbió (la lluvia) para que se beneficiara a sí mismo y produjera plantación que beneficiara a otros.
2) Entre ellos está aquel quien reúne conocimiento y se esfuerza duro en mantenerlo pero él no actúa sobre los hechos recomendados, o lo que él reúne no lo beneficia a él excepto que él lo comparta con otros. Su status es como la tierra que sobre la cual el agua se demora, así que la gente toma beneficio de ello y él indicó esto en su dicho: “Que Alláh ilumine a un hombre quien escuchó mi discurso, luego lo memorizó, luego lo comunicó justo como él lo había escuchado”.
3) Y entre ellos está aquel quien escucha el conocimiento pero no lo memoriza, ni actúa sobre ello ni lo comunica a otros. Entonces su status es como la tierra pantanosa o lisa, la cual no puede aceptar el agua o echa a perder el agua para otros.
Él (SAW) enlazó a los primeros dos grupos alabados, debido al beneficio que es derivado de ambos de ellos. Y él (SAW) soltó al tercer grupo censurable debido a la falta de beneficio de ello.
Así que es obligatorio sobre ustedes, o hermano musulmán, buscar el conocimiento profético y actuar sobre ello, que Alláh los eleve con ello.
Él, el Más Alto dijo:
“Alláh exaltará en grado a aquellos de ustedes quienes crean, y a aquellos a quienes les ha sido garantizado el conocimiento” (Al-Mujadila:11).
“Di: ¿Son aquellos que saben iguales a los que no saben?” (Az-Zaumar:9).
Y es obligatorio sobre ustedes actuar sobre ello y dar Dawah para ello. Él, el Más Alto dijo:
“¿Y quién es mejor en discurso que aquel quien invita a la religión de Alláh y hace buenos actos de rectitud y dice: “Yo soy uno de los musulmanes”?” (Fusilat:33).
Así que esfuércense por ser del primer tipo, aquellos quienes aceptan la luz con la cual Muhammad (SAW) vino, para que ello ilumine y de vida a su corazón, desde que una correcta y buena vida no pueden ser atada excepto por ello.
Y tomen cada precaución contra ser del tercer tipo, aquel quien no acepta la guía de Alláh y no es llevado por ello a un status elevado.
Los beneficios del Hadith.
1) La excelencia de la guía y del conocimiento con el cual el Mensajero (SAW) vino. No es nada sino el Corán y la Sunnah y sus efectos sobre la vida de la humanidad.
2) La diferencia entre la gente con respecto a su buena voluntad para aceptar o rechazar aquello con lo cual el Mensajero (SAW) vino. Esto muestra que la gente es de diferentes composiciones.
3) La excelencia de conocer, enseñar y difundir el bien entre la gente.
4) La consecuencia de rechazar aquello con el cual el Mensajero de Alláh (SAW) vino del Libro y de la Sunnah. Y este rechazo es una indicación de la composición cruel de esta gente y su insignificancia con Alláh y a la vista del Islam.
En la Torá.
Las versiones hebraicas de la Torá aún llevan el nombre de Muhammad sin ambigüedad. En la canción de canciones, capítulo 5, verso 16, podemos leer: Lo que significa: “Su discurso es el más grato. Él es el Gran Muhammad, este es mi amado, este es mi amigo”.
La palabra hebraica claramente indica el nombre de Muhammad pero los judíos y los cristianos rechazan admitirlo e insisten que eso no es un nombre propio sino un epíteto describiendo al Profeta, clamando que ello significa “en suma hermoso”. “Su boca es la más dulce, sí, él es en suma hermoso. Este es mi amado, este es mi amigo”. Entonces, ¿Quién puede ser descrito como teniendo todas las virtuosas características sino Muhammad, el Gran Profeta, el amado y favorecido Mensajero de Alláh?
En la Biblia.
En el Nuevo Testamento, el nombre del Profeta aparece en varias posiciones. En el Libro de Juan 16:7, leemos palabras de Jesús mientras se dirige a sus Discípulos: “Sin embargo, yo les digo la verdad: ello es un expediente para ustedes que yo me voy lejos, porque si yo no me voy, el confortador (“periclytos” en griego) no vendrá a ustedes”. La palabra “confortador” es traducida de la palabra griega “paracletos” la cual ha sido usada para reemplazar la palabra original “periclytos”, que significa “Muhammad” o “Ahmad” en árabe. Las dos locuciones en griego tienen pequeña diferencia en la pronunciación tanto como en su deletreo, por lo tanto, los escribas pudieron haber usado una palabra por la otra en algunas versiones. Judíos y cristianos han preferido la versión corrupta sobre la verdadera.
El Evangelio de Barrabás.
Hay un Evangelio conocido por el nombre de Evangelio de Barrabás, el cual la Iglesia prohibió en 492 DC por orden del Papa Gelasio. Fue confiscado en todos lados. Pero aún hay una copia de este Evangelio en la biblioteca del Papa Sixto V. afortunadamente un monje romano llamado Framarino lo sacó a la luz. Él había encontrado las cartas de Irineo, de donde salió el nombre del Evangelio de Barrabás mencionado como referencia. Su curiosidad lo urgió a buscar ese Evangelio. Cuando él se convirtió en amigo cercano del Papa Sixto V, obtuvo esa copia y encontró en ella que habrá un tiempo en que sería clamado que Jesús era el hijo de Alláh, y esta mala concepción continuaría hasta que Muhammad, el Mensajero de Alláh viniera a poner las cosas bien. En el Evangelio de Barrabás (220:4) leemos: “Y esta simulación deberá continuar hasta el advenimiento de Muhammad, el Mensajero de Dios, quien cuando él deba venir, deberá revelar esta decepción a aquellos quienes creen en la Ley de Dios”.
Framarino fue convertido al Islam y publicó entre la gente este Evangelio, al cual la Iglesia se había opuesto.
Entre las declaraciones de los cristianos.
El nombre del Profeta (SAW) fue claramente mencionado en las escrituras de judíos y cristianos a través de la historia. Escolares musulmanes acostumbraban usar este hecho en sus disputas con los sacerdotes y judíos de conocimiento. En el Libro de Isaías, leemos: “Yo hice tu nombre Muhammad. ¡Oh Muhammad, el único santo del Señor! Tu nombre ha estado ahí siempre”. Esta cita es tomada de “Al-Din wa Al-Dawala” escrito por Ali Ibn Raban Al-Tabari (quien había sido cristiano y abrazó el Islam. Él murió en el 247 H.
Leemos, en el Libro de Isaías también: “Nosotros escuchamos de los extremos de la Tierra la voz de Muhammad”. En el Libro de Habakkuk, leemos: “Dios vino de Tayman, el lugar Santo de la Montaña de Parán. El Esplendor de Muhammad ha cubierto los cielos y la tierra es llenada con su alabanza”. También es mencionado en “Al-Din wa Al-Dawala” de Ali Ibn Raban Al-Tabari. También es mencionado por Ibrahim Khalil Ahmad, previamente un sacerdote cristiano quien abrazó al Islam más tarde e incluyó el verso anterior en un libro que escribió en 1409 H. En Isaías también leemos: “Lo que Yo le daré a él no será dado a nadie más. Ahmad alabará a Alláh nuevamente. Él viene de la mejor tierra, el desierto y sus habitantes se regocijarán. Ellos celebrarán la Unicidad de Alláh en cada lugar elevado y Lo glorificarán en cada monte”. Esto es mencionado por Abdullah Al-Turjuman, cuyo nombre había sido Anslam Tormida. Él había sido un sacerdote español antes de que se convirtiera al Islam. Murió el 832 H.
Alláh (SWT) dice (traducido): Y cuando dijo Isa hijo de Maryam: “¡Hijos de Israel! Yo soy el Mensajero de Alláh para vosotros, para confirmar la Torá que antes de mí y para anunciar a un Mensajero que ha de venir después de mí cuyo nombre es Ahmad” Pero cuando fue a ellos con pruebas evidentes, dijeron: “Esto es pura magia” (61:6).
El Profesor Abdul-Ahad Dawud Al-Ashuri, el ex-arzobispo de Mosul, quien fue convertido al Islam, dice (en su libro “Muhammad en la Biblia”): La declaración popular entre cristianos: “La Gloria sea para Alláh en los cielos y la paz sea sobre la tierra y la felicidad sea entre la gente”; era originalmente: “La Gloria sea para Alláh en los cielos y el Islam sea sobre la tierra y Muhammad es para la gente”.
En las Escrituras Hindúes.
El nombre del Profeta (SAW) aparece en las Escrituras Hindúes. En el Sama Veda, leemos: Ahmad adquirió la Sharía (Ley de la Religión) de su Señor. Esta Sharía es totalmente de sabiduría.
Yo recibí la luz de él justo como del sol”. En el Atharava Veda (otra Escritura Hindú), Kanda 20, Sukia 127, Mantra 1-3, leemos: “!Oh gente, escuchen esto cuidadosamente!, Muhammad será elevado entre la gente. Su grandeza será alabada aún en el Paraíso y ello estará sujeto a él, y él es el Muhammad”. En el Bhawisha Purana (otra Escritura Hindú), Parv 3, Khand 3, Adhya 3, Shalok 5-8, leemos: “Sólo entonces un hombre iletrado con el epíteto de Maestro, Muhammad por nombre, viene solamente con sus compañeros. El ángel lo purificará con las cinco cosas”. Las cinco cosas de la purificación son obviamente las cinco oraciones diarias que limpian a un musulmán de sus pecados.
Por: Abu Abdillah Mohsin Syed At-Tabib Al-Canadi thuma Al-Amriki.
Fuente: Homepage de Masjid Assalafi.
Trad. al español: Musa Abdullah Reyes.
Una Introducción a los Fundamentos del Islam
Tomado de: www.troid.org.
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Para: www.islammexico.net
Así que verdaderamente el conocimiento del Tawhid (la unicidad de Alláh) es la más noble de las ciencias, y el más grande en rango; y el más obligatorio para ser estudiado porque es el conocimiento de Alláh, el Exaltado, y Sus Nombres y Sus Atributos, y Sus Derechos sobre Sus esclavos.
Verdaderamente la alabanza es para Alláh, nosotros lo alabamos, y pedimos por Su ayuda y Su perdón y nos arrepentimos ante Él. Buscamos refugio en Alláh de las maldades de nuestros propios seres, y de los pecados de nuestras acciones. Quienquiera que sea guiado por Alláh; no hay desvío para él; y quienquiera que sea desviado por Él, entonces no hay guía para él. Yo testifico que no hay ninguno merecedor de la adoración, excepto Alláh solo, sin ningún socio. Yo testifico que Muhammad es Su esclavo y Mensajero. Que las bendiciones de Alláh sean con él y sobre su familia y sus compañeros y quienquiera que los siga en bondad. Como para lo que procede:
Así que verdaderamente el conocimiento del Tawhid (la unicidad de Alláh) es la más noble de las ciencias, y el más grande en rango; y el más obligatorio para ser estudiado porque es el conocimiento de Alláh, el Exaltado, y Sus Nombres y Sus Atributos, y Sus Derechos sobre Sus esclavos.
Similarmente, es la llave para vía hacia Alláh, el Exaltado, y el Fundamento de Sus Leyes (la Sharíah). Así que los Mensajeros estuvieron unidos sobre llamar a ello. Alláh, el Exaltado, dice:
“Y Nosotros no enviamos antes que a ti a ningún Mensajero, excepto que nosotros le reveláramos a él que no hay ninguno merecedor de la adoración, excepto Yo, así que adórenme a Mí” (Suratul Anbiya, 21:25).
Alláh mismo testifica Su Unicidad, y los ángeles y la gente de conocimiento lo testifican también. Alláh, el Exaltado dijo:
“Alláh, el Exaltado, testifica que no hay ninguno merecedor de la adoración, excepto Él, y así lo hacen los ángeles y aquellos de conocimiento (que Él está) manteniendo (a la creación) en justicia. No hay nadie merecedor de la adoración excepto Él, el Exaltado, el Altísimo, el Sabio” (Suratul Ali Imrán, 3:18).
Desde que esta es la naturaleza del Tawhid, es obligatorio sobre cada musulmán el dedicarse el mismo a aprender, enseñar, contemplar y creer en ello; para que así esta religión pueda ser construida sobre fundamentos seguros, y para que así él pueda ser satisfecho y obtener las bendiciones de sus frutos y resultados[1].
La religión del Islam.
La religión del Islam es la religión con la cual Alláh envió a Muhammad (صلى الله عليه وسلم). Alláh abrogó con ello a todas las otras religiones, y la perfeccionó para Sus esclavos, y completó con ello Su Favor sobre ellos, y la escogió para ellos como su religión. Así que ninguna religión junto a ella será aceptada. Alláh, el Exaltado, dijo:
“Muhammad no es un padre de entre ninguno de sus hombres, más bien él es Mensajero de Alláh, y el último de los Profetas” (Suratul Ahzab, 33:40).
Y Alláh, el Exaltado, dijo:
“Hoy Yo he perfeccionado para ustedes su Religión, y completado para ustedes Mi Favor sobre ustedes, y he escogido para ustedes el Islam como su religión” (Suratul Maidah, 5:3).
Y Alláh, el Exaltado, dijo:
“Verdaderamente, la religión con Alláh, es el Islam” (Suratul Ali Imrán, 3:19).
Y Alláh, el Exaltado, dijo:
“Y quienquiera que toma otra (religión) que el Islam como su religión, ello nunca será aceptado de él; y él será, en el Más Allá, de entre los perdedores” (Suratul Ali Imrán, 3:85).
Efectivamente Alláh hizo obligatorio sobre toda la gente el adorarlo específicamente a Él. Así que Él dijo, hablando al Profeta (صلى الله عليه وسلم):
“Di: “¡Oh humanidad! Efectivamente yo soy el Mensajero de Alláh para todos ustedes, (a Él) pertenece el dominio de los cielos y la tierra. No hay ninguno merecedor de la adoración, excepto Él. Él da la vida y causa la muerte”. Así que crean en Alláh y Su Mensajero, el Profeta iletrado, quien cree en Alláh y Sus Palabras, síganlo para que así ustedes puedan ser guiados” (Suratul Araf, 7:158).
En Sahih Muslim, de Abu Hurayrah (رضي الله عنه), del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم) que él dijo: “Por Aquel en cuya Mano está el alma de Muhammad, ninguno es de entre los judíos o los cristianos, y luego él muera y no haya creído en aquello con lo cual yo fui enviado, excepto que él sea de entre la gente del Fuego”[2].
El creer en el Islam significa creer en lo que él (صلى الله عليه وسلم) trajo con aprobación y sumisión, no mera creencia. Consecuentemente Abu Talib no era un creyente en el Mensajero (صلى الله عليه وسلم), junto con lo que él vino, aún cuando testificó que era la mejor de las religiones.
La religión del Islam ha garantizado todas las cosas buenas que fueron incluidas en la religiones previas. Es distinguido porque su bien es válido en todos los tiempos y lugares, y gentes. Alláh, el Exaltado, dice hablándole a Su Mensajero (صلى الله عليه وسلم):
“Y Nosotros revelamos para ti el Libro en verdad, afirmando lo que te precedió de los libros y un supervisor sobre ellos” (Suratul Maidah, 5:48).
Esto significa que su existencia es bien para todos los tiempos, lugares y gente. Seguirlo no niega el beneficio de una nación en ningún tiempo o lugar, más bien los beneficia. Esto no significa que esto sea un asunto para cada tiempo, lugar o gente; como alguna de la gente piensa.
La religión del Islam es la verdadera religión a través de la cual Alláh garantiza a uno quien se adhiere a ella con si ayuda y Él les dará la victoria sobre todos los otros. Alláh, el Exaltado, dice:
“Él es aquel quien envió a Su Mensajero con la verdadera Religión, para darle la victoria sobre todas las otras religiones, aunque los idólatras puedan detestarla” (Suratus Saf, 61:9).
Alláh, el Exaltado, dice:
“Alláh ha prometido a aquellos de entre ustedes quienes hayan creído y hecho actos rectos, que Él seguramente les garantizará la sucesión (a la autoridad) sobre la tierra, justo como Él la garantizó a aquellos antes e ello y que Él seguramente establecerá para ellos Su Religión, la cual Él ha preferido para ellos y que Él seguramente sustituirá para ellos su temor con seguridad. Ellos Me adoran; no asocian nada Conmigo. Pero quien descrea después de eso; entonces ellos son los desobedientes” (Suratun Nur, 24:55).
La Religión del Islam es un credo y una ley, así que es perfecta en su creencia y ley:
1.- Ordena la Unicidad de Alláh y prohíbe el Shirk (asociar socios con Alláh).
2.- Ordena la veracidad y prohíbe la mentira.
3.- Ordena la justicia[3] y prohíbe la opresión.
4.- Ordena la veracidad y prohíbe la traición.
5.- Ordena el resguardo de las promesas y prohíbe la traición.
6.- Ordena la rectitud hacia los padres y prohíbe la desobediencia hacia ellos.
7.- Ordena el resguardo de los lazos de parentesco (y ellos son la familia) y prohíbe separarse uno mismo de ellos.
La extensa declaración es que el Islam ordena con todas las características virtuosas y que prohíbe de cada característica despreciables. Ordena toda buena acción y prohíbe de cada acción pecaminosa. Alláh, el Exaltado, dijo:
“Verdaderamente Alláh ordena con justicia y buena conducta hacia los parientes, y prohíbe la inmoralidad y la mala conducta y la opresión. Él lo amonesta para que así quizá sean recordados” (Suratun Nahl, 16:90)[4].
Los pilares del Islam.
Los pilares del Islam son los fundamentos sobre los cuales está construido, y ellos son cinco. Es mencionado en lo que es relatado de Ibn Umar (رضي الله عنه) del Profeta (صلى الله عليه وسلم) que él dijo: “El Islam está construido sobre cinco, que singularicen a Alláh en la adoración (y en una narración, con respecto a los cinco): Testificar que no hay ninguno merecedor de la adoración, excepto Alláh, y que Muhammad es Su esclavo y Mensajero, y establecer la oración, y dar la caridad (Zakat) y el ayuno en el mes de Ramadán y llevar a cabo la peregrinación (Hayy)”. Así que un hombre dijo: “Peregrinar y ayunar en Ramadán”. Él dijo: “No, ayunar en Ramadán y peregrinar. Esto es como yo lo escuché del Mensajero de Alláh (صلى الله عليه وسلم). Se ha acordado sobre ello y la redacción es de Muslim[5].
1.- Como para testificar que no hay ninguno merecedor de la adoración excepto Alláh, y que Muhammad (صلى الله عليه وسلم) es Su Esclavo y Mensajero, entonces ello es la inquebrantable creencia afirmada por esta testificación, como si su definitividad viniera de su testificación. Efectivamente esta testificación es solamente un pilar que contiene un número de testificaciones, por las siguientes razones: ya sea porque el Mensajero (صلى الله عليه وسلم) comunicó de Alláh, el Exaltado, testificando así su esclavitud y Mensajería es de entre la testificación de que ninguno tiene el derecho a ser adorado excepto Alláh. O puede ser porque estas dos testificaciones forman los fundamentos para la exactitud de las acciones y su aceptación. Ninguna acción es correcta o aceptable, excepto si es hecha con sinceridad hacia Alláh, el Exaltado, y en conformidad con el Mensajero (صلى الله عليه وسلم). Así que la testificación de que nadie tiene el derecho de ser adorado, excepto Alláh es confirmada por sinceridad, y la testificación de que Muhammad es Su esclavo y su Mensajero es confirmada por la obediencia. De entre los frutos de esta gran testificación es la liberación del corazón y del alma de ser esclavizadas por la creación y de los otros que siguen a los Mensajeros.
2.- Como para establecer la oración, entonces ello es adorar a Alláh por hacerlo, y estar rápidos y completamente en su tiempo y lugar. De entre sus frutos está la relajación del corazón, y la frialdad del ojo y el alejarse de la indecencia y la maldad.
3.- Como para la caridad (Zakat), entonces esto es adorar a Alláh, el Exaltado, al gastar lo que uno es capaz de gastar, para purificar la riqueza de uno. De entre sus frutos está que ello purifica el alma de lo despreciable y de la avaricia, y cumple la necesidad del Islam y de los musulmanes.
4.- Como para ayunar en Ramadán, entonces ello es adorar a Alláh, el Exaltado, por quedarse lejos de comer y beber durante los días de Ramadán. De entre sus frutos está el dominar el alma por abandonar las cosas que ella ama, por la complacencia de Alláh, el Altísimo y Majestuoso.
5.- Como para la peregrinación, entonces ello es adorar a Alláh, el Exaltado, por ir a la Casa Sagrada a establecer los ritos de la peregrinación. De entre sus pilares está el dominar el alma, relativo al esfuerzo en la riqueza y en el cuerpo de uno en obediencia hacia Alláh, el Exaltado. Consecuentemente la peregrinación en un tipo de Yihad en la Vía de Alláh, el Exaltado.
Así que los frutos que hemos mencionado para estos fundamentos (y cualquier cosa que no hayamos mencionado) hacen a la nación una purificada y limpia Nación Islámica, especificando a Alláh para la adorar sobre la verdadera Religión y llevar a cabo buenos hechos con veracidad y justicia. Así que todo lo demás de entre las leyes del Islam es rectificado por el establecimiento de estos fundamentos. Una nación no es rectificada, excepto por rectificar los asuntos de su religión, y ella falla para rectificar su propia condición como es necesitado porque es negligente en la rectificación de su religión.
Quienquiera que desee ver una ilustración de esto, entonces déjenlo leer la declaración de Alláh, el Exaltado:
“Y si solamente la gente de las ciudades hubiera creído y temido a Alláh, nosotros hubiéramos abierto sobre ellos las bendiciones de los cielos y la tierra; pero ello se rehusaron, así que Nosotros los castigamos por lo que ellos estaban ganando. ¿Entonces la gente de las ciudades no se sentía segura de Nuestro castigo viniendo a ellos en la noche mientras ellos estaban dormidos? ¿O la gente de las ciudades no se sentía segura de Nuestro castigo viniendo a ellos en la mañana mientras estaban jugando? ¿Entonces ellos se sintieron seguros del Plan de Alláh? Pero ninguno se siente seguro del Plan se Alláh, excepto la gente perdedora” (Suratul Araf, 7:96-99).
Déjenlo buscar en la historia, porque verdaderamente la historia es una lección para aquellos quienes piensan, y una visión para aquellos quienes tienen un velo enfrente de ellos. Y Alláh es el Apoyador[6].
Los fundamentos del Credo Islámico.
La religión el Islam, como ha precedido, es un credo y una ley. Efectivamente nosotros apuntamos algunas cosas de entre sus leyes, y nosotros mencionamos lo que está establecido por los pilares de sus leyes.
Como para el credo islámico, entonces sus fundamentos son creer en Alláh, Sus ángeles y Sus Libros y Sus Mensajeros y el Último Día y en el Predecreto; el bien de todo ello y el mal de todo ello.
Efectivamente estos fundamentos son probados por el Libro de Alláh y la Sunnah de su Mensajero (صلى الله عليه وسلم). Así que en Su Libro Alláh, el Exaltado, dice:
“No es rectitud que ustedes vuelvan la cabeza hacia el oriente y el occidente. Más bien la persona recta es aquella quien cree en Alláh, y en el Último Día, y los ángeles y los libros y los Profetas” (Suratul Baqarah, 2:177).
También, Él dijo con respecto al Predecreto:
“Verdaderamente Alláh creó todo con Predecreto. Y Nuestra orden es sino una, como el vistazo de un ojo” (Suratul Qamar, 54:49-50).
Como para la Sunnah del Mensajero (صلى الله عليه وسلم), el Profeta dijo a Yibril cuando él preguntó acerca de la fe: “La Fe es que ustedes crean en Alláh, y Sus Ángeles, y Sus Libros, y Sus Mensajeros, y el Último Día, y es que crean en el Predecreto; lo bueno de ello y lo malo de ello”. Esto es relatado por Muslim[7] [8].
Los objetivos del Credo Islámico.
Los objetivos del Credo Islámico y sus nobles intenciones para uno quien se adhiere a ello, son de muchos tipos, de entre ellos:
1.- Purificar la intención y la adoración para Alláh, el Exaltado, solo, porque Él es el Creador. Ello también significa no asociar nada con Él, desde que es obligatorio hacer la intención y la adoración por Él solo.
2.- La liberación del intelecto y del pensamiento del desorden caótico emanando de un corazón, el cual está desprovisto de esta creencia. Quienquiera que tenga un vacío en su corazón de esto, entonces ya sea que esté vacío de todo credo y adoración, y susceptible solamente a las cosas materiales, o está inmerso en creencias y supersticiones desviadas.
3.- El alma y el pensamiento son confortados, así que no hay ansiedad en el alma, o disturbios en el pensamiento; porque este credo conecta al creyente directamente a Su Señor. Así que él está complacido con Su Señor, Director y Juez Legal. Así que el corazón se vuelve satisfecho con Su Predecreto y su pecho es dejado abierto para la aceptación del Islam, tal que él no busque un sustituto para ello.
4.- La intención y la acción se vuelven seguras de la desviación en la adoración de Alláh, el Exaltado, o en la interacción con la creación, porque el fundamento de ello es la fe en los Mensajeros lo cual garantiza el seguimiento de su vía. Consecuentemente, la intención y acción son salvaguardadas.
5.- Él tiene resolución y seriedad en todos los asuntos. Él no deja ninguna oportunidad de llevar a cabo una acción recta por él, excepto que él la haga y espere por la Recompensa. Él no ve la manifestación de un pecado, excepto que él se distancie a sí mismo de ello, y tema el castigo. Esto es porque el fundamento de la fe en la Resurrección y la Recompensa sobre todas las acciones. “Y de entre todos son grados de lo que ellos han hecho. Y Su Señor no está desadvertido de lo que ellos hicieron” (Suratul Anam, 6:132). Efectivamente el Profeta (صلى الله عليه وسلم) incitó hacia este propósito en su declaración: “El creyente fuerte es bueno, y él es más amado ante Alláh que el creyente débil, y hay bien en ambos de ellos. Esfuércense sobre lo que los beneficia y busquen la ayuda de Alláh y no se debiliten. Si la calamidad cae sobre ustedes, entonces no digan: “Si solamente hubiera hecho tal y tal”. Más bien digan: “Alláh ha decretado, y Él hace lo que Él desea”, así que verdaderamente el “si” abre la puerta al trabajo del Shaytán”. Esto es relatado por Muslim[9].
6.- La Ummah se volverá fuerte en difundir, ya sea caro o barato, hacia el establecimiento de su Religión y en el reforzamiento de su crecimiento. Ellos no tendrán ningún interés con los juicios que pueden afectarlos en esa vía. Alláh, el Exaltado, dijo acerca de esto: “Los creyentes son solamente aquellos quienes han creído en Alláh y Su Mensajero y ellos no han dudado, pero ellos se esfuerzan en su riqueza y sus personas en la vía de Alláh. Y esto son quienes son los veraces” (Suratul Huyurat, 49:15).
7.- El logro de la prosperidad en este mundo y en el Más Allá por reforzar a los individuos y los grupos y la obtención de la recompensa y la nobleza. Alláh, el Exaltado, dice: “Quienquiera que hace la rectitud, ya sea hombre o mujer, y él es un creyente; Nosotros seguramente le causaremos que viva una buena vida, y Nosotros seguramente le daremos su recompensa de acuerdo a lo mejor de lo que ellos acostumbraban hacer” (Suratun Nahl, 16:97).
Estos son algunos de los objetivos del credo islámico y nosotros esperamos que Alláh, el Exaltado, nos declarará a nosotros y a todos los musulmanes[10].
Para mayor información:
www.salaf.com (portal web islámico).
www.islaam.ca (información para no musulmanes).
www.islammexico.net (portal web islámico en español).
[1] Esto fue tomado del libro “Sharh Usulul Imán” (páginas 3-4) del Sheik Muhammad Ibn Salih al-Uthaymin.
[2] Esto fue reportado en Sahih Muslim (1/94) y en Mukhtasar Sahih Muslim con la revisión del Sheik Al-Albani (no. 20).
[3] El Sheik Muhammad Salih al-Uthaymin dice: “La justicia es la igualdad entre aquello lo cual es lo mismo, y la división entre aquello lo cual es diferente. La justicia no es absoluta igualdad, como alguna de la gente alega cuando ellos dicen: “La religión del Islam es una religión de absoluta igualdad”. De cualquier manera, la igualdad entre cosas diferentes es opresión. El Islam no vino con esto, ni alaba a aquel quien lo hace”.
[4] Esta sección fue tomada de “Sharh Usulul Imán” (páginas 5-8).
[5] Esto fue reportado en Sahih Muslim (1/34) y en Mukhtasar Sahih Muslim con la revisión del Sheik Al-Albani (no. 62).
[6] Esta sección fue tomada de “Sharh Usulul Imán” (páginas 9-11).
[7] Esto es reportado en Sahih Muslim (1/13). Ver Mukhtasar Sahih Muslim con la revisión del Sheik Al-Albani (no. 1). Porque una explicación de este largo Hadith, ver “Maymu-ul Fatawa war Rasail” (3/143) del Sheik Muhammad Ibn Salih al Uthaymin.
[8] Esta sección fue tomada de “Sharh Usulul Imán” (página 13).
[9] Esto fue reportado en Sahih Muslim (8/56), ver Mukhtasar Sahih Muslim con la revisión del Sheik Al-Albani (no. 1840).
[10] Esta sección fue tomada de “Sharh Usulul Imán” (páginas 58-60).
La enseñanza del Corán y el Hadith
Alláh, el Altísimo dice en el Corán:
"Y quienquiera que desee la vida del Mas Allá y se esfuerzan por ello, como se debe esforzar, mientras sea creyente, entonces estos son los que su esfuerzo será apreciado, agradecido y premiado" (17:19).
Este verso muestra con claridad cuales son las condiciones de buscar el éxito en el Mas Allá.
Declara que las condiciones son el deseo y el creer (cualidades del corazón) y esforzarse (calidad más que nada física). Es mas esta combinación de cualidades internas (del corazón) y cualidades externas (las de las demás partes del cuerpo) es la base de lo que es el Imán (fe) en el Islam. Para alguno Musulmanes que creen que el Imán como nada mas creer en el corazón. Esto es una gran mentira. Para cada uno de nosotros Alláh ha creado lo que llevamos dentro, que consiste de corazón y mente, y lo que tengan de creencias, visiones, y deseos, y lo que llevamos por fuera, lo que es nuestro cuerpo físico las acciones que hace. Estas dos cosas, lo de por dentro y lo de por fuera, no son mundos separados y independientes, si no que son conectados y inseparables; el uno complementa al otro. Y la base es lo de por dentro. Esto controla el comportamiento exterior, las acciones y la religiosidad o profundidad de uno. También determina el éxito o la pérdida de uno en el más Allá, como han dicho los sabios: Lo que llevamos por dentro escoge y decide y lo de afuera rinde. Alláh dice: "Por cierto, que los hipócritas buscan enseñar a Alláh, pero El los esta engañando a ellos. Y cuando se paran a rezar, se paran como flojos, presumiendo y acordándose de Alláh pero poco" (4:12). Lo que llevamos por fuera hace mas que ejecutar lo que lo de por dentro le dice, influye a lo que llevamos por dentro; en buenas y malas maneras. La cosa es que uno debe esforzarse a tener armonía con sigo mismo. La ausencia de tal armonía perjudica a la cualidad del carácter de uno y del Imán de uno.
Anas Ibn Malik relató que: "Un Beduino llegó con el Profeta (SAW) y le dijo: “¿Oh Profeta de Alláh cuando es la Hora?”. Y él le contesto: “¿Que has preparado para ella?" (reportado por Bukhari y Muslim).